Acción Nacional frente al futuro
MA
Por Maricarmen Rizo
Por Carlos Alberto Pérez Cuevas.
“Nunca nos derrotó la derrota, que no nos derrote ahora la victoria”: Don Luis Héctor Álvarez.
Hace 16 años el voto ciudadano dio paso por primera vez en la historia de México a la alternancia en la Presidencia de la República. Hoy, nuevamente Acción Nacional recibe otra oportunidad con los siete triunfos en las gubernaturas de Chihuahua, Veracruz, Quintana Roo, Durango, Puebla, Tamaulipas y Aguascalientes. El escenario cambió, gana el PAN, el PRI es el gran perdedor.
Desde su fundación en 1939, Acción Nacional honró su convicción democrática de demandar acciones y reformas para que nuestra patria creciera, así como para generar un país con alta participación ciudadana donde se ejerciera el sufragio efectivo, libre y secreto en procesos electorales limpios con instituciones sólidas; se tuviera además rendición de cuentas, transparencia y acceso a la información pública, con el fin de lograr el mayor crecimiento económico y desarrollo humano integral.
La lucha democrática consiste en “mover las almas”, lograr que los ciudadanos conozcan y defiendan su dignidad y sus derechos, y exijan las oportunidades para ser mejores personas, verdaderos ciudadanos, no sólo habitantes.
Fuimos oposición más de 60 años y gobierno nacional dos sexenios, en ambas experiencias fuimos fuerza transformadora de México, generadora de acciones que transformaron a México. Hoy con estos triunfos tenemos nuevos retos y oportunidades.
De cara al futuro nadie debe olvidar que el PAN es un partido que ha sustentado su historia en la coherencia política de servicio desde su fundación y durante muchas generaciones que nos han antecedido. Nuestra solidez como Partido se encuentra en conocer y aplicar los Principios y la Doctrina humanista en la realidad cotidiana. Hay que retomar el debate interno y externo, abierto, franco y claro generador de reflexión individual y colectiva.
El reto es mantener un partido con reglas claras, que proyecte con vigor y sin temores sus principios y valores humanistas que nos han hecho y haran “Distintos y Distinguibles”. El PAN debe encabezar las principales causas ciudadanas, combatir la corrupción interna y externa, además de generar buenos gobiernos.
No hay derrotas eternas ni triunfos permanentes, asi hay que entenderlo, es parte de la democracia. Si este PAN logra volver a su esencia humanista y ética, entonces será la opcion querida por los mexicanos y no sólo receptaculo de votos de castigo o hartazgo.
Twitter: @perezcuevasmx