Solidaridad por populismo
Publicada el Jue, Feb 21, 2019

Por Cecilia Romero Castillo.

La mejor forma de atacar un problema, en cualquier grupo humano, es analizar su origen y los posibles caminos para superarlo, revisar los recursos con que se cuenta, dialogar con las personas involucradas, discutir opciones de salida, coordinar los esfuerzos de todos y trabajar juntos para lograr la solución.

El programa de Estancias Infantiles es un claro ejemplo de solución alcanzada a base de trabajo conjunto y solidario. El concurso de madres y padres trabajadores, personas con necesidad de trabajo y gobierno dio como resultado una solución adecuada a la problemática que venía creciendo de niños pequeños necesitados de cuidados durante la jornada laboral de sus papás. Desde su creación, las Estancias Infantiles fueron muestra de que la participación de familia, sociedad y gobierno alcanza los niveles de excelencia y reconocimiento que ha tenido ese programa. ¡Hasta que llegó la cuarta transformación!

Literalmente de la noche a la mañana se decretó la extinción de las Estancias. Madres de familia se encontraron con que ya no se podía recibir a sus pequeños porque los recursos gubernamentales no llegarían más. Las encargadas, pedagogas, cocineras, enfermeras, capacitadas para atender adecuadamente a los niños, se quedan sin empleo. Las mamás y papás deben buscar otro lugar donde llevarlos. Los niños se ven arrancados de su lugar habitual de convivir y aprender, dejan de recibir alimentos y atención especializada, y todos entran a una etapa de incertidumbre y preocupación, sin entender por qué o para qué se tomó esa decisión.

Sobre el Programa, las certificaciones que ha recibido, el reconocimiento nacional e internacional que ha tenido, el servicio que ha prestado, se ha hablado profusamente. De los errores y omisiones -muy menores según cifras oficiales- también. Datos duros, testimonios contundentes, reclamos justificados.

De las causas por las cuales se dio por terminado, sólo cabe una: voluntad presidencial.

A los funcionarios involucrados les resulta incómodo enfrentar el cuestionamiento público, algunos han dicho que las Estancias fueron una gran aportación. La ASF reportó el 1.8 por ciento de error en el manejo presupuestal, nada que salga de rango. ¡Las nuevas Reglas de Operación del Programa no están publicadas!

El presidente ha expresado, sin ningún elemento que lo respalde, como ya es su costumbre, que se había detectado corrupción, que el gobierno no se haría cargo de la seguridad de los menores -¡así!-, que darían el dinero directamente a los padres para que eligieran a dónde llevar a sus hijos, ¿con 950 pesos? El Secretario de Hacienda se llevó el premio al desconocimiento del tema, cuando sugirió que los abuelos se hicieran cargo.

¿Tendrá efecto la presión social que se está ejerciendo en contra de esta medida arbitraria y dictatorial? Desde el PAN hemos utilizado todos los espacios para exigirlo, los colores partidistas han sido superados por la oposición unida. Las familias y las comunidades en todo el país se están movilizando; los medios de comunicación han dado cabida a todo tipo de opiniones, la inmensa mayoría contrarias a la decisión presidencial. Quien dice escuchar al ‘pueblo bueno’ permanece insensible ante este reclamo…

La solución que en su momento se construyó para resolver un problema social fue la creación del Programa de Estancias Infantiles. La clave fue el trabajo en conjunto de familias, trabajadores y gobierno, para lograr un círculo virtuoso que beneficia a todos, de manera prioritaria a los niños. Esfuerzo solidario que compromete, que motiva, que apoya el crecimiento individual y colectivo.

Hoy se pretende terminar con eso, sustituyéndolo por un subsidio insuficiente, convirtiendo la solidaridad en populismo, destruyendo el esfuerzo comunitario, mermando las virtudes sociales, echando por la borda lo que se ha hecho bien para aumentar la clientela electoral.

No hay otra conclusión lógica: al líder de la cuarta transformación no le interesa la sociedad, le interesan los votos, no le interesan los niños, le interesa el poder.

 

Cecilia Romero Castillo es Secretaria General Adjunta del CEN del PAN.

Twitter: @CeciliaRomeroc

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