El pasado 8 de marzo se conmemoró el “Día Internacional de la Mujer” y nos dio la oportunidad de reflexionar sobre su realidad. En nuestra patria hay más de 130 millones de personas, 67 millones son mujeres y 63 millones son hombres.

En el aspecto educativo, 6 de cada 10 mujeres no tienen educación básica. De las personas que sí la tienen y que han llegado al posgrado, 50.8 por ciento son mujeres y 49.2 son varones. La población económicamente activa actualmente asciende a 52.6 millones, de los cuales el 72.24 por ciento es de hombres y el 45 de mujeres. Debido a las actuales circunstancias el empleo de las mujeres bajó de 45 a 39 por ciento, y el desempleo de los hombres también aumentó.

La pandemia del COVID-19 todavía no termina, son muchos los aspectos que hay que atender. Se requiere atención médica, vacunas, medicinas, adecuar la escolaridad, dar apoyo psicológico, remediar el aumento de la violencia intrafamiliar, crear empleos, etcétera.

Los niños y los jóvenes han sido seriamente afectados, algunos ya no regresarán a la escuela y de los que sí regresan, dicen los pedagogos, la mayoría tardará dos años, o más, para recuperar lo que no se pudo adquirir por los medios electrónicos.

La pandemia puso al descubierto una realidad que muchos consideraban superada: el hecho de que, según el censo 2020, hay dos millones de niños, entre 5 y 17 años, que no tienen televisión, además de que, en algo que se creía solucionado, en los estados de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Estado de México y Puebla hay cerca de 185 mil niños, entre 5 y 17 años, que carecen de energía eléctrica en sus hogares.

El Banco Mundial prevé que para 2021 aumentará la pobreza, el 1 por ciento de la población del mundo caerá en pobreza extrema y el 67 por ciento de esa población se calcula será pobre. Los gobiernos tienen la responsabilidad de atender y remediar tal situación, pero cada ciudadano tendrá que poner de su parte, según sus posibilidades, las medidas para superar sus propias necesidades.

Las mujeres, por tradición, son la fuerza espiritual en la familia, ellas saben cómo hacer rendir el presupuesto, saben cómo levantar el ánimo para no caer en la depresión y cómo ver lo positivo en cada ocasión. Mucho ayudará si ellas son capaces de lograr que los papás se adhieran al mismo plan y que juntos se apoyen y conduzcan a sus hijos para superar las dificultades que se les puedan presentar.

Además, hay que recordar que estamos en el año en que deberá realizarse una de las elecciones más trascendentes para el avance del país. Se elegirán gobernadores, diputados federales y locales, y presidencias municipales.

El Poder Ejecutivo seguirá a cargo del partido que lo ganó y es muy necesario que en el Poder Legislativo, los diputados sean de diferente partido para lograr un equilibrio benéfico para el país. Con el voto de todos los mexicanos, hombres y mujeres, se podrá lograr.

 

María Elena Álvarez de Vicencio es Directora del Centro de Estudios para la Mujer Blanca Magrassi y Consejera Nacional del PAN.