La solidaridad internacional frente a Cuba: acciones, retos, formas de sumar
Publicada el Mie, Nov 22, 2017

Por Juan Pablo Castillo.

Las fundaciones Konrad Adenauer (KAS) y Rafael Preciado Hernández (FRPH) realizaron el pasado 9 de noviembre el coloquio “La solidaridad internacional frente a Cuba: acciones, retos, formas de sumar”, con el objetivo de reflexionar sobre la actualidad social, económica, política, cultural y legal de Cuba en los últimos años.
El evento contó con la presencia del presidente de la KAS, Stefan Jost; el Director General de la FRPH, Fernando Rodríguez Doval; el activista y miembro del grupo Foro Antitotalitario Unido, Guillermo Fariñas; la ex Dama de Blanco y vocera internacional del Movimiento Dignidad, Odalys Sanabria; la investigadora e intelectual, Marlene Azor Hernández, y el director ejecutivo de la Fundación de Derechos Humanos en Cuba, Juan Antonio Blanco.
El coloquio comenzó con la conferencia de Guillermo Fariñas, quien apuntó que la oposición en Cuba tiene una visión pesimista respecto a la situación política de la isla, sobre todo por los ataques del gobierno hacia los temas de origen social, como es el caso de arreglar casas, repartir alimentos, exigir que los salarios sean más altos, que los precios de los alimentos sean más bajos y la entrega de medicamentos a enfermos, entre otros.
Habló también sobre la dificultad de que ocurra una transición en el poder. “No obstante, no hemos perdido la esperanza y consideramos que hay posibilidades de luchar y vencer. Ahorita lo más importante es lograr buscar el poder en número, y el poder en número se busca introduciéndonos en los conflictos que el gobierno cubano no ha sido capaz de resolver en 58 años”.
Por su parte, Odalys Sanabria comentó las acciones que realiza Movimiento Dignidad para ayudar a los presos en Cuba (actualmente hay 60 mil). Esta organización habla con sus familiares para ayudarlos y responder a sus demandas para revisar las cárceles, ya que los mismos custodios los golpean a tal nivel que los llegan a matar.
Resaltó que Cuba es el único país en el mundo que cuenta con una ley en la que el gobierno puede encarcelar a las personas hasta por cuatro años por delitos que el acusado pueda cometer.
“Las mujeres de los reos tienen tres demandas: eliminación de una ley de peligrosidad, amnistía a los presos y que se permitan inspecciones a las prisiones”.
Por su parte, Marlene Azor informó que en Cuba se violan todos los derechos humanos -económicos, sociales, culturales, laborales y civiles-, lo que genera muchos conflictos cotidianos.
“Si alguien publica información que no sea del gobierno será reprimido y no volverá a entrar a Cuba a menos que sea de turista, lo que significa que no tiene permitido entrar a una conferencia o ir como invitado a un foro”.
Esta política de mordazas, añadió, de supresión y de restricción de libertad de expresión ha hecho que muchos artistas e intelectuales hayan migrado en sucesivas oleadas, hayan sido encarcelados o perdido sus puestos de trabajo; lo anterior ha deteriorado la producción cultural y académica del país.
Juan Antonio Blanco mencionó que todos los esfuerzos que ha hecho Estados Unidos para solucionar el conflicto con Cuba han sido bloqueados por el gobierno cubano, ya que para el régimen castrista es una necesidad.
“Todo lo que pasa en Cuba se debe a un conflicto endógeno y nacional entre el pueblo y un Estado totalitario, excluyente y monopartidista. Esa ha sido la esencia del problema desde el año 1959 hasta hoy en día”.
Al término del foro, Fernando Rodríguez Doval reconoció la labor de los panelistas como testigos vivientes de los abusos del régimen comunista en Cuba.
“Nos damos cuenta claramente como hay una política absolutamente contraria al propio interés nacional y el bien común, y que únicamente sirve para mantener en el poder a una casta que se ha convertido ya prácticamente en una élite familiar”.
Stefan Jost en tanto, subrayó la importancia que tienen estos testimonios personales para conocer las realidades de Cuba.
“Lo que me llevo de ustedes es que hay que descubrir y desmantelar las mentiras que hay en Cuba. Por eso, nos sirve tanto a los extranjeros el testimonio personal. Admiro el valor de los panelistas, que salen, que abren la boca, sin saber cómo los van a recibir en La Habana. Así que mi admiración y respeto a todos ustedes”.

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