BCS: Comprometidos con un plan de desarrollo eficaz
Por Luis Enrique López León.
El pasado 7 de junio, el PAN obtuvo un triunfo total y rotundo en Baja California Sur. Carlos Mendoza Davis fue elegido gobernador bajo las siglas de nuestro Partido, mismo que obtuviera el triunfo en la totalidad de las alcaldías y las diputaciones federales, ganándose además 15 de las 16 curules de mayoría relativa en el congreso local. Este fue un hecho inédito en el más joven de los estados de la federación.
A la par de una administración gubernamental estatal con resultados jamás antes vistos (5.6 por ciento promedio de crecimiento anual, inversiones históricas en infraestructura, etcétera), Carlos Mendoza, elegido Senador de la República en 2012, encabezó los esfuerzos por la defensa de Baja California Sur ante la Reforma Fiscal que amenazaba seriamente a la economía sudcaliforniana; tras darse el tiro de gracia, con la homologación del IVA, cortesía del PRI y el PRD en el Congreso, el senador panista recorrió por entero el territorio de la entidad para refrendar su compromiso; ahora como gobernador electo conoce el sentir y las necesidades de los sudcalifornianos, quienes además lo dotaron con las herramientas necesarias para una conducción adecuada del gobierno: alcaldes y legisladores.
Es por ello que el PAN tendrá un importante reto que asumir: el ejercicio responsable del poder en todos los espacios públicos, con apenas seis diputados de oposición (menos de la tercera parte del total de la legislatura). La capacidad de Carlos Mendoza ha sido reconocida a nivel nacional por representantes de todos los partidos políticos, organismos empresariales y la sociedad civil, gracias al buen desempeño en su trayectoria pública de más de 25 años.
El gobernador electo aseguró que su equipo de trabajo estará integrado con gente capaz y comprometida con su tierra; los cinco alcaldes harán lo propio en su demarcación y, de la mano con el Congreso, todos diseñarán un plan de desarrollo para la entidad que esté al alcance de sus necesidades y que se comprometa a continuar con el arduo trabajo de la administración del PAN.
Tener la responsabilidad en prácticamente la totalidad de los cargos implica la necesidad de un trabajo coordinado hacia el exterior e interior del Partido, pues en medio del proceso de renovación de dirigencia estatal y nacional, es una exigencia de la militancia que el próximo presidente estatal del PAN procure que el ejercicio del poder en manos de los gobernantes y representantes populares sirva a los ciudadanos, pues abanderarán las siglas de un partido históricamente comprometido con las causas más sensibles de los mexicanos.