México ante un vacío de autoridad
Publicada el Jue, May 16, 2019

Por Andrés Castro Cid.

“El Partido Acción Nacional participará activamente en la configuración de las leyes secundarias que darán vida a la nueva Guardia Nacional, sin embargo, no dejará de señalar las omisiones en materia de seguridad pública. Seremos una oposición constructiva y propositiva para los acuerdos”, aseguró el senador panista, Ismael García Cabeza de Vaca.

En entrevista con La Nación, el Secretario de la Comisión de Seguridad en la Cámara alta alertó que la promesa de amnistía, el cese del combate frontal al crimen organizado y la caída estrepitosa en la incautación de narcóticos y armas, han generado una atmósfera de permisividad e impunidad que ha envalentonado a los grupos criminales.

El legislador por Tamaulipas apuntó que casos como el de Minatitlán, Veracruz, son muestra clara del vacío de autoridad que no ha sido atendido de forma eficiente por parte del Ejecutivo federal, lo que ofende hasta la médula a todas y todos los mexicanos.

Cuestionado sobre las inconsistencias en las cifras que ha presentado el Presidente de México, señaló que esta creciente contradicción genera tensión en la narrativa presidencial, lo que representa un falso diagnóstico bajo el cual se están tomando decisiones diariamente.

“Es una incapacidad clara del Gobierno federal, lo que verdaderamente debe hacer es alimentar la propuesta de una política criminal y de prevención que revierta la tendencia alcista de la violencia”.

En lugar de prometer que en seis meses se reducirá la violencia, continuó, el gobierno debería implementar estrategias, programas y políticas basadas en evidencias y no en una ocurrencia del día.

Por último, afirmó, al suscribir el posicionamiento del PAN en el marco del análisis de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, que Acción Nacional hace votos para que en seis meses cese la violencia o por lo menos disminuya sustancialmente, tal y como lo prometió el Jefe del Ejecutivo.

El senador Ismael García Cabeza de Vaca es Secretario de la Comisión de Seguridad Pública y en la de Marina, así como integrante de la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional, Defensa Nacional y Energía.

Monstruo de mil cabezas

Para el académico e investigador de la Universidad Panamericana (UP), Jorge Alberto Lara Rivera, el tema de seguridad y violencia que enfrenta nuestro país se debe a una situación estructural, es decir, que se han presentado escenarios en las últimas tres décadas donde el crimen organizado se ha dinamizado en sus actividades para generar mayor ganancia.

Para dar un ejemplo, precisó, están las actividades como la trata de personas y la extorsión, que en muchas ocasiones se conjuntan con fenómenos de corrupción en los tres niveles de Gobierno.

“Todo lo anterior es alimentado con un flujo de armas de alto poder que viene de Estados Unidos, especialmente a partir de los años 2005 y 2006. Si los grupos criminales no tuviesen factor de fuego, no tendrían las capacidades lesivas de doblegar, de combatir a sus rivales y, desde luego, de pretender la captura de los órganos del Estado”.

Al abordar el tema de la amnistía que se ofreció al crimen organizado durante la campaña de López Obrador, Jorge Alberto Lara aseguró que se trata de algo muy delicado porque genera una especie de permisibilidad que alimenta la impunidad.

Destacó que desde el momento en que el presidente dio por terminada la guerra contra el narco surgieron varias implicaciones como es recurrir o apelar a escenarios que ya fueron superados en el pasado y que no llevaron a nada bueno, como es la Pax Narca (dejar que los narcos pasen y disimular que no ocurre nada).

El investigador añadió que si el presidente calcula que dejando pasar la droga se va a resolver el problema de violencia se equivoca, porque no solamente es el tema de drogas, “se trata de una contienda por el territorio, los territorios generan renta y la renta se da en un correlato de violencia en tanto no haya una autoridad que ponga orden”.

Con respecto a la esperanza de que los programas sociales sirvan para disminuir la violencia, el especialista sostuvo que lo relevante es que el crimen organizado maneja cantidades que van más allá de los 50 mil millones de dólares, “el crimen va por temas de captura económica, por lo que no debe verse a las ayudas directas como un tema de disuasión social para la delincuencia”.

El Presidente, agregó, debió haber agarrado al toro por los cuernos desde el 1 de diciembre, partiendo de un proceso previo de transición de cinco meses; desde ese momento, tuvo la oportunidad de planear ajustes a las instituciones, no lo hicieron por curva de aprendizaje o por ignorancia. Un presidente que no sabe asumir la responsabilidad no está generando el compromiso para lo cual fue electo.

Finalmente, consideró que la sociedad debe seguir insistiendo en que su seguridad sea garantizada plenamente por el gobierno, debe seguir en pie de lucha y no porque se les cuelgue un epíteto de conservadores significa que debe quedarse callada. “La exigencia debe seguir siendo la misma, incluso, la misma que el presidente hacía cuando era opositor y nadie le reclamaba. Somos un país libre y democrático, con libertad de expresión y ahora el presidente atenta en contra de esta libertad”.

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