Los aniversarios no son fechas que deban pasar inadvertidas. Al contrario, representan la oportunidad maravillosa de recordar no solamente a los hombres y a las mujeres que construyeron instituciones y generaron ideas, sino también los motivos espirituales que dan sentido a nuestra lucha y la vida de la institución.

Suponen también la ocasión propicia para recordar que las instituciones humanas no son eternas, si bien el PAN es el partido más longevo de México, nada garantiza que podamos seguir celebrando aniversarios; por ello, también es oportunidad de hacer un alto en el camino, voltear hacia atrás y darnos cuenta de cuáles son los valores y prácticas que nos han permitido mantenernos como opción, para reafirmarlos mejorarlos y enriquecerlos.

Siempre vivimos y participamos pensando que el PAN vivirá por siempre, sólo como ejemplo veamos a los partidos contendientes en 1985, ya no existen tres partidos de larga data: el PDM, el PARM y el PPS (de Lombardo), tampoco los emergentes con la reforma política: el PSUM, PRT y PST, sólo sobreviven el PAN y el PRI, lo mismo pasa a nivel internacional.

Quizá el valor central de nuestro Partido, desde su nacimiento, es la democracia interna, no sólo entendida como la forma de elegir a nuestras autoridades y candidatos, sino como sistema integral que supone indispensablemente de frenos y contrapesos a la autoridad, transparencia y rendición de cuentas, así como órganos con autonomía que revisen lo anterior.

Desde su nacimiento, el Partido optó por democracia indirecta para sus elecciones, pero con grandes contrapesos; el propio fundador no logró en la primera convención impulsar su propuesta sobre la participación (o no) en el proceso electoral de 1940, hubo de adaptar modificaciones.

Hace pocos años modificamos nuestra forma de elegir a nuestras autoridades, cambiando métodos de democracia indirecta por directa, el cambio significó inadvertidamente el debilitamiento de los frenos y contrapesos, de la transparencia y de la rendición de cuentas.

El reto que hoy enfrentamos frente al avasallamiento de un gobierno enemigo de la democracia, que ataca cualquier contrapeso, no respeta leyes ni normas, sólo puede enfrentarse con éxito regresando a vivir intensamente la democracia interna en el PAN con todo lo que esto conlleva.

Lo que nos ha hecho distintos y distinguibles ante los otros partidos es la democracia interna, perderla o reducirla pone en riesgo la misma sobrevivencia del Partido; comprometámonos a trabajar para que las próximas generaciones puedan seguir celebrando aniversarios de este partido, que recuerden la historia escribiendo más páginas gloriosas de la historia del PAN en beneficio de México.

 

Héctor Larios Córdova

Presidente del Comité Ejecutivo Nacional