¿Cómo opera el oficialismo?, la batalla digital que viene
Mayo 2026
Mike Peñaflor
En la política actual el poder ya no se disputa únicamente en las calles, sino en las pantallas. En México, el oficialismo, encabezado por Morena, ha desarrollado una estrategia digital que combina movilización orgánica, amplificación coordinada y la construcción de una narrativa constante.
Uno de sus pilares es el uso intensivo de redes sociales. El triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2018 no puede entenderse sin su fuerte presencia digital y comunidades activas que replicaron su mensaje (ITESO, 2018). Esta base permitió instalar narrativas y dominar la conversación pública. A ello se suma el llamado “capital digital”: influencers, cuentas afines y comunidades que amplifican mensajes políticos y legitiman posturas (El Colegio de la Frontera Norte, 2025). Este ecosistema no siempre es centralizado, pero converge en la defensa del gobierno, descalificación y ataques a opositores y, principalmente, posicionar temas afines a su agenda ideológica.
Otro componente clave es: la amplificación coordinada que orbita alrededor de las cuentas oficialistas y de quien hoy encabeza el Ejecutivo, Claudia Sheinbaum. Estudios han documentado el uso de bots y cuentas automatizadas para influir en tendencias y debates (Ferrara et al., 2016). Además, existen mercados digitales que permiten posicionar agendas particulares mediante estrategias pagadas (El País, 2025).
La narrativa es absolutamente centralizada: mensajes simples, emocionales y repetitivos que facilitan su viralización. La polarización también juega un papel estratégico, ya que fortalece comunidades leales y mantiene altos niveles de interacción (Dialnet, 2024).
Frente a esto, en Acción Nacional tenemos un reto claro: dejar de reaccionar y disputar la conversación con propuestas originales y atractivas. Esto implica utilizar nuestra narrativa, es simple y cercana a las familias mexicanas, que ayude a fortalecer una red de activismo digital que amplifique los mensajes de forma orgánica, y profesionalizar dicha estrategia a través de contenidos ágiles, segmentados y constantes.