PAN por México
Publicada el Jue, Dic 17, 2020

 

Por Cecilia Romero Castillo.

La sesión de Consejo Nacional del pasado 5 de diciembre y el debate sobre la posibilidad de suscribir acuerdos de asociación electoral con partidos diferentes a MORENA, tuvo como telón de fondo nuestra histórica lucha contra el PRI. Es cierto, PAN y PRI hemos sido adversarios durante muchos años. Los panistas crecimos frente a un partido hegemónico, autor del ‘fraude patriótico’, operador del ‘ratón loco’ y acostumbrado durante muchos años a detentar el poder casi absolutamente.

Para quienes tenemos muchos años en el PAN es incluso más complicado aceptar una alianza con nuestro adversario histórico. La presencia omnímoda del PRI-Gobierno en procesos electorales, campañas, gobiernos, Congresos, sindicatos, ahogaba el ejercicio de la vida ciudadana, inhibía la participación cívica, burlaba la voluntad popular.

Es lógico y entendible que muchos panistas, y muchos mexicanos, cuestionen al PAN por aliarse con el PRI para contender juntos en la elección para diputados federales. Sin embargo, estoy convencida de que fue acertada la decisión que tomó el Consejo Nacional, por amplia mayoría, de autorizar al CEN a concretar alianzas electorales. A continuación, expreso algunas consideraciones que sustentan mi convicción.

El PAN no nació para luchar contra el PRI, nació para propiciar caminos de participación para los mexicanos, para ‘intervenir orgánicamente en todos los aspectos de la vida pública de México, tener acceso al ejercicio democrático del poder…’[1], con principios claros y permanentes.

La política es el espacio para el diálogo y el encuentro entre diferentes. “El diálogo nos mantiene distintos, pero no distantes”. Para hacerlo con éxito se requiere firmeza en las convicciones y generosidad en las negociaciones.

Una alianza electoral no involucra aspectos de principios. Es una herramienta legal, adecuadamente reglamentada. Es una cuestión estratégica que puede utilizarse ante una necesidad compartida. No es rendir la plaza, ni claudicar, es poner en práctica ‘la preeminencia del interés nacional sobre los intereses parciales y la ordenación y jerarquización de éstos en el interés de la Nación’[2].

En cuestiones más prácticas, en la alianza no vamos a comprometer los distritos en los que Acción Nacional tiene fuerza para ganar por sí mismo, ni arriaremos nuestras banderas en aquéllos en los que contendamos con otros partidos. Invitaremos a votar, en todos los casos, por las siglas del PAN.

La decisión a la que arribamos en el Consejo Nacional del PAN no fue fácil, pero estuvo sustentada por amplias consultas con dirigentes, ex dirigentes, gobernadores, ex gobernadores, líderes históricos del partido, encuestas y diálogos con militantes, y conversaciones con organizaciones de la sociedad que esperan de los partidos políticos apertura y determinación para facilitar la posibilidad de una representación auténtica de la sociedad mexicana en la Cámara de Diputados.

En su Informe ante la Asamblea Constituyente de Acción Nacional, en 1939, Manuel Gómez Morin recordó: “Hagamos pues en nuestro corazón, una decisión inicial… de recordar constantemente que aquí nadie viene a triunfar ni a obtener; que sólo un objetivo ha de guiarnos: el de acertar en la definición de lo que sea mejor para México”. Confiamos en que el pasado Consejo Nacional haya acertado en esta definición.

 

Cecilia Romero Castillo es Secretaria General Adjunta del PAN.

Twitter: @CeciliaRomeroc

[1] Estatutos Generales del PAN.

[2] Estatutos Generales del PAN.

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