La coyuntura actual y Acción Nacional
Publicada el Mar, Dic 11, 2018

Por Julio Faesler Carlisle.

El PAN es testigo de la confusión general de valores y rumbos que reina en México y en todo el mundo. Es fácil decir que todo se descarriló y lo único que hay que hacer es regresar los vagones a los rieles, echar a andar de nuevo la máquina para recobrar la seguridad y retomar el camino que traíamos antes de la debacle de los valores.

Ese razonamiento parte, sin embargo, de una premisa falsa: el futuro anhelado es una fantasía… el pasado ni fue tan bello, ni tan justo ni bonancible. Si el futuro lo forjamos con las mismas herramientas que nos trajeron a la frustración actual, no puede esperarse nada mejor que lo ya tenemos.

Hay que apartarnos de los errores del pasado para evitar las fallas que hoy rechazamos. Esto explica que por doquier se proyecten nuevos modelos de desarrollo o se reediten los que no se habían usado; se están adoptando modos de vida y nuevos esquemas de convivencia, relegando respetables instituciones sociales. En lo político se cuestiona la validez de los principios de la democracia y se ensayan variantes.

En México, el gobierno entrante proclama una “cuarta transformación” y sin formalismos, anticipando protocolos, Andrés Manuel López Obrador altera fórmulas y estructuras con inédita premura. Sus propuestas dicen responder a su vehemente deseo de entregarse con devoción a los intereses del pueblo y no a los de las “mafias” de élites monetizadas.

El PAN no podría negarse a tan noble planteamiento, pero es precisamente en el campo del servicio a la comunidad donde el PAN insiste en aplicar los principios de solidaridad y subsidiaridad, para elevar la acción social en favor de millones de necesitados por encima de meras estrategias electorales o de efímeras conveniencias partidistas. El servicio público inspirado en dichos principios distingue al PAN frente a otras opciones, como la propuesta más confiable para re-encauzar a México hacia un desarrollo sólido, próspero y humanista. Los programas de MORENA, en cambio, sólo responden a muy debatibles concepciones sociales y a un voraz afán de poder.

El servicio leal a la nación encierra el poder popular más efectivo, más que el del dinero o el de las armas. El verdadero poder está en servir. Una de las tareas de la dirigencia encomendada a Marko Cortés es corregir las desviaciones en la vida del Partido que vienen debilitando su capacidad y eficacia en la lucha por la democracia; para ello, es necesario promover las reformas del caso.

El contraste de perspectivas entre el nuevo gobierno y las de Acción Nacional pronto se expresará con creciente intensidad en las lides parlamentarias y probables choques con autoridades federales y locales a los tres niveles de gobierno sobre los numerosos asuntos de trascendencia para la vida nacional.

Afinar posiciones y estrategias para una población nacional que se ha multiplicado seis veces más de la que existía cuando fue fundado el Partido y que se ha convertido en una compleja sociedad en términos de composición, variedad ocupacional, comportamientos, mentalidades y aspiraciones personales, es cuestión de la que depende el éxito y hasta la supervivencia de nuestro partido político.

El paso acelerado de los acontecimientos actuales hace imperativo respaldar las decisiones del Partido con un gabinete alternativo que, integrado por miembros con información y experiencia calificadas, examine temas y hechos importantes para la acción del PAN y prepare propuestas de posicionamientos, declaraciones y acciones sobre los asuntos que requieren definiciones del Partido.

Hasta ahora el único integrante del gabinete alternativo del CEN es el Comité de Asuntos Internacionales. Faltan otros para, como ejemplos, los de desarrollo, hacienda, industria, asuntos rurales, de educación, industria, medio ambiente, de trabajo, juventud, transportes, obras públicas, asuntos urbanos o relaciones ciudadanas.

El 2019 es año de emergencia para que la dirigencia del PAN comunique a la membresía y a todo el electorado nacional su concepción de una vida democrática moderna y su responsabilidad de defender los valores básicos socioeconómicos y culturales que hacen de México uno de los países más influyentes del mundo y su vocación a seguir firme en el propósito de promover progreso en humanismo conforme a los ideales para los que hace 79 años fue fundado.

 

Julio Faesler Carlisle es miembro del Consejo de Plumas Azules.

Comentarios

comentarios