Transformación de 4TA.
Publicada el Jue, Oct 24, 2019

Por Alejandro Ledesma Solórzano.

Parece ser que los “abrazos en lugar de los balazos” resultaron ser un fracaso como estrategia del Presidente para combatir la violencia en nuestro país. Y aunque el Gobierno federal insista cínicamente en tener otros datos, la realidad la vemos a escasos metros de la puerta de nuestra casa, en el mejor de los casos. A continuación, algunas de las “brillantes” acciones de la tan prometedora 4T.

Ni su mamacita los calma

Mientras el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, presumía un “punto de inflexión en la violencia” y una triste baja del 0.4 por ciento en homicidios, cobardemente 14 policías eran acribillados en Michoacán por integrantes del CJNG y, por si fuera poco, días después se registró en Tepochica, Guerrero, otro enfrentamiento entre militares y civiles que arrojó 15 muertos, y para terminar se registró una oleada de balaceras en Culiacán, Sinaloa, tras la “detención” de Ovidio Guzmán López (hijo del Chapo).

A eso, ni se le llama mala suerte ni coincidencia del destino, se le llama realidad, la cual describe, muy a la ligera opinión de doña Olga Sánchez Cordero, como “hechos de violencia que todos los días ocurren en el país”.

Se les volvió a caer el sistema

Quien dio de qué hablar fue la Secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, al notificarle mediante un oficio a Carlos Loret de Mola: “tenga a bien remitir a dicha autoridad toda evidencia relacionada con la llamada “Operación saqueo”, ello en un periodo de siete días”.

En respuesta el comunicador dijo: “ahora resulta que un periodista le tiene que hacer la chamba a las autoridades”; el columnista precisó que en su espacio periodístico se denunciaron las 23 casas y 12 empresas vinculadas a Manuel Bartlett, sin embargo, nunca le llegó petición alguna de colaborar con esta otra investigación.

Sería bueno que Loret de Mola coopere con la autoridad, pero “por error de su contador” envíe copia certificada, pero del caso “Bartlett Bienes Raíces”, digo, si de acabar con la corrupción se trata.

¡Por sus calzones!

Quien está duro y dale con que no eran dos sino cinco años de gestión en la gubernatura de Baja California es Jaime Bonilla, quien tras hacer circo, maroma y teatro logró que entrara en vigor la llamada “Ley Bonilla” en la entidad; por si fuera poco, se abalanzó contra el INE acusándolo de mentirle a los ciudadanos sobre el periodo para el que fue electo.

Por su parte, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, publicó en su cuenta de Twitter la historia documental de principio a fin: “pese a las impugnaciones, se celebró un proceso electoral para elegir gobernador por un periodo de dos años”.

Bonilla Valdez, quien, de acuerdo a los documentos oficiales publicados por su ahora archienemigo, Jaime Martínez Veloz, no cuenta con título ni cédula profesional, señaló que “esto no concluye hasta que concluye”, pues mantiene la esperanza de que sea la SCJN quien defina el periodo de su mandato.

Borracho o cantinero

No es lo mismo ser borracho que cantinero y con Andrés Manuel López Obrador en la silla presidencial nos queda claro. Bajo la máxima de culpar a gobiernos anteriores de la masacre que hoy vive el país, el Jefe del Ejecutivo, desde la comodidad de Palacio Nacional, trata de amansar las aguas con una serie de frases totalmente fuera de lugar y, ni la Guardia Nacional, ni su amnistía han podido dar un revés a los criminales.

Al estilo de un pastor y no de un gobernante, el Presidente de la República exhortó una vez más a “abandonar las armas”; agregó que “hace falta la paz en el país, lo vamos a lograr, nada más que son inercias, se dejó crecer mucho el problema”.

Por su parte, viendo hacia el pasado como frecuenta la 4T, el titular de la SSPC, Alfonso Durazo, días atrás trató de justificar la violencia al señalar que recibieron el país “con una crisis de inseguridad crónica”.

Sin presiones… sólo empujoncitos

Pese a que la venganza “no es su fuerte”, el líder de la 4T con balanza y espada en mano, pero con los ojos descubiertos, hace justicia con un modus operandi peculiar: presionar, atacar, obligar y doblegar a quien se oponga a sus caprichos.

Ahora fue otro de los innombrables, Carlos Romero Deschamps, quien sinceramente ya la debía y tras 26 años como líder petrolero, se vio en la necesidad de “renunciar” al trono “ante un escenario poco favorable”.

“Es el inicio de una etapa nueva”, celebró López Obrador tras la noticia, pues la renuncia, dijo, se dio sin violencia; sin embargo, éste caso se suma a la lista de los peces gordos amedrentados con los instrumentos coercitivos del Estado, en la que figuran Rosario Robles y recientemente el ex ministro, Eduardo Medina Mora. Sin duda, aquí hay gato encerrado.

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