Apertura de candidaturas ciudadanas en un sistema electoral dinámico: evidencia desde la persistencia, movilidad y competitividad territorial
Mayo 2026
Salomón Guzmán
Los resultados del análisis electoral por sección proporcionan una base empírica clara para respaldar la decisión del PAN de avanzar hacia un esquema de candidaturas abiertas a la ciudadanía. Esta investigación se construyó a partir de la comparación de los resultados electorales de 2021 y 2024, utilizando una base consolidada de 67 mil 382 secciones. Lo que hizo posible medir tres dimensiones: la persistencia del liderazgo, la movilidad en la jerarquía partidista y el nivel de competitividad territorial.
En primer lugar, el hecho de que el partido ganador se mantenga en el 72.8 por ciento de las secciones revela que el sistema electoral presenta una alta inercia territorial. Sin embargo, esta misma estabilidad genera un problema para los partidos que no encabezan dichas secciones: la competencia tradicional tiende a ser insuficiente para romper inercias consolidadas. En este contexto, la apertura de candidaturas a perfiles ciudadanos no debe interpretarse como una sustitución de la estructura partidista, sino como un mecanismo para introducir elementos disruptivos capaces de alterar patrones de dominación donde los candidatos tradicionales han mostrado límites.
Este argumento se refuerza al observar el dato complementario: si bien el ganador se mantiene en 72.8 por ciento de las secciones, en el 27.2 restante sí ocurre alternancia en el liderazgo. En este tipo de secciones, las candidaturas abiertas pueden funcionar como un instrumento para acelerar o consolidar estos procesos de alternancia.
El segundo elemento clave es que el bloque competitivo (los dos primeros lugares) sólo se mantiene en el 55.0 por ciento de las secciones. Este dato es particularmente relevante porque indica que, aunque el liderazgo suele persistir, la estructura de competencia es mucho más flexible. En casi la mitad del territorio cambia quién disputa el poder, lo que evidencia que existe un espacio abierto para la reconfiguración del sistema político local. Desde esta perspectiva, la apertura de candidaturas a la ciudadanía permite al PAN insertarse en ese proceso de reacomodo como un actor capaz de redefinir el equilibrio competitivo.
El tercer elemento es la movilidad promedio de 7.09 posiciones acumuladas por sección. Este indicador demuestra que, más allá de la persistencia del ganador, existe un nivel significativo de reordenamiento interno en la jerarquía partidista. En otras palabras, el sistema electoral no es estático: los partidos suben, bajan, se reconfiguran y compiten por espacios intermedios. En este contexto, las candidaturas ciudadanas pueden desempeñar un papel estratégico al captar segmentos de votantes que no se identifican plenamente con los partidos tradicionales.
La evidencia se vuelve aún más clara al analizar la tipología de secciones electorales. El hecho de que 33 mil 70 secciones presenten competencia media indica que la forma predominante del sistema no es la hegemonía absoluta, sino un equilibrio imperfecto donde la competencia existe, aunque dentro de ciertos márgenes. En estos territorios, la apertura de candidaturas permite al PAN ampliar su base electoral mediante la incorporación de perfiles que conecten con votantes no plenamente partidizados.
Asimismo, la existencia de 15 mil 205 secciones volátiles refuerzan de manera directa la pertinencia de la apertura. Estas secciones, caracterizadas por alta movilidad y baja persistencia, representan territorios donde el voto es particularmente sensible a cambios en la oferta política. En este contexto, las candidaturas abiertas no sólo son viables, sino estratégicamente necesarias, ya que permiten al PAN presentarse como una alternativa flexible y receptiva frente a un electorado que no muestra lealtades rígidas.
Por otro lado, las 8 mil 798 secciones disputadas constituyen espacios donde la competencia es cerrada y donde pequeñas variaciones pueden definir el resultado. En estas secciones, la apertura de candidaturas puede ser un factor decisivo para inclinar la balanza, especialmente si los perfiles ciudadanos logran captar votantes indecisos o desencantados con las opciones tradicionales.
Incluso en las 6 mil 619 secciones hegemónicas donde la persistencia es alta y la competitividad baja, la apertura tiene un sentido estratégico. Aunque el cambio en estos territorios es más difícil, las candidaturas ciudadanas pueden funcionar como instrumentos de penetración gradual.
Finalmente, las 3 mil 690 secciones de realineamiento ofrecen el argumento más fuerte en favor de la apertura en el largo plazo. Estas secciones reflejan cambios estructurales en la jerarquía política. En estos contextos, las candidaturas abiertas permiten al PAN posicionarse como un actor relevante dentro de una nueva configuración política, evitando quedar rezagado frente a procesos de cambio que no responden a las lógicas partidistas tradicionales.
Coordinador de Estudios Económicos de la Fundación Rafael Preciado Hernández. A. C.