Terminó 2019 y llegará 2020
Publicada el Mie, Dic 11, 2019

Por María Elena Álvarez Bernal.

El año que termina fue muy especial en lo político, la elección presidencial sorprendió a todos con lo inesperado de sus resultados; ganó el candidato de un partido que no se tenía previsto. La democracia funcionó y eso es satisfactorio para los mexicanos. Además, nos dejó múltiples enseñanzas.

Comprobamos que el sistema democrático, realizado legalmente, sin alterar sus reglas, es el medio de elección que permite la alternancia con los menores riesgos e inconformidades. Esperamos que esta experiencia le dé a la ciudadanía la confianza en la democracia y que en las próximas elecciones se perfeccione al máximo y no se permita caer en prácticas que serían su negación.

Los partidos políticos son los instrumentos que hacen posible la práctica democrática en las elecciones; ellos son los responsables de proponer a los candidatos que buscarán el voto de los ciudadanos. Este es el paso de la mayor trascendencia en una elección, ya que de ellos depende mover la voluntad para la expresión del voto de la ciudadanía.

El candidato no sólo debe ser capaz de atraer el voto ciudadano, deberá tener la honestidad, la preparación, las destrezas y la voluntad, para que su desempeño sirva a la ciudadanía y no a sus intereses personales o de partido. No se debe cometer el error de privilegiar a un candidato sólo porque tenga recursos para la campaña, lo más importante es su autoridad moral, su ejemplo de vida y su capacidad para desempeñar el cargo con el propósito de atender a las necesidades de los ciudadanos. Los recursos para la campaña son necesarios y hay que buscarlos legalmente, con diligencia y destreza.

El próximo año tendremos muy pocas elecciones y esto dará la oportunidad de practicar en Acción Nacional las mejores estrategias, para obtener no sólo el triunfo de nuestros candidatos, sino lograr que sus comportamientos sean ejemplares, ya que de eso dependerá que los triunfos se repitan en las siguientes elecciones, las cuales serán de enorme trascendencia.

El Poder Legislativo, es decir, la Cámara de Diputados, con su función de aprobar las leyes, tendrá gran importancia en el segundo trienio del actual presidente, que seguramente tratará de generar las leyes que respondan a sus propósitos y la oposición tendrá la responsabilidad de lograr que se aprueben sólo las leyes que beneficien realmente al país. El PAN, como oposición responsable, tendrá que cumplir esa encomienda

Conviene que Acción Nacional, ya desde ahora, en todos sus Comités vaya pensando quiénes serían las mejores candidaturas para que lleguen a la Cámara, a fin de no permitir la aprobación de leyes que no beneficien al país y que sean capaces de proponer y defender las que sí puedan hacerlo.

Acción Nacional ha sido, y sigue siendo, la esperanza de México. Los mexicanos esperan que, en esta oportunidad, además de consolidar la democracia, impulsen y aporten lo que el país necesita para lograrlo. Como oposición responsable y por su pasado histórico, tiene el deber de no defraudarles.

La meta es lograr en el Poder Legislativo la conformación de una mayoría de oposición capaz de dar a México las leyes que necesita para fortalecer la democracia y resolver las necesidades de los mexicanos que aumentan por la gran desigualdad económica que priva en el país. El PAN, con diputados capaces, podrá lograrlo.

 

María Elena Álvarez Bernal es Directora del Centro de Estudios para la Mujer Blanca Magrassi y Consejera Nacional del PAN.

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