En 2027, la Inteligencia Artificial también estará en la boleta electoral

Julio 2026

Mike Peñaflor

La Nación

Cuando los mexicanos acudamos a las urnas en 2027, millones de personas habrán tomado una decisión política antes de llegar a la casilla. Lo novedoso es que muchas de esas decisiones estarán influenciadas, directa o indirectamente, por la Inteligencia Artificial (IA).

La IA no tendrá una credencial para votar ni aparecerá en la lista nominal. Sin embargo, participará activamente en la conversación pública que moldea las preferencias ciudadanas. Por primera vez en nuestra historia, una elección se desarrollará en un entorno donde algoritmos capaces de generar texto, imágenes, videos y audios indistinguibles de la realidad estarán al alcance de prácticamente cualquier persona.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha advertido que la IA está transformando profundamente el ecosistema informativo y puede impactar la libertad de expresión y los procesos electorales. Entre los principales riesgos se encuentran la desinformación automatizada, los contenidos sintéticos engañosos y la manipulación de la opinión pública mediante sistemas cada vez más sofisticados (UNESCO, 2025). No se trata de una preocupación teórica. El Foro Económico Mundial identificó la desinformación y la información falsa potenciadas por inteligencia artificial como uno de los mayores riesgos globales de corto plazo. Durante el llamado “súperciclo electoral” de 2024, más de 4 mil millones de personas participaron en elecciones alrededor del mundo bajo la sombra de los deepfakes, los contenidos generados por IA y las campañas de manipulación digital (TECHNOLOGIES, 2024).

Pero sería un error ver únicamente amenazas. La IA también puede fortalecer la democracia y ayudar a los ciudadanos a comprender propuestas complejas, comparar plataformas políticas, verificar información y participar de manera más informada en los asuntos públicos, de ahí la importancia respecto a que Acción Nacional debe estar preparado ante la influencia de la Inteligencia Artificial en el proceso electoral 2027.

Diversos organismos internacionales han señalado que estas herramientas pueden mejorar el acceso al conocimiento político y facilitar una participación ciudadana más amplia. Una pregunta que surge es si los ciudadanos, los partidos políticos y las instituciones estarán preparados para convivir con una tecnología capaz de amplificar tanto la verdad como la mentira.

La democracia mexicana enfrenta un nuevo desafío: aprender a distinguir entre lo auténtico y lo artificial. En una época donde cualquier imagen puede ser fabricada, voces clonadas o mensajes personalizadas por un algoritmo, la alfabetización digital se convierte en una responsabilidad cívica tan importante como acudir a votar y ahí el PAN tiene una misión fundamental.

Y aunque en 2027 la Inteligencia Artificial no aparecerá en la boleta electoral, sí estará presente en las pantallas, en las conversaciones, en las campañas, en la mente y en las decisiones de millones de ciudadanos. Y eso significa que, de alguna manera, la IA también estará votando.