Mujeres y Medio Ambiente: liderar la Acción Climática desde lo local

Julio 2026

Priscila Vera

La Nación

El cambio climático ya no es un desafío del futuro. Es una realidad que se manifiesta todos los días en nuestras comunidades mediante sequías prolongadas, olas de calor más intensas, incendios forestales, escasez de agua, inundaciones y fenómenos meteorológicos cada vez más extremos. México no es ajeno a esta realidad. Durante los últimos años, nuestro país ha enfrentado crisis hídricas sin precedentes, disminución en la disponibilidad de agua y eventos climáticos que afectan directamente la calidad de vida de millones de personas. Diversos especialistas advierten que la presión sobre los recursos hídricos continuará aumentando en los próximos años, lo que obliga a fortalecer las acciones de adaptación y resiliencia desde todos los niveles de gobierno y sociedad.

Sin embargo, el impacto del cambio climático no es igual para todas las personas. La evidencia internacional demuestra que las mujeres enfrentan una vulnerabilidad diferenciada frente a los efectos de la crisis ambiental. Esto no ocurre por razones biológicas, sino por factores sociales, económicos y culturales que históricamente han generado desigualdades en el acceso a recursos, oportunidades y espacios de toma de decisiones. Las Naciones Unidas señalan que las mujeres y las niñas sufren de manera desproporcionada los efectos del cambio climático debido a que representan una parte importante de la población que vive en condiciones de pobreza y porque dependen en mayor medida de los recursos naturales para su subsistencia.

Los datos son contundentes. De acuerdo con información de las Naciones Unidas, las mujeres y los niños tienen hasta 14 veces más probabilidades de morir durante desastres climáticos extremos que los hombres. Asimismo, se estima que cuatro de cada cinco personas desplazadas por los efectos del cambio climático son mujeres y niñas. Estas cifras reflejan cómo los fenómenos ambientales profundizan desigualdades preexistentes y generan riesgos adicionales para millones de mujeres alrededor del mundo.

La vulnerabilidad también se expresa en las tareas cotidianas. En numerosas comunidades rurales, las mujeres son responsables de garantizar el acceso al agua, los alimentos y otros recursos indispensables para el bienestar de sus familias. Cuando las sequías se intensifican o las lluvias se vuelven irregulares, son ellas quienes deben recorrer mayores distancias, invertir más tiempo y enfrentar mayores dificultades para cumplir estas responsabilidades. Además, organismos internacionales han documentado que los desastres climáticos incrementan los riesgos de violencia de género, explotación y otras formas de vulneración de derechos hacia las mujeres y las niñas.

En México, estas problemáticas adquieren una relevancia especial. La disminución en la disponibilidad de agua, particularmente en zonas urbanas y metropolitanas, ha comenzado a representar un desafío para la seguridad hídrica del país. Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México han advertido sobre una reducción sostenida del agua disponible por habitante en el Valle de México y sobre los riesgos que esto implica para la seguridad alimentaria, el desarrollo económico y el bienestar social. Cuando el agua escasea, las tareas de cuidado y abastecimiento que tradicionalmente recaen en las mujeres se vuelven aún más complejas.

No obstante, hablar de mujeres y cambio climático no debe limitarse a una narrativa de vulnerabilidad. También debemos reconocer que las mujeres son protagonistas fundamentales en la construcción de soluciones ambientales. Las Naciones Unidas destacan que las mujeres desempeñan un papel esencial como agricultoras, administradoras de recursos, líderes comunitarias, emprendedoras y agentes de cambio. Su participación fortalece la resiliencia de las comunidades y contribuye a la implementación de estrategias más eficaces para enfrentar la crisis climática.

A nivel mundial, las mujeres producen aproximadamente la mitad de los alimentos que se consumen y participan activamente en la conservación de ecosistemas, el manejo sustentable de recursos naturales y la promoción de prácticas responsables de consumo. Asimismo, son quienes con frecuencia lideran los procesos de recuperación comunitaria después de un desastre natural, organizando redes de apoyo, impulsando acciones de reconstrucción y garantizando la continuidad de los cuidados familiares y comunitarios.

Pese a ello, las mujeres continúan sin la representación adecuada en muchos espacios donde se diseñan políticas públicas ambientales y climáticas. Esta ausencia limita la incorporación de perspectivas fundamentales para comprender los impactos diferenciados del cambio climático y construir respuestas más efectivas e incluyentes. Por eso, en Acción Nacional estamos convencidas de que fortalecer el liderazgo femenino en la agenda climática no es solamente una cuestión de justicia e igualdad, sino también una estrategia indispensable para mejorar la capacidad de adaptación y resiliencia de nuestras comunidades.

Con esa convicción nació la Red de Mujeres por el Medio Ambiente, una iniciativa impulsada desde la Coordinación Nacional de Medio Ambiente y Acción Climática y la Secretaría de las Mujeres del Partido Acción Nacional para fortalecer el liderazgo femenino en la construcción de soluciones ambientales desde lo local. Creemos firmemente que los cambios más importantes comienzan en las colonias, los barrios, las comunidades y los municipios. Es ahí donde las mujeres conocen de primera mano los desafíos ambientales que enfrenta su entorno y donde pueden impulsar acciones concretas que generen resultados tangibles.

Nuestra Red de Mujeres por el Medio Ambiente busca convertirse en un espacio permanente de comunicación digital, capacitación, intercambio de experiencias y construcción de liderazgo. Su propósito es conectar a mujeres comprometidas con el cuidado de los recursos naturales, la sostenibilidad, la adaptación al cambio climático y la promoción de políticas públicas ambientales con perspectiva de género. Queremos que cada integrante encuentre herramientas para convertirse en una promotora de soluciones dentro de su comunidad.

Por ello, el pasado 30 de mayo llevamos a cabo la primera capacitación nacional en materia de medio ambiente con enfoque de género, un ejercicio pionero que reunió a mujeres interesadas en fortalecer sus conocimientos sobre sostenibilidad, cambio climático, gestión ambiental y liderazgo comunitario. Durante esta jornada también se realizó la instalación formal de la Red de Mujeres por el Medio Ambiente, marcando el inicio de un proyecto que busca crecer y consolidarse a lo largo y ancho de la República Mexicana.

Esta primera sesión representa apenas el comienzo de un esfuerzo mucho más amplio. En los próximos meses, desde la Secretaría de las Mujeres y la Coordinación Nacional de Medio Ambiente y Acción Climática estaremos desarrollando capacitaciones en diferentes regiones del país para ampliar la red, sumar nuevas participantes y fortalecer las capacidades de quienes ya forman parte de ella. Nuestra meta es construir una comunidad nacional de mujeres líderes que impulsen acciones ambientales desde lo local, compartan experiencias exitosas y promuevan permanentemente una cultura de sostenibilidad en sus municipios y estados.

Las capacitaciones abordarán de manera integral la importancia del cuidado del medio ambiente, todo ello bajo una perspectiva que reconozca los retos específicos que enfrentan las mujeres y el papel estratégico que pueden desempeñar en la construcción de soluciones.

El futuro de la acción climática requiere la participación de todas y todos. Pero también exige reconocer que existen sectores de la población que enfrentan mayores riesgos y que, al mismo tiempo, poseen una enorme capacidad para liderar el cambio. Las mujeres representan una de esas fuerzas que pueden impulsar comunidades más resilientes, sostenibles e incluyentes.

Desde el PAN seguiremos trabajando para fortalecer este liderazgo, generar espacios de formación y construir alianzas que permitan enfrentar los desafíos ambientales de nuestro tiempo. La Red de Mujeres por el Medio Ambiente es una apuesta por el futuro, por la igualdad y por la construcción de comunidades capaces de responder a la crisis climática con organización, conocimiento y compromiso. Porque cuidar el medio ambiente también significa generar oportunidades, reducir desigualdades y garantizar mejores condiciones de vida para las presentes y futuras generaciones. Y en esa tarea, las mujeres no sólo son parte de la solución: son protagonistas indispensables del cambio que México necesita.