¿Oposición o alternativa?
Publicada el Lun, Abr 22, 2019

Por Alan Ávila Magos.

Estoy convencido que en política son indispensables los contrapesos y ante las acciones, reacciones y ocurrencias del gobierno de México, definitivamente se necesitan contrapesos valientes, firmes y congruentes.

A todos esos partidos, personas o instituciones que señalan los errores y las políticas gubernamentales con las que no se coinciden, suelen ser llamados oposición. O simplemente aquellos partidos que no son los que están gobernando también se denominan oposición.

Oponerse en el discurso, en las agendas, en la visión y forma de entender el futuro y de cómo habremos de construirlo. Oponerse desde las tribunas parlamentarias, en los medios de comunicación, en los debates públicos. Eso es sano en cualquier democracia del mundo.

Durante este sexenio, y como muchísimos otros, a nuestro Partido nos toca ser oposición. Por el simple hecho de no dirigir el gobierno, pero también porque definitivamente no estamos coincidiendo con la vía en la que ha decidido conducir a nuestro país el presidente López Obrador.

Desde la Dirigencia Nacional, desde las Cámaras y los Congresos locales, desde las acciones de contingencia que nuestros gobernadores y alcaldes han emprendido ante las consecuencias colaterales de las irresponsabilidades de AMLO, ahí, nuestro Partido está marcando oposición.

Hoy por México y los mexicanos, en el PAN sí debemos ser una oposición. Pero estoy convencido que más que ser oposición, debemos asumirnos y comportarnos como una alternativa.

Asumirnos como alternativa parte de que debemos ser una opción para los ciudadanos. Para los ciudadanos que creían en nosotros y dejaron de hacerlo; para los ciudadanos que no votaron por MORENA, pero que tampoco lo hicieron por nosotros el pasado 1 de julio; para los ciudadanos que durante estos primeros cuatro meses de gobierno dejaron de creer en la mal llamada Cuarta Transformación y que ahora están decepcionados; para los ciudadanos que siguen teniendo fe en el Presidente, pero son conscientes que por el bien de todos también son necesarios los señalamientos responsables del resto de los partidos. Y por supuesto conservar la confianza de quienes siempre han creído en Acción Nacional.

Ser alternativa es actuar con responsabilidad en las encomiendas que habremos de tener como gobiernos locales ejemplares, siendo verdadero testimonio de bien común. Con legisladores firmes, con voces valientes y congruentes que señalen y debatan en lo que no habremos de concordar, y siempre mostrándose generosos cuando del bien de México se trata. Con dirigencias que critiquen, pero que también propongan, que argumenten, que defiendan las causas ciudadanas y vigilen que, en todos los espacios, nuestros funcionarios sean genuinos promotores de nuestra doctrina a través de sus acciones.

Es esencial reconocer que también ser alternativa es trabajar en nuestra vida interna. En ser generosos con nosotros mismos, con los compañeros de esta casa común que se llama Acción Nacional. Es ser conscientes de que el barco lo tripulamos todos y todos somos responsables de llegar a buen puerto. Los que tenemos el privilegio de dirigir a esta gran institución, debemos poner al servicio todas nuestras capacidades para que nuestro Partido sea verdaderamente distinto y distinguible.

Debemos ser alternativa y trabajar desde adentro, aceptando que nuestra labor como panistas es un quehacer diario. Debemos, sin importar cuál sea nuestra encomienda o sea el espacio donde nos desempeñemos, incluso, como simples ciudadanos, ser prueba de que nuestra lucha es trascendente.

Habremos de ser alternativa cuando entendamos que en la democracia la pluralidad de pensamientos, ideologías y opiniones, fortalecen a las sociedades. Cuando dejemos de encontrar a un enemigo en aquél que apoya los proyectos con los que nosotros no coincidimos. Dejaremos de ser una simple oposición cuando aclaremos a los ciudadanos, incluso a aquellos que hoy sí creen en el presidente Andrés Manuel, que también existen otras opciones y demostremos que sabemos hacer las cosas no solo diferentes, sino también correctas.

Somos alternativa cuando nos formamos y capacitamos, cuando somos sensibles al dolor evitable de los demás y extendemos la mano a quien la necesita. Somos alternativa cuando trabajamos en la consolidación de generaciones y no en la inmediatez de las elecciones. Somos alternativa cuando entendemos que el enemigo no está en casa y privilegiamos la unidad, la solidaridad, el trabajo como un solo equipo. Somos alternativa cuando honramos nuestra historia, reconocemos nuestros errores y asumimos con orgullo el porvenir de este gran Partido.

Ser oposición y ser alternativa no es lo mismo. Oposición ya de por sí somos, ser alternativa lo iremos demostrando con nuestro desempeño diario y habrán de ser los ciudadanos quienes habrán de confirmarlo.

 

Alan D. Ávila Magos es Secretario Nacional de Acción Juvenil.

Twitter: @AlanAvilaMagos

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