El inicio de este año nos ha traído una variedad de asuntos a cual más importantes y de urgente resolución. En primer lugar, la pandemia que no da tregua y el retraso de las vacunas que muchos esperan para vencer la preocupación.

Las numerosas defunciones ocurridas han llenado de pena a muchas familias que han perdido a sus seres queridos. La vida de todos los días no es la misma que antes: no nos podemos abrazar, las aulas físicas se han convertido en virtuales, no se puede participar en reuniones, da temor acercarse a otras personas, nos podrían contagiar. El uso del tapabocas, que se considera protector, se ha puesto a debate, ya que nuestro presidente se niega a usarlo, ¿será por eso que se contagió?

Los expertos señalan que ahora, ante las nuevas cepas del SARS-Cov-2, el cubrebocas deberá ser de doble tela y que sea especial para impedir la entrada del virus. Además de los inconvenientes que se están causando a las personas, hay una realidad que afectará no sólo ahora sino que tendrá futuras consecuencias, muchas personas se han quedado sin empleo y numerosas empresas y negocios han tenido que cerrar.

A pesar de todo esto, el mundo no se detiene y nuestro país tiene que resolver múltiples asuntos, todos de gran importancia. Uno de ellos es la reforma eléctrica propuesta por el presidente, la cual presenta el rechazo de la Cámara de Comercio Internacional y también de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que ya emitió su sentencia previamente en contra, se afirma que la reforma afectaría los tratados internacionales. Además, la Comisión Federal de Electricidad debe sujetarse a los principios constitucionales y de competencia económica, y la reforma establecería un monopolio estatal contraviniendo la Ley de Transición Energética.

Otro suceso que acaparará la atención en los próximos meses se refiere a las elecciones más grandes de nuestra historia. Habrá procesos para elegir a los poderes legislativos federales y estatales, y a algunos gobernadores. Estas elecciones se realizarán con la participación de diez partidos políticos, número al que se ha llegado con los nuevos  registros.

Ante la gran actividad que se ha desarrollado, se espera que entre las candidaturas se encuentre un gran número de mujeres, la meta señalada es el 50 por ciento. Cada vez es mayor el interés de las mujeres por participar en las actividades de gobierno y los ciudadanos ya lo están viendo con más naturalidad.

Esta próxima elección reviste una gran importancia para la oposición respecto al poder legislativo federal. Una de las características más importantes de nuestra democracia es el equilibrio que el Poder Legislativo puede ejercer sobre el Ejecutivo. Sería deseable que ese fuera el resultado de la próxima elección de nuestros diputados federales.

 

María Elena Álvarez de Vicencio es Directora del Centro de Estudios para la Mujer Blanca Magrassi y Consejera Nacional del PAN.