Proceso de modernización del TLCAN
Publicada el Mie, Nov 22, 2017

Por Xuedong Liu Sun.

Después de llevar a cabo las cuatro rondas de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre México, Canadá y Estados Unidos, se han dejado algunos puntos interesantes para la reflexión. Por un lado, las propuestas presentadas por los negociadores estadunidenses en esta última cuarta ronda han generado reacciones y críticas, tanto por sus contrapartes de México y de Canadá como también por los empresarios, sobre todo en el sector automotriz de las tres economías involucradas.
Por otro lado, a pesar de las diferencias existentes entre los tres países, los participantes han expresado claramente sus posiciones y compromisos de seguir adelante, pues se acordó la extensión del proceso de modernización del TLCAN hasta el primer trimestre de 2018 en lugar de a finales de 2017, tal como se había programado originalmente. Cabe mencionar que dicha medida podría implicar una prolongación mayor del proceso de renegociación, lo cual complicaría la certidumbre para realizar las inversiones y la estabilidad del sano crecimiento económico para México.

Principales temas de discusión
Entre los temas que se encuentran en discusión y que han generado desencuentros, en esta cuarta ronda de negociaciones, destacan los de contenido regional mínimo en el sector automotriz, la caducidad del TLCAN por cada cinco años y la eliminación de mecanismos para solucionar controversias comerciales y de inversiones.
En el primer aspecto se propuso que para poder comercializarse los productos del sector automotriz, con la aplicación de libre arancel, se requeriría un contenido de productos originarios de cualquiera de las tres economías miembros del tratado no menor del 85 por ciento, elevando desde el 62.5 actualmente vigente, y además con un porcentaje de 50 por ciento como mínimo de partes hechas en los Estados Unidos.
Relacionado con la caducidad del TLCAN, los negociadores norteamericanos han insistido en que el acuerdo comercial entre las tres naciones expiraría cada cinco años y en su momento las tres partes necesitarían sentarse de nuevo para revisarlo y decidir su permanencia pertinente.
Finalmente, los mecanismos para solucionar controversias surgidas, tanto en las transacciones comerciales como en las inversiones, actualmente funcionan a través de un arbitraje formado por los tres socios. Al respecto, los negociadores de Estados Unidos consideran que con frecuencia estos arbitrajes favorecerían a México y Canadá, por eso piden que los casos sean revisados por las instancias exclusivas de los Estados Unidos.

Argumentos de México y Canadá sobre los temas pendientes
Ante las exigencias de Estados Unidos para modernizar el TLCAN, los gobiernos mexicanos y canadienses han reiterado su compromiso de no abandonar la mesa de negociación y seguir en el proceso. Sin duda alguna, la propuesta de contener la caducidad de cinco años dentro del Tratado ha sido la más criticada por México y Canadá, ya que una clausula de tal naturaleza propiciaría incertidumbre en el ambiente de inversión, considerando que se requieren plazos mucho más prolongados para efectuar los proyectos. En este sentido, revisar el Tratado cada cinco años sería “insensato” o “la muerte súbita”, de acuerdo con las palabras pronunciadas por los jefes de negociaciones de Canadá y México, respectivamente.
Por su parte, elevar el contenido regional, sobre todo lo específico de la economía norteamericana en la industria automotriz, implicaría necesariamente el aumento del costo de productos finales, que no solamente restaría el nivel de competitividad sectorial de la región en comparación con el resto del mundo, sino también traería consecuencias negativas sobre el mejoramiento de bienestar social de los consumidores finales.

Perspectivas del TLCAN y sus impactos sobre la economía mexicana
Derivado de lo anterior, se ha pronosticado el aumento importante de la probabilidad en la disolución del TLCAN o que al menos no se lograría una pronta terminación de la renegociación. Por el momento, los mercados financieros mexicanos han sentido la presión, al llevar la moneda local a depreciarse con una tasa de alrededor del 8 por ciento con respecto al dólar norteamericano, que podría llegar hasta el nivel de casi 22 unidades por dólar. Además, este escenario también implicaría una disminución en la tasa de crecimiento económico para 2018, 2019 y 2020, debido a la baja que registrarían las exportaciones mexicanas hacia el mercado de su vecino del norte y las inversiones extranjeras directas, respectivamente.
De acuerdo con las distintas estimaciones, de prolongarse el proceso de renegociación o una eventual terminación del TLCAN, México sería la economía más afectada entre las tres involucradas, al menos desde el ámbito económico. Ante este panorama, en las futuras rondas de pláticas los negociadores mexicanos muy probablemente podrían mostrar algunas flexibilidades al concederse tanto la fijación del contenido regional del sector automóvil como en otras áreas de discusión.

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