Lo que va de ayer a hoy
Publicada el Jue, Dic 17, 2020

Por María Elena Álvarez de Vicencio.

El primer propósito del PAN fue lograr que la gente de bien se interesara en la política, ya que en México estaba muy desprestigiada. El panismo se formó gracias al prestigio de sus fundadores y la confianza que inspiraban sus planteamientos; no ofrecían beneficios personales ni oportunidades de posiciones políticas, su propósito era lograr que los ciudadanos se sintieran responsables de la vida política de su país y que participaran en el establecimiento de la democracia, que en México existía sólo de nombre.

Luis Felipe Bravo Mena, en su libro Acción Nacional, Ayer y Hoy, que ningún panista debe dejar de leer, dice: “el panismo es una vivencia personal y grupal de valores cívicos y convicciones sobre la política, vinculada a la versión de la filosofía humanista, desarrollada en la doctrina y la ideología del Partido Acción Nacional”.

Los ciudadanos que acudieron al llamado del equipo fundador, encabezado por Manuel Gómez Morin, comenzaron su labor en condiciones muy difíciles. Para participar en cada elección los ciudadanos se tenían que empadronar, pero el propósito del gobierno era que no se empadronaran para que ellos elaboraran las listas de quienes podrían votar. Con ese fin ponían muy pocos lugares para empadronamiento y en sitios de difícil acceso.

El primer trabajo de los panistas fue exigir al gobierno colocar accesibles y suficientes mesas de empadronamiento, así como visitar a los ciudadanos para pedirles que no dejaran de empadronarse y que acudieran a votar. Recuerdo que cuando realizaba esa labor, en 1960, toqué en un Convento de Mixcoac y pedí hablar con la Superiora; cuando la tuve frente a mi le dije que el propósito de mi vista era pedirle, por bien del país, que se empadronaran todas las hermanas para que pudieran votar en la próxima elección, me respondió de inmediato: “Imposible de los imposibles, ¿quiere usted que ponga en riesgo la vida de las hermanas?” Le expliqué que no había tal riesgo y que sería útil para consolidar nuestra democracia, se paró muy molesta y dijo no me quiten el tiempo.

No en todas las visitas hubo rechazo, la mayoría escuchaba y daba las gracias, otros decían: “yo no me meto en política”. Ese trabajo era muy importante porque si no se empadronaban no podían votar. En muchos casos, a los que libremente se empadronaban, no los ponían en la lista. Se levantaban protestas en las casillas por esas omisiones, pero no había consecuencias. Pese a todo, los panistas trabajaron para que se empadronaran en cada elección y para que pusieran sus protestas si no los dejaban votar.

Este trabajo inicial, realizado en todo el país, finalmente dio como resultado la existencia de un padrón permanente de ciudadanos, pero la credencial de elector, al no tener fotografía, les permitía votar cuantas veces quisieran con diferente nombre y domicilio. El PAN exigió que la credencial tuviera fotografía, pero se le contestó que el costo sería muy alto y que no era justo desperdiciar los recursos en “ese detalle”.

Cuando Ernesto Ruffo ganó la primera gubernatura en Baja California le avisó al presidente de la República que la credencial para votar en el estado tendría fotografía, el presidente le contestó que no estaba bien informado, ya que el precio era inalcanzable para lo que disponía el Estado. Lo citó para que volviera y lo recibió con el encargado del Padrón Electoral, quien con gran aplomo le dijo lo que costaba la credencial sin fotografía y que era muy alto. Ruffo le contestó que el costo que él tenía de la credencial con fotografía era inferior a ese que se le presentaba sin foto. El presidente le contestó que tuviera cuidado, que como era nuevo en el gobierno podrían engañarlo. La credencial para la elección de Baja California se hizo con fotografía y a partir de esa elección todas las credenciales de elector, para todas las elecciones, ya fueron con fotografía.

Conocer al Partido Acción Nacional nos lleva a descubrir las diversas etapas de su desarrollo, para apreciar su ayer y ver hoy la situación en que se encuentra, así como para enfrentar con entusiasmo los retos del presente.

La próxima elección será una de las más importantes de nuestra historia. Conocer algunos recuerdos de ese pasado histórico nos ayudará a apreciar lo valioso de nuestro Partido. La ejemplar entrega del panismo de ayer motivará a los panistas de hoy a trabajar generosamente para postular a los mejores y más honestos candidatos y candidatas, para realizar con ellos exitosas campañas ganadoras.

 

María Elena Álvarez de Vicencio es Directora del Centro de Estudios para la Mujer Blanca Magrassi y Consejera Nacional del PAN.

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