Reflexiones en medio de la crisis
Publicada el Jue, Abr 23, 2020

 

Por Fernando Rodríguez Doval.

A estas alturas, ya nadie duda que la humanidad se encuentra en medio de una crisis que muy probablemente nos llevará hacia una nueva era histórica. El COVID-19 supondrá un antes y un después, un punto de inflexión solamente equiparable a lo que en su momento fueron la Gran Depresión de 1929, la Segunda Guerra Mundial o la caída del muro de Berlín. Se van a replantear creencias y paradigmas, modelos políticos y económicos, así como formas de convivencia y de relación social.

Aún no sabemos en qué sentido serán esas transformaciones. El avión se encuentra en medio de la fuerte turbulencia y aún desconocemos en qué condiciones llegará a su destino. Por lo pronto, somos testigos de acontecimientos que salen de lo ordinario y producen perplejidad, unos para bien y otros para mal. Repasemos algunos de ellos.

*

Imposible no hablar del gobierno mexicano y del presidente López Obrador. Su ideologización, necedad y soberbia rozan ya lo inverosímil, cuando no lo demencial. Frente a los estadistas de otros países, que han tomado el liderazgo sanitario y económico ante esta contingencia, nuestro presidente permanece en su realidad alterna, en sus prejuicios, en su politiquería, enfrentándose a sus molinos de viento. Es prácticamente el único gobernante occidental que no ha implementado un activo programa de apoyo a las micro y pequeñas empresas para salvar los empleos. Su miopía ideológica se lo impide.

Las ideologías explican toda la realidad a partir de una sola premisa, a la cual reducen toda la complejidad del pasado, del presente y del futuro, y a partir de la cual derivan una serie de afirmaciones que pretenden explicar la totalidad de lo que pasa en el mundo. Nuestro presidente vive atrapado en sus obsesiones ideológicas y eso le impide abrirse a cualquier experiencia nueva. Todo para él gira en torno al neoliberalismo, los conservadores y el petróleo. Lo trágico es que en su cerrazón está llevando a un país entero al precipicio. Varios estudios ya hablan de una contracción económica cercana al 10 por ciento, lo cual se traducirá en varios millones de personas que engrosarán las filas de la pobreza extrema.

**

En la primera línea de batalla contra un virus desconocido y crecientemente letal, surgen como auténticos héroes los trabajadores del sistema de salud. Médicos, enfermeros, ayudantes y todo tipo de personas que trabajan en los hospitales y atienden a los enfermos poniendo en riesgo su propia vida. Las estadísticas ya muestran que alrededor de un diez por ciento de los contagiados en México son trabajadores del sector salud, en donde la mortalidad también está siendo alta. Cualquier homenaje para ellos es poco.

Otros héroes anónimos –para Dios nunca lo serán— de esta guerra son los sacerdotes y religiosos que han estado ahí, en los lugares del sufrimiento y la muerte, llevando atención espiritual y humana a los enfermos. En Italia y en España ya se cuentan por centenas los sacerdotes y religiosos que han perdido la vida o, más bien, que la han entregado para que otros la tengan de forma plena.

***

En toda crisis se replantean paradigmas. En muchos casos, son reemplazados por otros. Sorprende ver cómo antiguos ortodoxos del liberalismo económico y del libre mercado ahora se han pronunciado por una activa participación del Estado para reactivar la economía, proponiendo incluso que éste pueda incurrir en un déficit controlado que permita inyectar recursos para mantener el empleo.

Así como la Gran Depresión de 1929 permitió transitar hacia un sistema capitalista con mucha mayor responsabilidad social –la apuesta por economías mixtas y Estados del bienestar en Europa occidental así lo acredita— todo apunta a que esta crisis llevará a una reformulación de los modelos económicos hasta ahora vigentes. ¿Será posible transitar hacia un sistema donde se promueva una mayor competencia, se garanticen salud y educación a toda la población, se fomente la extensión de la propiedad privada a más personas, o se apoye en serio a los pequeños emprendedores creadores de riqueza? Es aún prematuro saberlo. Pero existe la esperanza de que así pueda ser.

****

Esta crisis ha generado también expresiones de solidaridad que verdaderamente estimulan el alma. Los mariachis que tocan afuera de los hospitales, los voluntarios que organizan despensas y las llevan a los ancianos, las personas que fabrican cubrebocas y las regalan al personal médico, los doctores que atienden gratuitamente vía telefónica o por internet.

México ha tenido una larga historia de crisis de todo tipo: económicas, políticas, de seguridad, derivadas de desastres naturales, y ahora sanitarias. De todas ellas han emergido liderazgos. Ésta no será la excepción. Frente a un gobierno insensible e inepto, otra vez es la hora de la sociedad.

 

Fernando Rodríguez Doval es Secretario de Estudios y Análisis Estratégico del CEN del PAN.

Twitter: @ferdoval

Comentarios

comentarios