Nacional

Ciclo de la violencia vs Ciclo de la economía

MA
Por Maricarmen Rizo · 4 min de lectura
Por Salomón Guzmán. De 1997 a 2017 son 316 mil 351 los homicidios dolosos (expresión más cruda de la violencia) acumulados en el país, lo que equivale a llenar tres veces el Estadio Azteca o el equivalente a la población del municipio de Chalco en el Estado de México. Por estacionalidad, en el segundo trimestre de cada año se registra el mayor número de homicidios dolosos, a diferencia del primer, tercer y cuarto trimestre. En cuatro años del gobierno de Peña Nieto son 71 mil 843 los homicidios dolosos en territorio mexicano, cifra mayor a los 60 mil 206 que se registraron durante el mismo periodo de gobierno de Felipe Calderón. ¿Qué situación explica tal diferencia? La violencia interna que se vive en México, asociada con el crimen organizado, es para la mayoría de la población y los medios de comunicación en general, resultado de la guerra que se originó con la llegada de las fuerzas armadas a las calles a principios del año 2007, con la intención de disminuir el poder de los grupos delictivos en materia de impunidad (Ver Plan Nacional de Desarrollo, 2007-2012).

  Lo anterior muestra contradicciones claras. Por un lado, un homicidio es resultado de muchos incentivos (psicológico, económico, venganza, etcétera), por otra parte, si se observa a detalle, la serie de tiempo de los homicidios muestra fluctuaciones largas durante el periodo de 1997 a 2017. Si la asociación entre violencia y el número de soldados en las calles fuera directa, se entendería entonces que cuando el nivel de homicidios cae es consecuencia de menos soldados en las calles. Por tanto, las fluctuaciones tendrían explicación, para lo cual es incorrecta esta secuencia de razonamiento. La teoría económica del crimen tiene origen con Gary Becker en 1968, en donde considera al crimen como una actividad económica y una decisión racional del individuo, como consecuencia de factores tales como la existencia de un grupo desfavorecido, la presencia de la riqueza, la probabilidad y la gravedad de la pena, la facilidad con que se pueden cometer crímenes y las normas que lo rigen. Conjuntamente con esta teoría y elementos de Edward Glaeser (1999) sobre las opciones laborales (trabajar o delinquir) se dice que a consecuencia de las diferencias económicas, los individuos son racionales y eligen una ocupación criminal, si el ingreso es mayor a la que puede ganar en una actividad legal (trabajo). Glaeser, Sacerdote y Scheinkman (1996) muestran que la probabilidad de mayor violencia es alta cuando las personas imitan el comportamiento criminal de los demás; por lo tanto, el comportamiento de imitación fomentado por las redes sociales puede producir grandes diferencias en el crimen a través de los barrios.

Es importante ofrecer una perspectiva distinta para aquellos encargados de los temas de seguridad, así como ampliar el debate dentro de la esfera política sobre la violencia, asociando las frecuencias de largo plazo con la intención de comprender si existe homogeneidad de equilibrio entre la dinámica de la violencia y la economía. Lo anterior, marcaria la pauta para el análisis de la violencia diferenciada entre zonas económicas a través del tiempo. Un ciclo completo lo componen cuatro periodos de tiempo: recesión, depresión, recuperación y expansión. Cuando las fuerzas armadas salen a las calles, la economía mexicana y de Estados Unidos se encontraban en fase expansiva y los homicidios se encontraban en la fase de depresión. Es durante la etapa de estancamiento y depresión económica cuando los homicidios dolosos alcanzan la cifra más alta bajo el periodo de 2009 a 2012. Desde 2013 a la fecha, las economías de México y Estados Unidos experimentan el periodo más largo de estancamiento económico en muchos años, frente a ello se observa mayor acumulación de homicidios dolosos a finales de 2014. Esta diferencia de homicidios dolosos entre ambos gobiernos se explica por la relación contracíclica entre las fases de los ciclos económicos. Existe una relación inversa entre el número de homicidios dolosos con la dinámica de la economía de ambos países, y es más fuerte con la duración del estancamiento económico. Hasta antes de la crisis económica de 2008, tanto la economía de México como la de Estados Unidos se encontraba en un periodo de expansión, mientras que los homicidios dolosos en el periodo de recesión y depresión. Después de 2008 se presenta la situación contraria, la actividad de México y Estados Unidos cae, mientras que los homicidios dolosos pasan al periodo de expansión y se recrudece cada vez más con el paso del tiempo. Mientras el gobierno actual no muestre interés por el crecimiento económico es probable que se asocie una mayor descomposición del tejido social. Las cifras se encuentran en http://secretariadoejecutivo.gob.mx/incidencia-delictiva/incidencia-delictiva-fuero-comun.php.  Se utilizó el GDP en millones de dólares base 2010 de ambos países de los registros de la OCDE.