Renuevan pacto trilateral
Publicada el Jue, Oct 18, 2018

Por Maricarmen Rizo.

En la fecha límite Canadá se sumó al acuerdo que ya habían alcanzado Estados Unidos y México. La noticia fue recibida con alivio para las industrias que dependen del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual ahora será llamado United States-Mexico-Canada Agreement, (UMSCA, por sus siglas en inglés/AEUMC, por sus siglas en español).

El anuncio dio seguridad a los mercados, pues el valor del dólar respecto al peso llegó a su mejor nivel (18.45 unidades) en las últimas semanas.

Y es que desde 1994 con el Tratado de Libre Comercio los tres países eliminaron las barreras comerciales, dejando beneficio económico a la región. Sin embargo, estuvo en riesgo por cuestiones políticas, principalmente por el presidente estadunidense, Donald Trump, quien durante su campaña presidencial calificó el acuerdo como “el peor tratado comercial de la historia” y prometió regresar la manufactura a su país.

Así, después de 13 meses y ocho rondas de tensas negociaciones, los tres países acordaron el nuevo pacto que entrará en vigor el próximo primero de enero de 2020. Previamente tendrá que ser aprobado por los Congresos de cada país, los cuales tienen 60 días para revisarlo, proponer cambios y aprobarlo o no. Una vez que los Congresos den su aval los presidentes de México y Estados Unidos, y el primer ministro de Canadá firmarán el pacto.

Principales trabas: sector automotriz y lácteos

Con el TLCAN varias fábricas automotrices estadunidenses se establecieron en México para aprovechar los bajos sueldos, lo que Trump calificó como “desastre” porque “aniquiló” empleos en Estados Unidos. Con el nuevo pacto el porcentaje de contenido de un automóvil, construido dentro del bloque comercial, para calificar el estatus libre de aranceles aumenta de 62.5 a 70 por ciento.

Incluye también que entre 40 y 45 por ciento de las partes de un auto se construyan donde los trabajadores ganen 16 dólares la hora, por lo que algunos analistas consideran que la producción regresará a Estados Unidos y Canadá, o aumentará la presión para que suban los sueldos mexicanos.

Pero si Trump cumple su amenaza de imponer aranceles de entre 20 y 25 por ciento a autos, camionetas y autopartes importados del resto del mundo, México y Canadá quedarían exentos de estos impuestos, pero con un cupo de 2.6 millones de unidades al año, lo que significa un aumento, pues actualmente es de 2 millones.

En el TLCAN Canadá tenía todo el control de los lácteos que entrababan a su territorio desde Estados Unidos; ahora, aumentará el flujo de productos lácteos, aves de corral y huevo estadunidenses, a cambio Estados Unidos permitirá la entrada a su país de más lácteos y productos de maní canadienses.

Entre otros temas comerciales, en el apartado de derechos laborales, se incluyó un anexo en el que las partes se comprometen a adoptar normas y prácticas laborales conformes a lo establecido por la Organización Internacional del Trabajo, a hacerlas cumplir y a no derogarlas por su legislación.

Respecto al tipo de cambio se acordó acatar los determinados por el mercado y no hacer manipulaciones cambiarias. También se refrendó el compromiso de los tres países de combatir la corrupción.

El nuevo acuerdo también proporciona protección a la propiedad intelectual, la cual establece que los derechos a dicha propiedad permanecerán durante 70 años después de la muerte del autor.

Otro punto polémico fue la propuesta de Estados Unidos para que el tratado tuviera fin después de cinco años, a menos que acordaran su extensión. Finalmente, pactaron un plazo de 16 años con una revisión para identificar y arreglar problemas, con la posibilidad de extender el acuerdo después de seis años.

En general, los mercados financieros están aliviados de que los tres países hayan llegado a un acuerdo, aunque economistas, abogados mercantiles y empresas aún analizan el tratado.

Recientemente, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, lanzó un sondeo en Twitter para renombrar el acuerdo: “¿Qué nombre te parece mejor de las siguientes propuestas?”

TEUMECA: Tratado / Estados Unidos / México

T-MEC Tratado / México / Estados Unidos / Canadá

Ninguno de estos

Justificó la polémica encuesta porque Jesús Seade se lo recomendó. “Nuestro negociador en el asunto con el tratado entre Estados Unidos y Canadá sostiene que es necesario buscarle un nombre al Tratado porque las siglas UMSCA no son adecuadas”.

El ex embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhan, respondió a la encuesta: “¿Qué tal Tratado de Libre Comercio de América del Norte, #TLCAN?, ¿Por qué caer en el garlito de Trump de cambiarle el nombre y abonar a su narrativa y estrategia electoral -que desplegará esta noche en su discurso en Iowa-de que logró deshacerse del “peor tratado en la historia?”.

Para el ex presidente nacional, Luis Felipe Bravo Mena, no es solamente un cambio de siglas y de algunas cláusulas que otorgan mayores ventajas para nuestros vecinos del norte; es, sobre todo, una nueva concepción de las relaciones económicas y comerciales en las tres naciones.

El nuevo acuerdo, “huele a pesimismo y a aislacionismo egoísta. Seguramente lo aprobarán los Congresos de los tres países. Peor no tenerlo, pero no significa un paso adelante y visionario de las relaciones económicas internacionales” (El Universal, 11 de octubre de 2018).

 

Con información de Expansión, El Financiero, BBC y Agencias.

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