Luces, cámara y acción
Publicada el Vie, Sep 21, 2018

Por Alejandro Ledesma Solórzano.

Lejano de la sociedad, incapaz de llevar a México al desarrollo, insensible, corrupto y sin lograr un cambio en la administración pública, son algunas características con las que muchos mexicanos recordarán a Enrique Peña Nieto, una vez que éste haya dejado la silla presidencial.
Así lo consideró el doctor en Ciencia Política, Cristopher Ballinas Valdés, quien al compartir su análisis del sexto y último Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto destacó que la actual administración realmente fue obesa, opaca, sin eficiencia y eficacia gubernamental.
En entrevista para La Nación, el también profesor en Políticas Públicas señaló que, pese a que el aún Jefe del Ejecutivo se dijo orgulloso de haber cumplido con el 95 por ciento de los compromisos pactados y asegurar que “México es mejor que hace seis años”, es importante no dejarnos sorprender por la parte cuantitativa, puesto que dicha cifra no necesariamente refleja excelencia en la administración.
“Cuando nosotros revisamos cuál es ese cinco por ciento no logrado, nos damos cuenta que son elementos muy importantes como el aeropuerto, los trenes de Toluca o Querétaro, entre otros grandes proyectos de infraestructura y que, en campaña, se pusieron como grandes detonantes del desarrollo en ciertas regiones y que nunca se efectuaron”.
Asimismo, comentó que en el informe de gobierno siempre ha prevalecido el componente político más que el de rendición de cuentas, ya que los temas y las cifras expuestas son las que únicamente el Ejecutivo quiera reportar y no necesariamente las que el Legislativo, el Judicial o la ciudadanía necesiten saber.
El politólogo calificó como mera presentación unidireccional al actual formato del Informe de Gobierno, puesto que persiste en ser un acto acartonado y sin diálogo parlamentario o republicano entre dos poderes que pueden ser el Ejecutivo y el Legislativo.
“Apostándole a las luces y cámaras, más allá del contenido, Peña Nieto supo aprovechar la tranquilidad y el control que le ofrecen los spots, evitando el contacto directo y la espontaneidad. Siempre se le vio acartonado al grado de ser comparado con un actor más de Televisa; creo que, en ese sentido, el formato es más bien el reflejo de quien es la persona”, apuntó.
Al recordar los tiempos del control priista y donde el Informe de Gobierno estaba enmarcado en el llamado “Día del Presidente”, Ballinas Valdés destacó que en dicha era el Presidente en turno aprovechaba para hablar de una manera distinta, no solamente a la sociedad, sino también a los actores políticos para decirles qué se estaba haciendo, qué es lo que se hacía, y cuál era la línea a seguir.
“Destapes de candidaturas, relevo de cargos e incluso decretos eran parte de dicho día, pero con el advenimiento de la democracia el formato cambió, lo vimos con Vicente Fox y posteriormente con Felipe Calderón”, agregó.
El analista resaltó que el manejo mediático fue y sigue siendo uno de los grandes aciertos de Peña Nieto, ya que le permitió tener capital político y así lograr una maniobra que no se veía desde hace tiempo: el Pacto por México.
“El Pacto por México era lograr un acuerdo político con todos los actores partidarios en ese momento mayoritarios y con poder de decisión, para crear una agenda de gobierno. Sin embargo, ésta no estuvo acompañada de capacidad operativa gubernamental ni oficio político para echarla a andar y obtener los frutos de las mal llamadas reformas estructurales, porque no todas fueron de tipo estructural”, refirió.
Afirmó que, carente de oficio político, el presidente Peña Nieto tuvo otros desaciertos como el abandono y uso a conveniencia del partido que lo impulsó, sin embargo, es importante reconocer que es alguien que siempre le apostó al diálogo y los acuerdos.
El académico apuntó que el Informe de Gobierno actual refleja el ocaso de lo visto en los últimos 20 años y que distinto a éste, en los gobiernos panistas se buscó innovar con cuestiones más republicanas y democráticas, así como llevar la información a otros sectores.
Por último, Cristopher Ballinas Valdés advirtió que los cambios que surjan con el nuevo gobierno a partir del 1 de diciembre, que ya se están viendo con el inicio de la LXIV Legislatura, serán completamente estructurales, ya que la relaciones entre el Presidente y el Legislativo serán distintas por una mayoría absoluta alcanzada, no como en los últimos 20 años donde había equilibrios y negociaciones.
“Es posible que lo que nosotros conocíamos como los informes hasta el día de hoy vayan a cambiar totalmente. Ahora, lo que seguramente vamos a ver es una sola voz y es posible que eso también repercuta en toda la estructura que conocíamos de muchos actos de carácter republicano”.

Comentarios

comentarios