Panistas que defeccionan, ¿qué ha pasado?
Publicada el Lun, Jul 23, 2018

Por Salvador I. Reding Vidaña.

En los últimos meses, más que en ocasiones anteriores, el panismo se encuentra con militantes, a veces de trayectoria destacada, que defeccionan del Partido, cuando se suponía que estaban plenamente identificados con el humanismo político del PAN.

No se trata de simples renuncias, por la razón que sea, sino de salir de pronto de Acción Nacional, sin mayores antecedentes que lo expliquen o prevean, para incorporarse en organizaciones políticas de principios contrarios a los de este partido. Hay otros militantes de plena identificación doctrinal que por diversas razones abandonan al PAN, pero no para irse a combatirlo.

¿Qué ha pasado?, ¿realmente la gente cambia de principios vitales como si fuera de camisas? Muy difícilmente. Cuando la formación doctrinal es firme, en el campo de valores que sea, cuando hay verdadera fidelidad, los principios no se abandonan para cambiarlos por los contrarios.

Lo que sucede es que la supuesta identificación doctrinal y la fidelidad a dicha doctrina no eran tales. Y así vemos a militantes que, al incorporarse a partidos que tienen entre sus principios algunos contrarios al humanismo político, son premiados con distinciones notables, en especial en candidaturas que les significan prebendas y poderes personales.

Difícilmente se trata de quienes cambian de partido para permanecer en el simple patrón de militantes, ¡no! van por privilegios. Venden su alma por ellos: poder, dinero, fama y semejantes, y hasta venganza y represalias.

En el fondo, el problema es la falta de formación en la doctrina, y esto normalmente tiene un antecedente de mala formación familiar, religiosa y escolar en cuanto a los valores humanos. No se da ya en el partido, tiene raíces. Y a esto le sumamos que el panismo se ha vuelto laxo en la aceptación a la militancia, sin dar buenas muestras de que los valores humanistas, de raíces plenamente cristianas, están en el corazón del aspirante.

Para evitar estos casos, de falsa identidad doctrinal, la formación de la militancia debe ser reforzada, pues al parecer, se están concediendo “vacaciones” a la doctrina. Y el militante que aspire a puestos de dirigencia o a candidaturas, o designaciones en legislaturas o gobiernos panistas, debe demostrar, con su vida diaria, que sí lleva la doctrina en su corazón y en su mente. Por sus hechos los conoceréis.

La única manera de evitar sorpresas de defecciones en panistas falsos, es reforzar la enseñanza y exigencia de que son tan firmes, que no se cambiarán por los privilegios ajenos, para irse con el adversario a combatir lo que es la esencia doctrinal de Acción Nacional, de defender la dignidad de la persona, su bien común, en solidaridad y subsidiariedad por amor a la patria.

 

Salvador I. Reding Vidaña es Coordinador del Consejo de Plumas Azules.

Twitter: @siredingv

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