La Libertad del Diablo: cuando el mal anda suelto en el país
Publicada el Mie, Mar 21, 2018

Por Mabel Salinas.

Everardo González es el mejor documentalista mexicano en la actualidad. La mayor parte de sus trabajos, todos de no ficción, tienen una vocación política, una intención social para darle voz a los sin voz y alumbrar sus problemáticas.

En “El Paso” pone bajo el reflector a aquellas personas amenazadas y obligadas al dejar el país. “Cuates de Australia” muestra a una comunidad en espera de la lluvia o en busca de agua para impedir la muerte de la tierra, de su esperanza y de ellos mismos. “El Cielo Abierto” nos llevaba a El Salvador y al miedo de la guerra que aquejó a aquel país centroamericano. “Los Ladrones Viejos” hablaba sobre el código de honor con el que se regían los ladrones de antaño, entre otros.

Sin embargo, “La Libertad del Diablo” es la cúspide de su trabajo, se atreve a invocar al mal que ha descuartizado al país, pero también protege a sus testigos con máscaras libertarias, que al cubrir sus rostros les permiten recordar las vejaciones a las que fueron sometidos ellos o los suyos, o los crímenes que cometieron en propia mano. González entrevista a madres, hijas y hermanos que han perdido familiares o han sido atacados por el crimen organizado, que buscan sus restos o tratan de descifrar su paradero, pero también se reúne con ex miembros del Ejército con el valor para denunciar la podredumbre al interior de la institución gubernamental.

Sentados, miran directamente a la cámara mientras hablan de sus historias personales y cómo el narcotráfico les rompió la vida, pero sin caer en manipulaciones. Madres narran con lágrimas en los ojos la manera cómo perdieron a sus hijos y los encontraron enterrados en el desierto; hijas recuerdan a miembros del Ejército secuestrando a su madre a quien nunca volvieron a ver; un hombre revive el momento en que fue torturado por autoridades tras ser detenido en un retén… Militares explican cómo sus altos mandos los mandaban a emboscadas o canjeaban sus vidas al narco. Todos testimonios devastadores, desgarradores, reales, puestos de lado en el día a día, en las coberturas mediáticas y aún más en un año electoral…

Por ello, “La Libertad del Diablo” va más allá. También presenta entrevistas con jóvenes sicarios que comparten la forma en que se vieron involucrados en el tornado de violencia siendo adolescentes. Cómo a cambio de matar recibieron autos (un joven explica que si bien esperaba obtener un “Vochito” recibió un Audi tras su primer asesinato). Escuchamos frases como que ser militar es un asco o que hay vidas que sólo valen 200 pesos. Sí, mexicanos han muerto a cambio de 200 míseros pesos (poco más de dos salarios mínimos).

Everardo González no juzga a ninguno de sus sujetos, los presenta como lo que son: víctimas de un problema complejísimo con muchos flancos, en donde tanto el Ejército como el narcotráfico han violado derechos humanos, cobrado vidas y fragmentado familias.

El documental surgió como una respuesta al Acuerdo de la Cobertura Informativa de la Violencia en México que, en su intento por no propagar narcomensajes, indirectamente se convirtió en una manera de silenciar a las víctimas y olvidar a los desaparecidos.

Curiosamente, el filme estuvo listo antes de que comenzara la discusión en torno a la Ley de Seguridad Interior y de hecho se proyectó afuera del Senado durante las sesiones de debate. Aunque no tuvo impacto en el grupo político –la ley se aprobó pese a la clara inconformidad de un importante sector social– es un recordatorio del peligro latente que implica tener al Ejército en las calles, aunque sólo una parte de sus miembros cometan actos diabólicos.

La maldad y el diablo verdaderamente andan sueltos y no podemos permanecer callados ni indiferentes. Este documental es brutal, doloroso, sobrecogedor pero vital. Quienes pueden hacer algo al respecto –candidatos, senadores, políticos–, ¿tomarán cartas en el asunto o piensan quedarse de brazos cruzados?

Mabel Salinas es Directora Editorial de enlaButaca.com y colaboradora de Cine Premiere.

@mabsalinas @EnLaButaca

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