La urgencia opositora
Publicada el Vie, Sep 21, 2018

Por Fernando Rodríguez Doval.

En los casi tres meses que han transcurrido desde la abrumadora victoria de Andrés Manuel López Obrador hemos sido testigos de su activismo desenfrenado, reflejado en una casi obsesión por capturar de manera total la agenda política y mediática. El próximo Presidente de México tiene una visión providencial, mesiánica, de sí mismo y de su movimiento, al cual ya inserta en la historia patria bajo el sugestivo nombre de “la Cuarta Transformación”. No duda en utilizar símbolos con enorme significado para ilustrar las decisiones que toma, incluso aquellas que han generado polémica, como el nombramiento en puestos de primer nivel de destacados personeros del antiguo régimen priista.

No cabe duda que el pasado 1 de julio emergió un nuevo sistema de partidos que reemplaza al que pervivió durante las últimas tres décadas. Pero es probable que también tengamos un nuevo sistema político, con un renacimiento del presidencialismo y un partido dominante y prácticamente hegemónico en el Congreso. Hasta ahora, hemos visto unos medios de comunicación más bien dóciles, cuando no abiertamente colaboracionistas con el próximo mandatario. La llamada “sociedad civil”, otrora combativa y protagónica, se percibe temerosa y cautelosa.

Ante este panorama, surge una pregunta urgente: ¿dónde está la oposición partidista? Antes de responderla, pareciera quedar claro, y no necesariamente eso es bueno, que el único partido que verdaderamente jugará el rol de oposición será Acción Nacional. El PRI buscará negociar con el nuevo régimen –ya lo está haciendo, de hecho— y se acomodará en medio de un muy bien acordado pacto de impunidad. El PRD es un partido muy minoritario que corre el riesgo de ser fagocitado por Morena. Y las otras expresiones partidistas poco a poco se han ido mimetizando con AMLO. En cambio, por motivos históricos e ideológicos, Acción Nacional levantará la bandera opositora durante el próximo sexenio.

¿Cómo debe el PAN asumir esa función? Me atrevo a aventurar algunas reflexiones. La primera de ellas tiene que ver con la necesidad de que en cualquier sistema político exista una oposición. La oposición señala lo que el gobierno está haciendo mal en aras de que mejore su actuación; la oposición le recuerda al partido en el gobierno aquellas promesas electorales incumplidas; la oposición monitorea la utilización de los recursos públicos induciendo la transparencia en su ejercicio; la oposición fiscaliza a la autoridad para que rinda cuentas. En suma, la oposición presenta al elector una alternativa sobre una forma diferente de gobernar, permitiendo así que se haga realidad la pluralidad política. Contrario a lo que pudiera pensarse, oposición no es sinónimo de confrontación ni de actitud reactiva: es condición necesaria para que el gobierno haga bien su trabajo y la ciudadanía pueda estar adecuadamente informada.

Esas funciones indispensables en la democracia las tendrá que desempeñar el PAN. Lo mismo en el Congreso que en los medios de comunicación, lo mismo en las calles que en las plazas, lo mismo sus dirigentes nacionales que sus líderes locales. Pero para ello será prioritario que, antes, Acción Nacional resuelva de buena forma la renovación de su dirigencia nacional, replanteé su modelo de organización interna, tome medidas efectivas para garantizar su unidad, y se rearme ideológicamente a partir de un fortalecimiento de su identidad programática.

Y, por supuesto, Acción Nacional debe ser consciente de las razones más profundas que ocasionaron el triunfo de López Obrador y atacar sus causas. Hay millones de mexicanos agraviados por un gobierno corrupto, inepto y autoritario; por una desigualdad lacerante; por una pobreza que ahí sigue; por una violencia que no cesa. El PAN tiene que presentar propuestas concretas para solucionar esos problemas, y debe desarrollar una estrategia política y de comunicación que lo presente con un verdadero partido popular, que hace trabajo político y doctrinal en las áreas más alejadas del país, en donde hay miles de personas que esperan escuchar una propuesta que los entusiasme y los ilusione.

Si el PAN es capaz de generar esa alternativa opositora, todo México saldrá ganando. De ahí la urgencia de hacerlo.

 

Fernando Rodríguez Doval es Secretario General del Comité Ejecutivo Nacional.

Twitter: @ferdoval

Comentarios

comentarios