La violencia contra ediles: un fenómeno creciente y preocupante
Publicada el Jue, May 16, 2019

Por Leticia Zepeda Martínez.

 

La seguridad pública es el más grande y latente de todos los reclamos de la sociedad mexicana, lo ha sido desde hace varios años debido a la violencia en el territorio nacional, misma que parece no cesar aún cuando cada Gobierno federal en turno ha implementado estrategias para atender o hacer frente al tema.

Ningún sector de la sociedad se ve libre de esta ola de crímenes que se presentan a diario en las calles de nuestro país, tanto quienes forman parte de la sociedad civil como aquellos que pertenecemos a la esfera gubernamental en cualquiera de los tres órdenes de gobierno, hemos sido víctimas de constantes delitos.

En términos generales, casi el doble de personas perdió la vida en nuestro país en los primeros cinco meses del mandato de López Obrador en contraste con este mismo lapso, pero de la administración que encabezó Felipe Calderón. De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, del 1 de diciembre de 2018 a la fecha han perdido la vida 8 mil 493 personas, en comparación con los 5 mil 334 de los primeros meses del sexenio de Calderón.

Para el caso de los presidentes municipales, en la ANAC hemos contabilizado como, desde el 2006, han sido victimados 63 de ellos en funciones, 11 electos y 75 ex presidentes municipales; todos ellos en conjunto suman un total de 149 muertos.

En este mismo sentido, en los cinco meses que van de la presente administración pública federal han acaecido ocho presidentes municipales, de los cuales cuatro estaban en funciones y los otros cuatro eran ex presidentes. Es una cifra alarmante, sobre todo, tomando en cuenta que el gobierno que encabeza López Obrador tiene poco más de cinco meses en funciones. Por otro lado, cabe destacar que a partir del 1 de diciembre de 2018 también han sido victimados violentamente tres síndicos y cuatro regidores.

Habrá que tomar en cuenta que hay tres consideraciones que presentan, por lo general, aquellos municipios con presidentes municipales, síndicos y regidores asesinados: la primera es la presencia del crimen organizado en el territorio municipal; la segunda, el bajo grado de desarrollo institucional, y la última, la carencia de recursos destinados para la seguridad pública, tales como el Subsidio para el Fortalecimiento del Desempeño en Materia de Seguridad Pública (FORTASEG).

Es de suma importancia tener presente que los presidentes municipales son los primeros mandatarios de una demarcación, por lo que los actos de criminalidad en su contra reflejan el grado de vulnerabilidad de la seguridad de las demarcaciones que gobiernan; por ello, es que desde la Asociación Nacional de Alcaldes insistimos respetuosamente en nuestro llamado al Presidente de la República y a la Secretaría de Gobernación para que de manera coordinada establezcamos un protocolo de seguridad para presidentes municipales, mismo que hemos venido proponiendo desde años pasados y que tiene como objetivo reducir el riesgo de los munícipes ante un escenario de posible riesgo.

Nuestro modelo de protocolo, que tuvimos la oportunidad de presentar ante la División Científica de la Policía Federal en días pasados, tiene como principios la cooperación, solidaridad, coordinación, corresponsabilidad, debida inteligencia, concurrencia y dignidad entre todos los actores de éste.

De igual manera, se divide en siete partes: la primera de ellas corresponde a la importancia de la prevención de riesgos para los mandatarios locales, que abarca el uso adecuado de la información y el tema de la preparación mental y manejo de crisis; la segunda, la elaboración y diseño del sistema de seguridad personal para cada presidente municipal, que contiene el monitoreo de agresiones, la clasificación de las entidades del país -de acuerdo con distintas zonas de riesgo determinadas, tomando en cuenta la incidencia de muertes-, así como los agentes especializados en la protección de los munícipes.

La tercera parte se refiere a los mecanismos de comunicación inmediata con las autoridades para solicitar apoyo. La cuarta habla de los protocolos de actuación en caso de extorsión, violencia, asalto, secuestro, atentados con arma de fuego y agresión física, entre otros fenómenos.

La manera en la que deben actuar los familiares del presidente municipal y de su personal de seguridad comprenden el quinto bloque de nuestro protocolo propuesto, mientras que la evaluación del personal que conforma el equipo de seguridad y los organismos para la protección de los mandatarios conforman la sexta y séptima parte del documento.

Es tiempo que unamos esfuerzos en la lucha por una mejor nación, ya lo decía Gómez Morin: “aquí nadie viene a triunfar ni a obtener, sólo un objetivo debe guiarnos: el de acertar en la definición de lo que será mejor para el país”; por ello, desde nuestra trinchera, los presidentes municipales humanistas seguiremos insistiendo en la puesta en práctica de todas aquellas acciones que sigan fortaleciendo a los municipios, que son y siempre serán el pilar que permita el fortalecimiento de México.

 

Leticia Zepeda Martínez es Presidenta Municipal de Chapa de Mota, Estado de México.

Twitter: @Lety_Zepeda

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