Meméxico lindo y…
Publicada el Jue, Ene 28, 2021

Por Sergio Rodríguez Colín.

Y llegó el tan ansiado 2021, por cierto, los mejores deseos para este año a todos los lectores de nuestra revista. Y llegó más revolucionado de lo que podíamos esperar, con una pandemia fuera de control, una economía que ya no aguanta otro toque de queda, con un Sistema de Transporte Colectivo Metro al borde del colapso y en el ámbito internacional la toma del Capitolio a manos de seguidores furibundos de Donald Trump.

Pero en esta ocasión nos centraremos en tres puntos muy relevantes que desvelan la surrealista realidad mexicana: el pasado 9 de enero, el Puesto Central de Control I del Metro, que provee de energía y comunicación a un gran número de las líneas que conforman este sistema de transporte, se incendió como consecuencia de la falta de mantenimiento a los generadores de energía, lo que a la postre provocó un caos en el traslado de millones de capitalinos que diariamente usan el Metro.

Pero la nota de ocho columnas no fue este hecho, sino la “elocuente” declaración de la directora del Metro, Florencia Serranía Soto, quien en conferencia de prensa y ante el cuestionamiento de los reporteros de si ella era responsable respondió: “A ver, yo soy la directora general del Metro, solamente”. Como Condorito nos quedamos todos ¡plop! Ah y cabe señalar que esta “brillante” funcionaria también ostentaba el cargo de Directora General de Mantenimiento dizque para terminar con las versiones encontradas en cuanto al funcionamiento de este sistema de transporte.

La segunda “obra maestra” a la corrupción corrió a cargo del “Tata” López Obrador, quien al grito de “quiero mi cocol” decidió destinar, vía la Sedatu, 89 millones de pesos para la remodelación del estadio del equipo de béisbol Guacamayas de Palenque, del cual “curiosamente” su hermano Pío López Obrador es fundador y directivo. Al pobre “mesías tropical” le ganó la añoranza, pues se acordó que ahí jugó cuando era universitario. ¡Mi vido! Sólo cabe recordar que la “Casa Blanca” costó 80 millones de pesos y hay que ver el escándalo que hizo. ¡Denle ya su cocol! y que se vaya a hacer la meme.

Y para terminar ya esta gustada sección, no podemos dejar pasar las vacaciones del “súperstar” de la 4T, Hugo López-Gatell, quien al tono de “la vida en el mar es más sabrosa” se nos fue de vacaciones en diciembre del año pasado a las playas de Oaxaca, olvidando todas sus recomendaciones, sobre todo aquella de “quédate en casa”, ya del uso de cubrebocas y la sana distancia ni hablamos; mientras él lucía una sonrisa “Colgate”, junto a bella dama que lo acompañaba, el número de contagios y muertes por COVID-19 estaba al alza en todo el país, pero eso que importa si el doctor Gatell es el preferido de López Obrador, quien lo justificó diciendo que “ha estado trabajando bastante” y que “no hay un funcionario en el mundo como Gatell”, de nuevo ¡plop! Al resto de los mortales que nos lleven los pingos, así las cosas en los tiempos de la 4T.

 

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