La participación ciudadana y apertura de los gobiernos locales
Publicada el Jue, Abr 26, 2018

Por Leoncio Paisano Arias.

Una de las exigencias que tienen los gobiernos en nuestro país y alrededor del mundo es la de incentivar e incorporar nuevos instrumentos de participación ciudadana a los procesos gubernamentales, impulsando el acercamiento de las autoridades con la población para conocer de primera instancia las problemáticas y necesidades de su comunidad, y generando nuevas alternativas de solución que sean eficaces.

La consolidación del Estado mexicano como un gobierno democrático exigió en su momento el cambio de normas y reglas electorales, que al pasar de los años dio la posibilidad de que se celebraran elecciones libres y limpias, las cuales traerían consigo la alternancia partidista del año 2000, pasando de un sistema de partido hegemónico hacia uno más plural y competitivo. Sin embargo, en la actualidad la democracia y los buenos gobiernos requieren de nuevas transformaciones, fortaleciendo los lazos existentes entre gobierno y sociedad civil.

Es por ello que la generación de espacios donde la ciudadanía pueda emitir su opinión y generar propuestas, tanto para la construcción de la agenda de gobierno como para la formulación de políticas públicas que atiendan problemáticas específicas y emergentes, resulta fundamental en las nuevas formas de gobernar, haciendo participe a las personas en la toma de decisiones que definen en gran parte su calidad de vida.

Este tipo de prácticas en la manera cotidiana de gobernar permite avanzar en la solución de problemas y atención de demandas sociales de una manera rápida y eficaz, rompiendo con las estructuras jerárquicas y verticales de la burocracia administrativa comandadas por políticos ajenos al sentir y juicio ciudadano, dando paso a gobiernos locales con apertura y cercanía. Si algo debemos entender es que el ciudadano no es sinónimo de gobernado, sino que se asume como un actor que participa de manera responsable por el bienestar de su familia y vecinos.

Cumpliendo con la disposición normativa del Artículo 115 Constitucional que da facultades a los ayuntamientos para legislar en materia de participación ciudadana, los cabildos se han visto obligados a crear y aprobar reglamentos dirigidos a cumplir con dicha encomienda, para que a partir de éstos se puedan definir estrategias, acciones e instituciones que cumplan con dicha finalidad.

La mayor parte de gobiernos que cumplen con la creación de esta normatividad, integran instrumentos como la consulta ciudadana, presupuesto participativo y consejos de participación ciudadana, todos como canales de comunicación e interacción, aunque la mayor parte de ellos son aplicados sólo en determinadas situaciones con temas que pudieran resultar controvertidos.

Asimismo, la integración de comisiones edilicias que atiendan el tema de participación ciudadana es una constante en el funcionamiento de los ayuntamientos, debido a que facilita el seguimiento de todas las acciones que llevan a cabo, el conocimiento de los resultados que se están obteniendo y diseño de nuevas propuestas que acompañen la forma de gestionar los asuntos públicos del municipio.

Nos queda claro que la solución de problemas cada vez más numerosos y complejos requiere de la influencia e incidencia permanente de los ciudadanos, configurando de esta manera una nueva manera de gobernar en gobernanza. Debido a esto, los gobiernos locales humanistas hemos colocado en el centro de nuestro actuar cotidiano como autoridades al ciudadano, siendo que su bienestar económico y social es lo más importante para nosotros.

Nuestra Agenda para la Gobernanza Municipal Humanista toma este tema como prioritario, adoptando como uno de sus ejes estratégicos al Municipio Democrático, del cual se han desprendido buenas prácticas como la implementación de observatorios ciudadanos, los cuales verifican y evalúan los servicios públicos municipales, con el propósito de conocer si estos llegan a toda la población y son de calidad, obligando a los municipios a ser eficaces, transparentes y rendir cuentas; o programas como el Miércoles Ciudadano, en donde los ayuntamientos abren las puertas de sus oficinas para que las autoridades municipales y titulares de área escuchen y atiendan las demandas ciudadanas.

Otras experiencias que han destacado en los gobiernos humanistas son la iniciativa de celebrar sesiones de cabildo abierto, dando apertura al diálogo con toda la población para que emitan su opinión respecto a determinados temas que estén siendo debatidos al interior de este órgano colegiado, así como la creación de instancias o centros que puedan recibir quejas, denuncias y recomendaciones que sean canalizadas a las dependencias correspondientes para su pronta atención.

Si queremos cumplir con nuestra responsabilidad de ser eficaces y eficientes en el puesto de elección popular al que fuimos elegidos, debemos tomar en consideración que es menester acercarnos y escuchar a la ciudadanía, recuperando su confianza en las instituciones públicas con resultados, pero también construyendo un mejor futuro de manera conjunta.

Leoncio Paisano Arias es Alcalde de San Andrés Cholula, Puebla.

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