Nacional

75 años de defender los valores de Acción Nacional

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Por Sergio Rodriguez · 4 min de lectura
Por Juan Pablo Castillo. María Teresa Garcinava Veyán tiene 75 años de militancia en el PAN, es decir, es una de las fundadoras del Partido. Hoy, a sus 91 años de edad sigue haciendo labor de proselitismo, pues invita a las personas para que se sumen a las filas de Acción Nacional. “El único partido político que en verdad pone primero al bien común”. En plática con La Nación, Garcinava Veyán relató algunas de sus experiencias, desde cuando trabajaba dentro de las filas del instituto político hasta cuando estudiaba en el Colegio Francés San Cosme en el estado de Durango, donde conoció a Gabriela Gómez de Terreros Gómez Morin, hija del fundador del PAN, Manuel Gómez Morin, con quien estableció una larga amistad. Tras encontrarse con Manuel Gómez Morin, participó en la fundación del Partido Acción Nacional en septiembre de 1939. Fungió como capacitadora y desde entonces invitaba a la gente a ponerse la camiseta azul. “Recorrí varios pueblos, no sólo en el Distrito Federal, también en Durango y de Coahuila, les explicaba a la gente qué era el PAN, muchos nos recibieron con los brazos abiertos”, recordó. En esos días conoció a Jesús H. Elizondo, fundador del PAN en Durango en 1940. Él era el “alma” del Partido en el estado, dijo, no sólo fuimos a la capital, también a otros municipios donde nos recibían para escuchar de qué se trataba Acción Nacional. Nos compartió su amistad con muchos panistas que se formaron en el grupo de Acción Católica, entre ellos Carlos Castillo Peraza, Esperanza Morelos y, su esposo, Luis Morfín. Conoció también a Adolfo Christlieb Ibarrola, Luis H. Álvarez y muchos otros que ayudaron a que se fundara el Partido en varios estados de la República. Añadió que junto con su esposo impulsaron el nombre de Acción Católica en todo el país, así como la imagen del PAN en Durango y al sur de Coahuila. Detalló que una de sus mayores satisfacciones como capacitadora fue ver la reacción de la gente que quería participar de cualquier forma en el Partido. “Nos invitaban a comer cuando nosotros no esperábamos algo a cambio”. En rancherías nos daban de su propia comida, nos compraban o regalaban agua y alimentos. Esa gente de buena fe era la que estaba buscando Acción Nacional y era la que quería conocer tanto Manuel Gómez Morin como Jesús H. Elizondo. Aseguró que una de las mayores virtudes que la gente vio en el PAN es que muchos de sus integrantes trabajaban sin pedir algo a cambio. “Antes se iba a capacitar con la intención de impulsar a la gente a que se uniera a Acción Nacional. Ahora, los capacitadores reciben dinero para realizar esta labor, ese hecho, para mí, quita la intención original sustituyéndola por una remuneración”, lamentó. A pesar de eso, María Teresa Garcinava defiende al PAN “a capa y espada” porque es el primer y hasta ahora único partido político que maneja y aplica los términos de humanismo, solidaridad, subsidiariedad y bien común; por eso, continúa invitando a más personas para que se unan al Partido. “El PAN fue, es y siempre será un partido político de valores, espero que más jóvenes y no tan jóvenes se sumen a las filas del Partido. México necesita más panistas puesto que ellos son los únicos que saben hacer las cosas bien”. Además, añadió, es el único instituto político que sacó al PRI de Los Pinos en el año 2000, algo que nadie podrá negar. “Al ser panista por más de 70 años nunca imaginé ver el día en que un Presidente de México sería un abanderado del PAN. Estos años de lucha valieron la pena. Aunque el PRI haya regresado, confío en que Acción Nacional volverá a gobernar este país y lo sacará adelante”, finalizó María Teresa Garcinava Veyán.