Nacional

Carta al panista digital

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Por Sergio Rodriguez · 3 min de lectura
Por Juan Pablo Adame. El 2017 inició con algunos problemas: una sociedad enojada con el PRI-Gobierno por el “gasolinazo” impuesto; frustrada por la insensibilidad del Presidente ante las protestas en las calles; intranquila por la subida del dólar y el alza de precios en todos los productos, y asombrada con el bullying de Trump hacia México, en lo que parece ya una guerra comercial y la no respuesta en defensa de los mexicanos por parte del nuevo aprendiz de canciller. Ante todos estos hechos, más los que se acumulen por la ineptitud de los que hoy gobiernan el país, la intolerancia ante la clase política se refleja en las redes sociales. A diferencia de lo que algunos piensan, estoy convencido que el ciudadano ha encontrado en las redes el espacio para mostrar su descontento y decirle a un político, ya que lo tiene al alcance de un tuit o un post de Facebook, lo que piensa, de lo que está cansado y enojado. Es cierto, tenemos que acotar, ya que no todo lo que aparece en las menciones de redes es auténtico, es nuestra tarea identificar y contestar lo que es una demanda verdadera y descartar lo que viene inducido por algunos otros actores políticos. Quiero decirles que hemos medido el sentimiento de redes en estos últimos acontecimientos y el enojo es generalizado, pero lo que más enoja a los usuarios son las mentiras, la soberbia de no aceptar errores y la forma de tratar de maquillar la realidad, como si lo que vemos en los mensajes de 2017 de Peña Nieto no pudiéramos contrastarlo con lo que dijo uno u otro político priista cuando eran oposición en el anterior sexenio. El “gasolinazo” fue la gota que derramo el vaso, antes estuvo la Reforma Fiscal, la deuda, el dólar, la “Casa Blanca”, Ayotzinapa, Duarte, Borge, el helicóptero de CONAGUA que utilizaba como taxi Korenfeld, el papel de Alfredo Castillo en los Juegos Olímpicos y un largo etcétera. Creo en el poder de las redes porque es ahí donde los políticos y funcionarios actuales pueden conocer un poco lo que pasa en el mundo real. El problema que tenemos hoy es la rutina diaria de quienes nos gobiernan: se despiertan, les hacen el desayuno, se suben a la camioneta que les maneja el chofer, llegan a su oficina y de ahí no salen hasta que llega la hora de la comida que le facturan al gobierno, regresan a su casa y finalizó el día. No saben cuánto cuestan los productos de la canasta básica, no pagan su gasolina y no dialogan con los ciudadanos. Estoy convencido que el papel del militante panista en las redes debe ser de un tono propositivo e inteligente, enérgico en su crítica hacia el gobierno, de respuesta permanente, empático con las demandas ciudadanas y sensible ante la situación de crisis que vive México. Pasemos del ¿qué hubieran hecho? de Peña Nieto al ¡qué estamos haciendo en el PAN! Demostremos con acciones que nuestra plataforma, nuestra experiencia de gobierno va a sacar al país adelante. El riesgo populista está ahí y el PRI quiere chamuscar al resto de los partidos en su lógica de que todos somos iguales. Sólo con unidad, inteligencia, creatividad y generosidad vamos a librar la batalla de 2017 y 2018. Depende de nosotros.