Buen médico, excelente legislador
Por Héctor Larios Córdova.
Guillermo Islas Olguín nació en la Ciudad de México. Cuando aún era estudiante y por consejo de su padre decidió ingresar al Partido Acción Nacional (22 de noviembre de 1951). En su trayectoria política destaca haber sido cinco veces candidato a diputado federal y tres veces legislador federal -XLVIII Legislatura (1970-1973), L Legislatura (1976-1999) y LIV Legislatura (1988- 1992). Durante estas legislaturas formó parte de la Secretaría de la Mesa Directiva y las Comisiones del Distrito Federal, Salud y Educación.
Llegada al PAN
“Mi señor padre me hablaba mucho de don Manuel Gómez Morin. Cuando todavía no se fundaba el PAN, estaba yo muy chamaco, mi papá me decía que leyera en el periódico los artículos de Gómez Morin”, cuenta el exlegislador de Acción Nacional.
En 1951, don Guillermo, quien en ese entonces todavía era estudiante de medicina, recuerda que cuando llegó al PAN le dijeron: ¿Quién le dijo que viniera a inscribirse? a lo cual respondió: “Los consejos de mi padre”. A partir de entonces comenzó a recibir correspondencia con invitaciones a cursos, pláticas, reuniones en la calle o en el Partido.
“De buenas a primeras me invitaron a un mitin en la colonia Doctores… y de buenas a primeras me anuncian en el micrófono para que me subiera a una camioneta a dar un mensaje. Cuando escuche mi nombre en la bocina me pregunté con asombro ¿qué voy a decir? Yo estaba aprendiendo a asistir a las reuniones y ya me estaban poniendo a hablar en los mítines”, apunta.
Nuestro entrevistado quedó un poco decepcionado de su actuación, pero al cabo de algunos días recibió otra invitación para un encuentro similar en la colonia Romero Rubio. Estaba listo para dirigir un nuevo mensaje con la presencia de los colonos, a quienes había que convencer de votar por el PAN.
“Después de varias visitas a colonias, a casas donde estaban reunidos 20 o 30 personas, a las cuales asistía sin falta y con mucha devoción, terminé por entregarme a la lucha, a la tarea de pegar papeles, de repartir volantes, de regalar propaganda, a decir ¡Vote por el PAN!”.
Legislaturas L y LIV
Don Guillermo comparte que cada una de las veces en las que llegó a decirle a su familia que sería candidato, se enfrentaba con varias dificultades. “Pegábamos propaganda de las 10 de la noche a las 5 de la madrugada. Eso a mi esposa no le gustaba, pues se quedaba siempre preocupada porque sabía que nos apedreaban y nos perseguían. Nos echaban agua helada o agua del canal del desagüe. Por eso, ella me decía que me quedara mejor en el consultorio.”
El ex diputado federal señala que cuando ocupó una curul, los priistas no los dejaban exponer debidamente sus tesis. “Nos presentamos hasta que nos dieron el nombramiento de Diputado Federal, con las mismas atribuciones que tenían los que habían ganado de mayoría”.
Islas Olguín presentó una iniciativa de ley para considerar como prioridad el tema de la Reforma Agraria, que entonces estaba por los suelos de acuerdo a como le convenía al Gobierno. En ese tiempo como hoy a los campesinos los castigaban quitándoles las parcelas, negándoles apoyos para obtener semillas para sembrar o agua para regar sus sembradíos.
“Nos enfrentamos contra el PRI y aunque no ganamos, sembramos la oportunidad que después reconoció el Ejecutivo en 1988. Hay leyes que aún están vigentes, que tienen párrafos, punto por punto, coma por coma, de iniciativas presentadas por el PAN, rechazadas por el PRI y luego aprobadas a fuerza porque el Ejecutivo las retomaba”.
El tema del agua, de sus cauces, fue un tema de suma preocupación para un hombre como don Guillermo, puesto que siendo médico conocía los problemas de salud pública que podían presentarse entre la población a causa de las lluvias excesivas, de la insuficiencia de canales y de drenaje en algunas colonias.
“Esta situación se pudo componer gracias a las gestiones de Ernesto P. Uruchurtu, ex gobernador del Distrito Federal, quien comenzó las gestiones para construir un canal de medidas oportunas para que no se tapara con los desechos sólidos. Debido a que no había Secretaría de Medio Ambiente y la Secretaría de Salud no sabía nada de contaminación, me dedique a dar a conocer su significado y las implicaciones que tendría en la salud si no se atendida desde entonces.”
La primera vez que don Guillermo subió a la tribuna fue para exigirle al secretario general de la Cámara que entregara los informes de la legislatura saliente. “Los tenía escondidos. No los repartían para no darnos material con que atacarlos. La sesión estaba por terminar, así que me mandaron a uno de sus líderes a responderme con improperios pero logramos que los documentos fueran distribuidos”.
La plática con Guillermo Islas nos permitió conocer algunas de sus vivencias en campaña, así como la forma en la que el Grupo Parlamentario del PAN lograba integrarse, de cómo defendían sus triunfos en el Colegio Electoral y peleaban la suma total de votos tras una álgida discusión. En ese tiempo, no había tablero electrónico, no existían redes sociales, no podía pensarse en rendición de cuentas o en Casas de Enlace Ciudadano. Sin embargo, él tenía clara una cosa, aun cuando su carrera política como legislador terminó en 1991: no pudo dejar de preocuparse por México ni por Acción Nacional.
Twitter: @LariosHector, @ExperienciaMex