¿Quién es el responsable?
Publicada el Jue, Jul 23, 2020

Por Andrés Castro Cid.

Cuarenta mil 400 muertes por COVID-19 y 356 mil 255 casos confirmados fueron, entre otras, las cifras que dio a conocer el Gobierno federal en su informe diario sobre la pandemia en México el martes 21 de julio. Esa fue la fecha en que México rebasó los 40 mil muertos sin haber aplanado la curva, en donde al parecer no se ha alcanzado el pico más alto y donde la tasa de letalidad es del 11.34 por ciento, muy por encima de la media mundial.

¡Ánimo, vamos a salir adelante!, era una de las frases con las que terminaba su noticiero nocturno por televisión el comunicador Ciro Gómez Leyva ante las alarmantes cifras de mexicanos muertos por COVID-19, pero un viernes, dirigiéndose a su audiencia y tras pedir anuencia, decidió ya no expresar “vamos a salir adelante”, pues para ese momento acercarse a los 30 mil mexicanos muertos no se podía considerar que México iba a salir adelante, así es que a partir de ese momento sólo expresaría: ¡Ánimo!

Lo anterior sólo es una de las expresiones frente a una cifra creciente de decesos diarios, cientos de mexicanos muertos días tras días resultado de una de las peores pandemias que han azotado a nuestro país, de un virus que surgió en Wuhan, China, en diciembre de 2019 y que llegó a nuestro país el 28 de febrero de este año.

La magnitud del daño provocado a nuestro país por el SARS-CoV-2 ha sido grande, desmedido. Según reportes, en México se han perdido poco más de 1 millón 181 mil empleos formales y quienes no han perdido su empleo, una quinta parte de las empresas ha disminuido sus salarios; han cerrado aproximadamente el 65 por ciento de los comercios en México, los muertos ya se cuentan por millares y no se ha alcanzado el tan anhelado “aplanamiento de la curva de contagios”. Algunas personas se preguntan: ¿de quién es la responsabilidad?

El Gobierno federal, por medio del encargado de la estrategia contra la pandemia del COVID-19 en México, Hugo López-Gatell Ramírez ha referido al SARS-CoV-2 como la epidemia más grande e intensa en los últimos 102 años, pero no hay que olvidar el desdén del gobierno ante las alertas que ya se enviaban desde China y de países de Europa por la peligrosidad del virus al inicio de la propagación.

El presidente de México, contrario a lo que recomendaba la OMS, llamaba a que la gente saliera de sus casas, invitaba los ciudadanos a acudir a restaurantes y fondas, incluso el mandatario durante una gira por el estado de Guerrero, en marzo pasado, se dejó abrazar por la gente y repartió besos, principalmente a niños, cuando en China y en otros países del viejo continente las cifras por contagios aumentaban exponencialmente, incluso, ya se tenían reportes de contagios y decesos en nuestro país.

Conforme pasan los días, las semanas, las cifras de decesos continúan al alza, cabe recordar que en los primeros días de junio se superaron las diez mil muertes, el 19 de junio se anunció que se habían rebasado las 20 mil muertes y el 4 de julio el doctor José Luis Alomía Zegarra, director general de Epidemiología, en la conferencia de prensa nocturna, acompañado por Hugo López-Gatell, anunció que se habían superado las 30 mil muertes y hoy, 21 de julio, ya suman más de 40 mil.

Ante esta grave situación, Acción Nacional ya demandó que ante el subregistro de decesos y enfermos por la pandemia, y por la manipulación de las estadísticas, el Gobierno federal debe hacer un compromiso con la verdad y cambiar la estrategia sanitaria para evitar más muertes.

“Que informe claramente a la sociedad mexicana sobre el estado actual de la epidemia, sin ocultar información sobre número de contagios y defunciones”, subrayó Marko Cortés Mendoza, Dirigente Nacional blanquiazul.

Y fue más allá, solicitó al presidente López Obrador la destitución inmediata del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López–Gatell, por el pésimo desempeño como responsable para combatir la pandemia.

“El experto en Ciencias Biológicas y de la Salud, Antonio Lazcano, miembro de El Colegio Nacional, marca un punto de partida: al llegar al poder, el nuevo gobierno despidió de directores generales para arriba; se deshizo de un equipo de epidemiología que era un referente para otros países y se rodeó de gente que no estaba lista para enfrentar esto. Así comenzó a labrarse el desastre. Creyeron que podían actuar sin la participación de la comunidad médico-científica de México, a la que le dieron la espalda”, informó Héctor de Mauleón en su columna en El Universal del martes 21 de julio.

“¿Qué pasó?, le pregunto a la doctora en Microbiología por Harvard, Laurie Ann Ximénez-Fyvie, jefa del Laboratorio de Genética Molecular de la UNAM. La doctora encuentra más de una docena de errores: haber persistido en una estrategia equivocada, de mitigación pura, sin medidas de contención, a pesar de todos los datos que indican que no funciona. “Esto es lo más obtuso e insensato que puede admitir una autoridad que tiene en sus manos las vidas de millones de personas: las estrategias deben corregirse, ajustarse, incluso desecharse y sustituirse. Haber planteado como meta mantener la disponibilidad hospitalaria en lugar de procurar la contención de los contagios”, esto sólo es un extracto que ofrece el periodista en su columna En Tercera Persona.

Expertos en programas de radio y un gran número de personas se preguntan en las calles: ¿de quién es la responsabilidad de que las personas tengan que salir a buscar sustento?, ¿de salir a “torear” a las autoridades para abrir sus negocios y obtener recursos para comer y pagar la renta?, ¿salir de sus hogares para buscar un empleo que perdieron por la pandemia?, ¿de romper el confinamiento para sumarse al comercio informal y vender verduras, artículos personales, comida casera para obtener lo elemental?, ¿Quién es el responsable de las 40 mil 400 muertes hasta ahorita?

Comentarios

comentarios