Volver a lo electoral
Publicada el Jue, jun 15, 2017

maquina escribir

Por Fernando Rodríguez Doval.

Después de las elecciones presidenciales de 2000, 2006 y 2012, tras dos alternancias en el Poder Ejecutivo federal y tras múltiples en los gobiernos estatales, muchos analistas llegaron a la conclusión de que en México se había consumado la transición a la democracia en su aspecto electoral formal. Las reformas que en esos años se llevaron a cabo eran para perfeccionar un sistema que parecía aceptable en sus elementos esenciales, ya que, aparentemente, los votos contaban y se contaban, se tenía una autoridad electoral imparcial y justa que garantizaba la limpieza de los comicios y la equidad en la contienda, todos los partidos podían competir en igualdad de oportunidades, y cualquiera podía ganar en unas elecciones.

Sin embargo, los recientes procesos electorales en Coahuila y el Estado de México nos demuestran que la anterior hipótesis dista mucho de ser cierta. Entre otras muchas cosas, vimos en esos dos estados una intervención indisimulada de los gobiernos federal y estatal para apuntalar a los candidatos del PRI; autoridades electorales absolutamente omisas, cuando no cómplices; utilización de las instituciones federales de procuración de justicia para desprestigiar a candidatos opositores; entrega desvergonzada de despensas en las zonas más pobres; despilfarro grotesco de recursos por parte de los candidatos tricolores; manipulación del Programa de Resultados Electorales Preliminares; alteración de los paquetes electorales… No, no estamos describiendo una elección de los años ochenta: estamos hablando de la elección del pasado 4 de junio.

Coahuila y el Estado de México son un triste ejemplo de los retrocesos que en materia política se han vivido en el país desde que el PRI regresó al gobierno federal. Todo lo ahí ocurrido debe encender todas las alarmas de cara al 2018.

La reforma electoral de 2014 buscaba erradicar todas estas prácticas eliminando a los onerosos y corruptos institutos electorales estatales; esa fue la gran insistencia del Partido Acción Nacional. Muchos gobernadores priistas –los dos Duarte y Borge entre ellos— la rechazaron y se envolvieron en la bandera del federalismo. Las negociaciones propias de toda reforma legislativa crearon un híbrido extraño: nacería un nuevo Instituto Nacional Electoral con algunas facultades y competencias a nivel local, pero otras muchas las mantendrían los nuevos organismos públicos locales en materia electoral. Los resultados no son satisfactorios. Hoy vemos un INE que prefiere lavarse las manos y no confrontarse con las autoridades locales en vez de jugársela por los derechos políticos de los ciudadanos de este país; hoy vemos gobernadores que siguen teniendo injerencia en las elecciones de sus estados mediante el chantaje financiero a sus órganos locales.

Hay contradicciones verdaderamente surrealistas. Menciono un ejemplo. Cuando el ejemplar de esta revista llegue a las manos del lector, habrá pasado por un largo proceso de fiscalización por parte de la autoridad electoral, la cual contará página a página de cada ejemplar y observará que los números impresos coincidan con el tiraje reportado. Nada que objetar a ello. Lo paradójico es que esa misma autoridad, tan minuciosa para inquirir a esta revista, voltea para otro lado ante las tropelías de los Moreira en Coahuila o los Peña Nieto en el Estado de México. Kafkiano.

Coahuila y el Estado de México nos obligan a seguir estudiando mecanismos y procedimientos que transparenten las elecciones, que impidan la intromisión gubernamental, que garanticen la libertad de decisión, que hagan realidad la voluntad popular y que, en el largo plazo, generen una cultura política de confianza y respeto a las instituciones. Los derechos políticos son también derechos humanos, y en muchas partes de este país se siguen violando sistemáticamente. Es tiempo, pues, cuando pensábamos que ya no hacía falta, de volver a lo electoral.

 

Fernando Rodríguez Doval es Secretario de Comunicación del CEN del PAN. Twitter: @ferdoval

 

Comentarios

comentarios