Metrobús pone en jaque a Mancera
Publicada el Mie, Jul 19, 2017

metrobus reforma

Por Eluzaí Morales Ortega.

“No me importa que nos amenacen, yo tengo que ver por el beneficio de la gente”, así respondió el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, el 12 de junio. “(Soy) respetuoso de las instituciones, pero todo tiene un límite”.

Habían trascurrido menos de 24 horas desde que un juez federal decidió suspender las obras de trabajo para la edificación de la nueva Línea 7 del Metrobús, el cual recorrerá el Paseo de la Reforma -uno de los puntos más importantes de la capital- y que a consideración del juez no contó con los permisos correspondientes para su aval.

El amparo puesto en marcha desde el 1de junio condicionaba a las autoridades locales la construcción de la red de trasporte, sin modificar la afluencia del llamado en sus inicios “Paseo del Emperador” (ya que data desde el reinado en México del emperador Maximiliano de Habsburgo), ni se afectaran las áreas verdes del milenario Bosque de Chapultepec.

La administración de Mancera se amparó ante los magistrados locales argumentando que, desde los meses de mayo y junio del presente año, contaban con los permisos correspondientes por las entidades encargadas de proteger el patrimonio histórico de nuestro país: el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), así como de Bellas Artes (INBA).

La misma noche del 13 de junio, el INAH señaló que en ningún momento habían autorizado ningún permiso. “Este proyecto tiene que ir adelante independientemente si yo lo acabo o no, eso no me importa”, afirmó Mancera tras darse a conocer la noticia.

Así comenzaría a sumarse una polémica que encontraría su punto más álgido tras críticas recibidas a las dependencias de gobierno locales ante la temporada de lluvias que puso en jaque a los habitantes de la entidad más importante de México.

Irregularidades a vuelta de rueda

Desde su creación, el 19 de junio de 2005, el llamado -en aquel entonces- Sistema de Corredores de Transporte Público de Pasajeros del Distrito Federal se ha posicionado con el tiempo como una red de comunicación eficiente y segura ante la creciente inseguridad y problemas en materia de movilidad.

Actualmente, el llamando también “gusano blanco” cuenta con 208 estaciones divididas en 6 líneas interconectadas, lo que constituye 125 kilómetros de longitud y donde, en algunos casos, ha permitido tener mayor accesibilidad a zonas donde el trasporte como el STC Metro no se ha edificado.

El 29 de junio de 2015, la jefatura de Gobierno hizo oficial la construcción de la línea 7 con el nombre tentativo de “Metrobús Reforma”.

Con una extensión de 15 kilómetros en 31 estaciones, la línea irá de la CETRAM de Indios Verdes hasta la fuente de PEMEX. Dicha obra innovará con la incorporación de autobuses de dos plataformas, para comodidad de los usuarios.

Sin embargo, no sólo la prohibición puso en el “ojo del huracán” a la obra. Patricia Mercado, Secretaría de Gobierno de la capital, salió a aclarar los rumores en torno a que el paro de obras se debía a la colocación de anuncios publicitarios que recorrería las estaciones, pues mencionó que para Mancera Espinosa “su prioridad es fortalecer al peatón”.

Otro escándalo surgió días después cuando vecinos de la Delegación Miguel Hidalgo acusaron que el combustible utilizado por las unidades sería altamente contaminante. Al respecto, Mancera nuevamente salió a defender al trasporte: “(El combustible Euro VI) es totalmente conocido, es una tecnología de clase mundial”. De igual modo, agregó “estamos seguros que esa es una lucha que se va a ganar, porque es una inercia que ya lleva demasiada fuerza como para detenerla, así que la vamos a ganar”.

Tras 17 días en que la obra estuvo en suspensión, la Secretaría de Obras y Servicios anunció que el juez Fernando Silva determinó continuar con la construcción, “pues se tenía ya un aval por parte del INAH”.

Los costos durante los días en que la obra paró, de acuerdo con cifras de El Universal, fueron cercanos a los 45 millones de pesos, es decir 2 millones 500 mil pesos en 18 días de paro.

La misma dependencia declaró que aunque se encontraba atorada la obra “se tienen que seguir pagando salarios a los trabajadores, los costos de contratación de la maquinaria para la obra”.

Se debe ver por capitalinos: PAN

En el terreno político, la obra también se llevó de frente a presuntos responsables. Desde la Comisión Permanente, el panista Jorge Triana afirmó que el paro se debió a la influencia de grupos políticos como el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).

“Hay que señalar que si se obedeció a una presión vecinal, también debo decir que muchos de estos grupos vecinales tienen una cercanía muy amplia con MORENA, entonces hay un trasfondo político”.

El legislador celebró que se edificará la obra, ya que traerá beneficios a la movilidad y atacará factores como la contaminación, tema en el que a la Ciudad de México le ha costado lidiar durante el primer semestre del 2017.

De igual manera, responsabilizó a las organizaciones trasportistas y camioneras, “pues buscan defender intereses particulares y económicos, porque no les conviene un sistema de transporte más ordenado y alternativo”.

Más adelante y tras darse el aval para los trabajos, el PAN, en voz de Mauricio Tabe, respaldó la decisión del juez pues “no se puede detener el crecimiento del transporte público y expresó que se deben realizar mayores esfuerzos para mejorar la movilidad en la capital”.