La pandemia causada por el COVID-19 sigue sin control en nuestro país, los decesos ya rebasan las 200 mil personas y nuestras autoridades no atinan a comunicar de buena forma a sus gobernados. Los principales portavoces del Gobierno federal, el mandatario López Obrador y el subsecretario de Salud, López-Gatell, se niegan a seguir la recomendación más importante: el uso del cubrebocas, a pesar de haber sido ya contagiados por COVID-19. En las reuniones plurales de alto nivel convocadas por las autoridades federales los únicos sin usar las mascarillas son ellos, los afines al gobierno, lo que a todas luces es contrario a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

La esperanza, tanto en México como en todo el mundo, es la vacuna. El doctor López-Gatell, en la conferencia vespertina del pasado 24 de marzo, afirmó que al lograr vacunar al 20 por ciento de la población se logrará reducir en un 80 por ciento la mortalidad en nuestro país.

Para entender en dónde estamos parados los mexicanos en este momento de la pandemia, la revista La Nación conversó con la legisladora del PAN, Alejandra “Wera” Reynoso, quien es integrante de la Comisión de Salud en el Senado de la República.

Recordó que el pasado 8 de diciembre se anunció con bombo y platillo la llegada de 250 mil vacunas y sólo llegaron 3 mil. En segundo lugar, se informó el inicio de la vacunación en la Ciudad de México y en Coahuila con grandes cantidades de dosis, sin embargo, la realidad ha sido diferente, se ha ido modificando todo, ahora hay diferentes planes de vacunación. A estas alturas se debería estar en la tercera etapa de la vacuna porque se debería estar inmunizando a las personas mayores de 50 años, es decir, una primera etapa de vacunación era diciembre y a más tardar febrero todo el personal de salud, de primera línea debería estar inmunizada, “y además ni siquiera se ha cubierto con la segunda dosis a todo el personal de salud de la primera línea”.

Ahora dicen que el plan de vacunación depende del día que lleguen las vacunas, ¿y cuándo llegan?, pues no tienen tampoco ese calendario, entonces, no hay un plan de vacunación, insistió la panista guanajuatense.

Por otra parte, la senadora criticó la actitud del presidente López Obrador y del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud al negarse a usar el cubrebocas, “ya han llamado la atención a México desde la OMS, se ha dicho por diferentes organismos, especialistas, científicos, de la importancia del uso de cubrebocas”.

Reynoso Sánchez criticó que para ellos, López Obrador y López-Gatell, es más importante su soberbia y sus dichos que todo lo que pueda decir la comunidad científica y la comunidad internacional, su actitud es una falta de respeto y López Obrador no está a la altura de un jefe de Estado, ni de un estratega de una nación.

Al abordar el tema de la desconfianza a la vacuna de AstraZeneca por los efectos presuntamente provocados, la especialista en temas de salud afirmó que la responsabilidad de la COFEPRIS y del Comité de Moléculas Nuevas es muy alta, porque son ellos quienes las validan; entonces, por un lado, si ya habían hecho convenios de compra, “por ejemplo, como pasó con la vacuna rusa, sin tener siquiera el expediente para procesar la autorización, entonces, ellos no van a escuchar lo que puedan decir otros países porque, insisto, la soberbia no les permite corregir, y ellos van a seguir con lo que han dicho, respetando sus dichos más no los hechos que se hayan evidenciado en otros países”.

Recomendó estar pendientes de lo que agencias reguladoras serias, como la FDA, puedan estar emitiendo sobre las vacunas, es mejor el trabajo que hacen ellos que lo que ha hecho el gobierno mexicano. Habrá que estar atentos porque quizá la información o los estudios con los que se hizo la vacuna de AstraZeneca no estén tan actualizados, pero tampoco la descalifica, habrá que actualizar y pedir más información para verificar la efectividad de esta vacuna.

Ante el temor de una tercera ola de contagios por la temporada de descanso en Semana Santa, la “Wera” Reynoso aseguró que hace mucho tiempo que el gobierno dejó de comunicar de manera efectiva sobre la pandemia.

La comunicación que hace este gobierno sólo se basa en decir cuántos contagios hay, cuántas personas pierden la vida y cuántas vacunas se aplican, es decir, se convirtió en un gobierno que contabiliza, no en un gobierno que comunique. Hace mucho que dejaron de emitir una recomendación o planear una mejor estrategia.

Con respecto al tema del lento avance de la vacunación en México, la senadora señaló que al compararnos con países de América Latina, “en las dos dosis por cada 100 personas, Chile reporta 44.12 por cada 100 habitantes; Uruguay 8.62; Panamá 6.89; Argentina 6.50; Brasil 6.27; República Dominicana 6.22; Costa Rica 4.87 y México 4.02, es decir, México sigue rezagado. Nuestro país ha sido el peor calificado en incentivos para contener la caída de la economía y del empleo, ahora pasa lo mismo con la administración de las dosis por cada 100 personas, en todo vamos en último lugar.

“Todo esto a un año de que anunciaron el adelanto de las vacaciones de Semana Santa, es decir, hoy hace un año que empezó la catástrofe de salud y de la economía con este Gobierno federal ante la pandemia”.