Trayectoria de lucha por los valores panistas
Publicada el Vie, Sep 21, 2018

Por Maricarmen Rizo.

Desde su fundación, Acción Nacional se ha caracterizado por ser un partido inclusivo con las mujeres, quienes han luchado y logrado cambios importantes en la vida democrática de nuestro país. Ejemplos existen muchos, uno de ellos es el de la morelense Emma Margarita Alemán Olvera.

Una de las fundadoras de Promoción Política de la Mujer en Morelos, ex diputada federal y local, ex regidora, ex consejera nacional y consejera vitalicia estatal, y siempre activa defensora de la vida y la familia, Margarita Alemán, abrió las puertas de su casa en Cuernavaca a La Nación para compartir con nuestros lectores sus 30 años de lucha democrática desde la trinchera albiazul.

Con emoción, recordó cuando en 1988 conoció a Manuel J. Clouthier “Maquío”, quien visitó su ciudad en campaña, “me encantó escucharlo en el zócalo de Cuernavaca, a partir de ahí cuando pasaba por las oficinas del PAN me asomaba, luego entré y empecé a ir a juntas y desde entonces decidí estar en este partido”.

Una de las principales razones por la cual ingresó y aún permanece es por la doctrina panista, que ningún otro partido en México tiene, “el PAN es el único partido que sigue luchando por temas que a mí me apasionan como la defensa de la vida y la familia; por eso, sigo firme, no me importa el trato”. Enseguida detalló que en algunas ocasiones ha sido ignorada, pero pese a esas diferencias se mantiene en el Partido por la trascendencia y búsqueda del bien común.

A propósito de esos disentimientos, Alemán Olvera hizo un llamado a todos los panistas a la unidad, a recordar que el fin es que “tratamos de crear un México diferente, con transparencia y honestidad”. En el PAN, añade, no debe haber grupos sino familia que trabaja por el bien de nuestra sociedad.

“No se vale que se vayan, no se acobarden, no sean ingratos, no sean injustos, pero en especial no sean soberbios al decir ‘no me da el PAN, ya me voy’, hay que ser agradecidos y esperar porque a lado de nosotros están los hombres y atrás de nosotros vienen los jóvenes, les estamos abriendo nosotros el espacio”, consideró.

Cuando se afilió en su localidad eran poco más de 400 los militantes, hace un año eran 6 mil, pero con el refrendo hoy quedan aproximadamente 3 mil, “por tanto nosotros éramos los que hacíamos los mítines, cuando dabas un discurso en el sótano te bajabas a aplaudirte porque no había quien lo hiciera”, recuerda con humor aquella época en la que de pueblito en pueblito volanteaban y pegaban con engrudo publicidad en los postes de luz.

En alguna ocasión por Jumiltepec, Morelos, anduvo en un vochito, “hasta los perros nos rebasaban porque el carro era demasiado viejo, nos teníamos que bajar a empujar para poder seguir al siguiente pueblo”, rememora entre risas.

Otra anécdota que atesora es cuando casi termina en la cárcel porque junto con otras compañeras se dieron cuenta que la propaganda que acababan de poner en la capital morelense había sido retirada a la mala por personas violentas, con quienes discutieron, pero afortunadamente el jefe de la policía llegó e hizo entrar en razón a los policías que las tenían rodeadas, las dejaron ir y todo quedó en un pequeño susto.

En una amena plática compartió con orgullo el apoyo que siempre ha tenido de su familia, de su esposo Martín, quien no es político, pero tuvo por jefe laboral a Juan José Rodríguez Hinojosa, que hizo un poco la labor de celestino en su relación; él ha sido su fortaleza, al igual que sus hijos. Además, fui la primera de la familia que entró al PAN y así invité, algún día, a mi cuñado Marco Adame, sostiene.

“Pertenezco a un grupo que se le ha llamado ‘La Sagrada Familia’ y me da mucho orgullo que lo digan”, dijo, y luego nos contó que cuando su hermana Mayela se iba a dar clases le dejaba encargado a su hijo “y yo me llevaba a mi sobrino a volantear y él cargaba los volantes, mientras yo pedía el voto, cuando apenas tenía nueve añitos; hoy, Juan Pablo Adame es un brillante hombre del PAN”.

Su estrategia, dijo, fue invitar a su familia a integrarse a las filas de Acción Nacional, “por eso se habla de la Sagrada Familia, está mi mamá, mi papá, cuatro de mis siete hermanos, sobrinos”, quienes comparten los principios de doctrina del Partido, lo que le ha facilitado combinar su vida laboral con la familiar.

Como legisladora local uno de los triunfos más importantes que obtuvo, junto con la doctora Paty Franco, fue la reforma constitucional para que se respete la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte, “tuve la oportunidad como diputada de hacer el decreto, bueno, de hacer el documento y después el gobernador lo formó para el Instituto de la Mujer y la Casa de la Mujer. Tuvimos oportunidad de impulsar todo lo que tiene que ver con la participación de las mujeres en la política”.

Para Margarita Alemán la fortaleza de Acción Nacional en este momento son los jóvenes, a quienes les toca ayudar en la transformación de nuestro país, “mi equipo de trabajo son puros jóvenes de entre 21 y 30 años, y son mi energía, mis manos, mis pies, mi responsabilidad. Los jóvenes son quienes nos llevan hoy a los viejos a un México diferente”.

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