Toma protesta Ricardo Anaya
Publicada el Jue, Feb 22, 2018

Por Laura Vega.

Ante 10 mil simpatizantes de los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano, Ricardo Anaya tomó protesta el pasado 18 de febrero como candidato electo a la Presidencia de la República por la coalición Por México al Frente, que se convertirá “en el primer gobierno de coalición en toda la historia de nuestro país”.
Frente a su esposa Carolina y sus hijos Carmen, Mateo y Santiago, aseguró estar listo para ser Presidente y advirtió que no lo van a doblar y no los van a vencer.
“Ese dinosaurio moribundo que ha intentado destruirme a dentelladas y coletazos de infamias, que ha tratado por todos los medios de romper nuestro frente y quebrar nuestra coalición, no ha podido, ni podrá lograrlo”.
En la sala del Auditorio Nacional todo tipo de personajes escuchaban el mensaje: gobernadores de los tres partidos, senadores, diputados, alcaldes, regidores, síndicos, líderes de colonia, militantes de pie, deportistas y artistas.
Muchos habían llegado desde las 7 de la mañana, hora en la que sólo se ven corredores por Reforma en las tradicionales carreras de domingo. Unos más se arremolinaban en las puertas del Auditorio Nacional a las 10, dispuestos a entrar para ver a su líder y quien los encabezará rumbo a la elección del 1 de julio.
Una vez abiertas las puertas, grupos de personas se detenían en las mamparas con la imagen de Ricardo Anaya para tomarse la foto del recuerdo. Ya adentro, se daba la primera, la segunda y la tercera llamada para comenzar.
Los aplausos resonaban en el recinto cada vez que mencionaban a los personajes de todos los partidos políticos, pero uno en particular ganaba todas las palmas: al mencionar al Jefe Diego Fernández de Cevallos, ex candidato presidencial, el auditorio estalló en júbilo.
Una vez terminada esa presentación, Ricardo Anaya salió al escenario dando la espalda a una pantalla de LED gigante, en donde mostró más tarde su presentación. Los asistentes se ponían de pie y las porras no lo dejaban comenzar, hacía pausas para agradecer el vitoreo de la gente, pero continuaban las consignas, la algarabía.
Finalmente, inició su discurso agradeciendo la presencia de gobernadores, al Jefe de Gobierno, los Dirigentes de partidos y todos los simpatizantes, pero también puntualizando sobre la presencia de alguien especial: su madre. Trajo también a la memoria a su abuela, dos mujeres que marcaron su vida.
“A principios del siglo pasado, cuando más del 99 por ciento de las mujeres mexicanas carecían de estudios universitarios, mi abuela, se inscribió en la Facultad de Arquitectura de la UNAM; ella sería la tercera mujer en graduarse en toda la historia de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.
“Algunas décadas después, mi mamá, a quién saludo con muchísimo cariño y le agradezco mucho su presencia, se graduaría también como arquitecta; así que se podrán imaginar que yo crecí entre varillas, planos, mezcla de cemento. Yo crecí en un hogar en el que la igualdad fue siempre la norma. Mi mamá y mi abuela fueron mujeres libres”.
De ellas relató lo que aprendió, desde el servicio a los demás hasta a no servir a propósitos egoístas, sino a trabajar por México para sacar a la patria de la postración en la que la han puesto los malos gobiernos.
Ricardo Anaya recalcó que el país no va por el camino correcto, pues padecemos de un mal gobierno, sitiado, degradado por la corrupción, anuente a la desigualdad, asediado por la criminalidad y doblegado por sí mismo.
“Los mexicanos sabemos que hay zozobra, porque hay tempestad, y que no hay rumbo porque falta capitán; este régimen ha sido una noche oscura en la historia de México, pero nosotros, los aquí presentes, millones de mexicanas y mexicanos, vamos a ver salir el sol de una nueva era, México va a cambiar”.
Se comprometió a combatir tres tumores: la corrupción, la violencia y la desigualdad.
Recordó la mañana del 12 de julio de 2017, cuando Juan Mena Ruiz y su hijo salieron muy temprano a trabajar y a las 5 de la mañana, cuando circulaban por el nuevo Libramiento de Cuernavaca, se los tragó la tierra a pesar de que había sido inaugurado tres meses antes. Denunció que en ese entonces quien era Secretario de Comunicaciones y Transportes ahora busca una candidatura en el PRI.
Por eso, señaló que México necesita un gobierno que recupere la vergüenza y aseguró que si alguien da una muestra de negligencia como esa de inmediato dejaría su cargo.
Anaya Cortés garantizó que combatirá el crimen organizado, comenzando por los políticos corruptos. “Lo que México necesita no es un Mesías con ínfulas de perdonavidas, lo que México necesita es la aplicación inequívoca de la ley. Yo sí voy a terminar con el pacto de impunidad, no va a haber venganza, pero si habrá justicia, el que la hizo la va a pagar”.
Al referirse a Donald Trump, reiteró que le dirá en su idioma y personalmente que México no pagará un solo centavo del muro.
De ahí, planteó la necesidad de México por pasar de la economía de la manufactura a la del conocimiento. Puso como ejemplo la nueva tienda de Amazon Go donde él mismo comprobó la tecnología al entrar y comprar un sándwich que de inmediato le descontaron de su saldo a la salida de la tienda o de la empresa Otto que tiene tráileres conducidos de manera autónoma mediante un Lidar.
Finalmente, aseguró que frente a las ideas antiguas y fracasadas de MORENA, él propone un cambio inteligente con visión de futuro y profundo patriotismo. “México va a cambiar. El PRI ya se va”, concluyó.
En acto seguido, la papirotecnia desbordó el escenario y su familia, al igual que los gobernadores, subió a flanquearlo para rendir protesta como candidato presidencial.

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