Renovarse o morir
Publicada el Mar, Ene 17, 2017

renovables

Por Alan D. Ávila Magos.

Los errores y las malas decisiones tomadas por el gobierno de Enrique Peña Nieto nos demuestran la visión cortoplacista y limitada que ha tenido esta administración. Aunado a esto, la mala imagen del presidente, así como los cambios constantes de su gabinete y los persistentes casos de corrupción han generado una crisis en la política mexicana.

Recientemente, el tema de la gasolina y el incremento de los precios han iniciado un gran debate, así como acciones de violencia a lo largo y ancho del país. En lo que respecta al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, la postura del Partido Acción Nacional ha sido muy clara: reducirlo en un 50 por ciento. Este gravamen no sólo afecta los precios de la gasolina, sino también a otros productos como los alimentos y las bebidas.

Sin embargo, el que más revuelo ha causado en la sociedad es la parte que compete a la gasolina, ya que el Gobierno de la República había anunciado que estos precios no volverían a subir y, una vez más, rompieron su promesa.

Uno de los puntos que se han tocado en la discusión tiene que ver con la dependencia hacia el petróleo y sus derivados, que aún tenemos en esta época. ¿Hasta qué punto podemos librarnos de la gasolina y buscar otras fuentes de energía?

Se estima que en México las reservas de petróleo actuales estarán agotadas dentro de unos 50 años. Algunas voces piden que se invierta en investigación y desarrollo de tecnología para encontrar reservas a mayores profundidades. No obstante, el gobierno mexicano no cuenta con los suficientes recursos para hacerlo y tampoco es rentable a futuro. Además, de continuar utilizando esta fuente de energía tan contaminante, seguiremos haciéndole un gran daño al planeta.

Las nuevas generaciones debemos apostarle a las energías renovables que contaminen en menor cantidad al medio ambiente y logren crear fuentes de empleo que no dependan de los vaivenes del petróleo y sus precios tan oscilantes.

El Acuerdo de Paris, realizado en el año 2015, fue un llamado a la comunidad internacional para hacer conciencia del cambio climático y sobre cómo debemos ir generando nuevos canales para no seguir contaminando el planeta. Los políticos necesitan desarrollar y construir una visión sostenible para el buen manejo y administración de los recursos naturales de nuestro país. Esta tarea no es sencilla, puesto que requiere una continuidad que sepa ir más allá de un sexenio. Una buena medida por parte del gobierno debe ser incentivar la investigación en estos temas para que más mexicanos se especialicen en el tema.

El gobierno tiene que priorizar políticas que privilegien el fomento a las energías sustentables, las cuales bien podrían ser desarrolladas en México. Además, debe combatir a esos grupos que sólo velan por sus cotos de poder y no permiten el óptimo desarrollo, como son las empresas que no quieren competir o sindicatos como el de PEMEX.

Pensemos en el futuro, en aquellos que todavía no llegan a este planeta. Los que participamos en política no podemos tener una visión cortoplacista ni sesgada por los intereses personales. No olvidemos que como ciudadanos del siglo XXI estamos obligados a velar por el cuidado de nuestra casa común, la Tierra, la cual será el legado que dejaremos a las próximas generaciones.

Alan D. Ávila Magos es Secretario Nacional de Acción Juvenil. Twitter: @AlanAvilaMagos

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