Ciudades Inteligentes
Por Juan Pablo Adame Alemán.
Cada día, miles de ciudadanos nos desplazamos de un lado a otro en la ciudad que habitamos. De la manera que sea, avanzamos observando nuestro entorno y no pasa mucho tiempo antes de que nos detengamos en algún asunto que requiera una mejora o incluso una solución inmediata.
¿Cómo es posible que el ayuntamiento no haya reparado este bache?, ¿qué no han visto esa fuga de agua?, ¿a nadie de nuestro ‘brillante’ gobierno se le ha ocurrido sincronizar los semáforos?
Las anteriores son válidas preguntas que cada día millones de mexicanos nos hacemos, creyendo quizá que nuestros gobiernos municipales tienen la información en tiempo real sobre asuntos como éstos, dando también por hecho que alguien ya lo reportó, sin darse cuenta que no es necesariamente así.
Dada su fuerte vocación municipalista, Acción Nacional implementó hace ya varios años en las demarcaciones que gobierna programas como el “Miércoles Ciudadano”, “Ayuntamiento en tu Colonia”, y “Ayuntatel”, mecanismos en su tiempo innovadores para acercar al gobierno municipal con los ciudadanos. El objetivo es que los habitantes hagan saber a la autoridad sobre los problemas y necesidades de su calle y colonia.
Estos programas tuvieron gran éxito entre los ciudadanos y representaron puntos de diferenciación de las administraciones panistas con respecto a los de otras siglas. El problema a la larga es que, tal fue su éxito, que los gobiernos emanados de otras instituciones políticas también los han adoptado y hoy en día ya no se consideran como innovadores o diferentes.
Ahí, en donde se influye directamente en el día a día de los ciudadanos es donde se pueden implementar soluciones que de inmediato mejoren la vida de la comunidad. Como panistas estamos obligados a dar un paso más y, así como tomamos la bandera del Miércoles Ciudadano, de la Transparencia y de la Participación Ciudadana, hoy tenemos una nueva tarea: las Ciudades Inteligentes.
Se le llama “Ciudad Inteligente” desde el punto de vista tecnológico a aquella metrópoli que usa tecnologías de la información y comunicación para mejorar la calidad, desempeño e interactividad de los servicios urbanos, con el fin de reducir costos, consumo de recursos, mejorar el contacto ciudadano-gobernante y modernizar el entorno con una visión sustentable. Los proyectos de “Ciudad Inteligente” se desarrollan con el propósito de mejorar la administración de los flujos urbanos y permitir respuestas en tiempo real a diferentes desafíos.
Es así que, por ejemplo, con el uso de tecnologías de información es posible que esos descubrimientos diarios de problemas de la ciudad dejen de ser quejas o pensamientos aislados, y con el uso de aplicaciones y bases de datos se reciban fácilmente los reportes georreferenciados desde los dispositivos móviles de los ciudadanos, y se generen rutas eficientes de las cuadrillas de mantenimiento urbano para su inmediata atención.
Con herramientas de este tipo pasamos de pensamientos y quejas aisladas a una “inteligencia colectiva”, en la cual todos somos ojos y agentes de la administración municipal.
Además de la interacción con los ciudadanos de manera personal, mediante aplicaciones web o interfaces urbanas con un identificador único, una “Ciudad Inteligente” se puede alimentar de datos que obtiene mediante redes sociales, sensores, telemetría, tarjetas de radiofrecuencia y otros medios.
La idea es obtener la mayor cantidad de datos posibles ingresados por los ciudadanos o empleados del gobierno, o recibidos mediante sensores de distinta índole para determinar cómo se optimiza la prestación de servicios públicos.
Así se hace en Barcelona con la iniciativa “CityOS” que, analizando esa información, diseñó una nueva red de rutas de autobús que además está optimizada para recibir la mayor cantidad de semáforos en verde posible, optimizando tiempos de traslado y emisión de contaminantes.
Asimismo, cuando una emergencia se reporta en esa ciudad mediterránea, la ruta aproximada del vehículo de urgencias es ingresada en el sistema de semáforos configurando todos ellos en verde cuando éste se aproxima, mediante una mezcla de GPS y software de manejo de tráfico.
Otro ejemplo es el de Amsterdam, en donde se instaló un sistema inteligente de alumbrado público que permite, de manera flexible, ajustar el brillo de las luminarias con el fin de eficientar el consumo energético. Ahí también se monitorea el tráfico en tiempo real para controlar los semáforos e informar a los automovilistas de las condiciones del mismo.
Hay una infinidad de combinaciones tecnológicas que pueden analizar y ayudar a solucionar problemas como la seguridad pública, alumbrado público, trámites, transparencia, tráfico, salud, educación y otras ramas que son susceptibles de proyectos de “Ciudades Inteligentes”.
De la mano de la ciudadanía, de los creadores y desarrolladores cívicos, el PAN puede ofrecer soluciones de “Ciudades Inteligentes” en sus próximos “Miércoles Ciudadanos”. Ese debe ser el sello distintivo de “Ciudad Inteligente PAN”.