Hungría
Mayo 2026
Julio Faesler Carlisle
Hungría es uno de los 27 estados que forman la Unión Europea. Es miembro de la OTAN, de la OCDE, del Grupo de Visegrado y del Acuerdo de Schengen.
Historia
Tierras que conocieron el paso de romanos, celtas, hunos, eslavos y gépidos, pechenegos y ávaros vieron la fundación del reino de Hungría por el príncipe Árpad en el siglo IX d.c., el cual se convirtió al cristianismo. Su bisnieto Esteban I accedió al trono en el año 1000. Por cinco siglos, Hungría llegó a ser uno de los centros culturales del mundo occidental.
Derrotado el rey Luis II por Solimán el Magnífico en la Batalla de Mohács 1526, gran parte de Hungría quedó absorbido por el imperio otomano por casi 150 años (1541-1699). El frustrado sitio de Viena en 1683 fue el punto de inflexión por el que los otomanos dejaron su pretensión de conquistar el corazón de Europa.
Hungría fue el nudo del inmenso imperio Habsburgo que, encabezado luego por Carlos V y Felipe II, abrazó al globo entero y durante siglos fue el poder predominante de Europa.
Años después, en 1867, Hungría ganó su autonomía y fue parte constituyente de la Doble Monarquía Austro-Húngara. El asesinato del Archiduque Francisco Fernando por un anarquista serbio (1914) desató la funesta cadena de acuerdos y alianzas europeas de la Primera Guerra Mundial. La derrota sufrida llevó a la firma del Tratado de Trianón (1920) por el que Hungría perdió más de dos tercios de su territorio (con que se creó Checoslovaquia).
Como resultado de la Segunda Guerra Mundial, la victoriosa URSS ocupó Hungría que quedó como país satélite. Se confirmó el partido comunista y se adoptó el sistema de partido único.
A partir de 1947, Hungría vivió el régimen socialista en que se dio la Revolución de 1956 llamado el “Octubre Húngaro”. La inesperada y pionera apertura de la frontera con Austria en 1989 aceleraría el colapso del bloque comunista.
Hoy día, Hungría, país desarrollado, es una república parlamentaria con una población de 13.2 millones, de los cuales 1.3 millones viven en Rumania y 4 millones en el resto de los países limítrofes.
La bella capital Budapest, sobre el Danubio, conserva la majestuosidad de sus edificios; sus lagos y cuevas de aguas termales son los atractivos del país que recibe más de 10 millones de turistas al año.
Economía
La economía actual de Hungría es mixta y está orientada a la exportación, siendo la 57 en escala mundial. El sector privado, con gran inversión extranjera, genera el 80 por ciento del PIB. Su deuda pública es de 73.5 por ciento del PIB con alta inflación y alta dependencia energética. Con una fuerte deuda europea, la crisis financiera se ha sostenido con la demanda externa, el desplome del consumo doméstico que está 30 por ciento debajo de la media comunitaria.
Los analistas señalan los tres años sin aumentar su PIB con un crecimiento anual de solo 0.2 por ciento, mientras la media europea es del 1.5. La debilidad de exportación, agravada por los problemas de la industria automotriz, casi un 9 por ciento de su PIB, y la caída de las inversiones nacionales hacen difíciles las condiciones actuales del país.
Elecciones
Las elecciones del pasado 12 de abril, en donde votó el 79 por ciento del padrón electoral, entregaron a Péter Magyar un triunfo aplastante de 137 escaños, es decir, dos tercios del parlamento de 199 miembros.
Magyar y su partido Respeto y Libertad triunfaron sobre Viktor Orbán, quien estuvo 16 años como Primer Ministro y que sujetó a su pueblo a un régimen dictatorial basado en una exagerada concepción derechista. Como nacionalista conservador se opuso a objetivos políticos de la Unión Europea, como por ejemplo el préstamo de 19,000 millones de euros de fondos de la Unión Europea a Ucrania o bien a las sanciones a Rusia. Europa, preocupada por el retroceso democrático, veía como un riesgo sus lazos con el Kremlin.
Con Péter Magyar, Hungría retoma su personalidad histórica. Político formado en el gobierno conoce sus interiores. Sabe del uso de autoridad transversal y evita etiquetas rígidas con lo que unifica diversos votantes, sectores e ideologías conservadoras desencantadas.
Magyar ha adoptado un tono más amistoso hacia la Unión Europea y la OTAN. Se espera que despeje el camino para el préstamo a Ucrania, sin embargo, se muestra escéptico ante ciertas políticas europeas en materia de lazos energéticos con Rusia y se ha opuesto a algunos cambios en políticas migratorias. Podrán aparecer otros desacuerdos sobre cuestiones que requieren unanimidad como es la ampliación de la Unión Europea.
La sólida victoria electoral dota a Péter Magyar de una capacidad para implementar cambios sustanciales. Su victoria fue recibida con alegría por los líderes de la Unión Europea, quienes la vieron como un cambio después de años de enfrentamientos con Budapest. “Nuestra unión es más fuerte”, dijo Ursula von der Leyen, presidente de la Unión Europea.