Un PAN propositivo ante el nuevo régimen
Publicada el Mar, Ago 28, 2018

Por Salvador I. Reding Vidaña.

Ante el aplastante triunfo de Morena el 1 de julio, vuelve al primer plano aquello de ser “oposición responsable”. Y no está mal, así debe ser el panismo. Pero lo que no se debe hacer es sintetizar esa “oposición” a estar en contra. No es así de sencillo.

Por supuesto que Acción Nacional, en particular sus voceros y sus legisladores, deberán ser los portavoces de la ciudadanía, para que tanto las medidas de gobierno y sus políticas, como las iniciativas de ley y reformas legales que se propongan hacer los nuevos gobiernos y legislaturas, estén en favor del bien común.

Pero no basta el decir ¡así no! Es imprescindible dar el cómo sí. Oponerse a lo indeseable se complementa con la propuesta de nuevas soluciones, alternativas y viables, a la problemática nacional. Cuando al oponerse no se ofrecen verdaderas soluciones, se queda a mitad del camino, y sujeto a señalamientos de ser anti-todo, “nada les gusta”.

Conociendo muy bien a los que llegarán a gobernar y legislar como mayoría, Acción Nacional debe estar más preparado que nunca a hablar en favor del humanismo político que es la esencia de su doctrina.

No debe haber ninguna debilidad para promover el bien común, la solidaridad, la subsidiariedad, la democracia, el respeto a la dignidad de la persona humana, en especial en defensa de la vida, así como de la familia y el matrimonio naturales. No hay duda que, en un momento u otro, esos principios serán otra vez intento de agresión política y legal.

Pero estar a la defensiva del bien común, es la mitad de la tarea. Durante muchos años, Acción Nacional dedicó grandes esfuerzos en iniciativas legislativas acordes con su doctrina. Así, un esfuerzo persistente del PAN fue pedir y lograr el derecho al voto de las mujeres. Mucho le debe México a Acción Nacional por esos decenios promoviendo el bien común. De hecho, en algún tiempo, este concepto se identificaba con el PAN: “el bien común, como dicen ustedes los panistas”.

El interés panista por ese bien común, me lo comentó hace muchos años un gran panista que fue diputado federal, don Rafael Alonso y Prieto: “estamos dispuestos a que nuestras propuestas sean presentadas hasta como iniciativas suyas, pues así serán aprobadas, y eso es lo que importa”.

Las buenas propuestas en políticas de gobierno y de iniciativas de ley, deben ir adelantadas a lo que es legítima oposición: primero estar en favor del bien común, promoverlo, y después hacer su defensa en los casos necesarios, siempre con los principios de doctrina y los buenos análisis en las manos. Y todo ello con el mejor “oficio político”, para tener resultados.

 

Salvador I. Reding Vidaña es Coordinador del Consejo de Plumas Azules.

Twitter: @siredingv

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