La economía y la educación después de la pandemia
Publicada el Mar, Sep 29, 2020

Por Elena Álvarez de Vicencio.

Todavía no terminan las consecuencias negativas originadas por la pandemia, pero ya tenemos que empezar a prepararnos para la rehabilitación personal y social. La pérdida de vidas ha sido lo más doloroso. Las familias que perdieron a sus seres queridos tienen que aprender a vivir sin ellos y continuar las obras que no concluyeron. Todas las personas siguen teniendo necesidades, tanto sociales como económicas, y la satisfacción de esas necesidades será tarea a realizar.

Una de las áreas más afectadas ha sido la economía, se perdieron miles de empleos y se cerraron múltiples negocios. La economía, tanto personal como nacional, está seriamente  dañada y se requiere la participación del pueblo y del gobierno para rehabilitarla.

Actualmente, la globalización permite que la vida económica se escape fácilmente del control de los gobiernos, a las primeras dificultades las empresas multinacionales se trasladan a países más cómodos para realizar sus actividades. Los gobiernos y los particulares habrán de crear las condiciones para impulsar las actividades económicas que generen empleos y desarrollo en nuestras ciudades.

Debido a la existencia de un mercado financiero unificado cualquier persona o grupo puede transferir su capital a otro lugar o dejarlo en su país, y con ello sumirlo o no en el paro y en la recesión; los recursos están en su poder y no tiene que rendir cuentas de sus decisiones. Las ciudades deberán promover que haya condiciones favorables y atractivas para lograr el establecimiento de empresas productivas en su territorio.

El Estado en el área económica habrá de intervenir para favorecer el libre funcionamiento de la competencia, engrasar sus engranajes; allanar los conflictos sociales y mantener el orden público. Su papel consiste no en limitar sino en facilitar el poder económico, no en defender el derecho al egoísmo sino en lograr que esa libertad sea el medio eficaz para que se enriquezca toda la sociedad, hay ejemplos de países que lo han logrado.

La libertad de los agentes económicos debe tener también como límites la protección del medio ambiente, ya que es un bien común; se requiere buscar la manera de no afectarlo, proponiendo formas efectivas y económicas para lograrlo. En este aspecto no debe haber concesiones, pero sí creatividad y atingencia.

El área de la educación habrá de ser analizada amplia y profundamente, ya que el nivel educativo de los ciudadanos determinará en buena medida el avance social y económico del país. Los esfuerzos que se están haciendo son indispensables, pero no serán suficientes.

Una vez que la vacuna sea debidamente aprobada y la vida diaria vuelva a la normalidad, habrá que redoblar los esfuerzos del gobierno y de la ciudadanía para impulsar la economía y la educación en todos sus niveles.

 

María Elena Álvarez de Vicencio es Directora del Centro de Estudios para la Mujer Blanca Magrassi y Consejera Nacional del PAN.

Comentarios

comentarios