Jugar con la esperanza
Publicada el Mie, Dic 11, 2019

Por Alan Ávila Magos.

Llegamos al primer año del sexenio de López Obrador y han sido tantas las improvisaciones, los errores estratégicos y las negligencias, que es complicado puntualizar en estas líneas todo lo que vale la pena analizar en lo que va de la Presidencia de México. Así que enunciaré los temas que, de manera personal, considero los más graves y alarmantes por su impacto en las familias, en la juventud y en el bien común de nuestro país.

  1. La seguridad. Con este gobierno ha quedado claro que, si hay algo más grave que las acciones irresponsables son las omisiones conscientes, pues las estadísticas indican que la estrategia de pacificación del país basada en abrazos y no balazos no está dando resultados. En lo que va del gobierno de AMLO se matan casi 100 personas diarias, es tan alarmante que, imagine, si el cuerpo de las víctimas ocupara una butaca, podríamos llenar el Estadio Azul. La crisis de seguridad es tan grave y la intención del gobierno de México por combatirla es tan nula, que mientras Andrés Manuel celebraba un año de gobierno en el Zócalo, el 1 de diciembre de 2019 es considerado el día más violento en la historia de México con 127 homicidios.
  2. La economía. En economía, si algo no miente, son los números. Tenemos 0 por ciento de crecimiento desde que López Obrador llegó a Palacio Nacional. ¿El principal problema? El gobierno de México no está generando la que es quizás, la principal condición que busca cualquier inversionista: certeza. El primer gran error es la decisión legitimada por una ilegítima consulta ciudadana de cancelar el Aeropuerto de Texcoco. Seguida de situaciones que ahuyentan a los inversionistas: la falta de gasolina al inicio del año, los bloqueos en vías de comunicación como el caso del ferrocarril en Michoacán, y por supuesto, la crisis de seguridad. El presidente no ha aprendido a aplicar la ley aún y con sus consecuencias, y en esa simulada voluntad de escuchar y atender a los ciudadanos, pues escucha y atiende a conveniencia, el presidente está perdiendo y, por lo tanto, perdemos todos los mexicanos.
  3. La protección social. Es una realidad que los programas sociales de los gobiernos anteriores al actual, debían ser corregidos y perfeccionados en muchos aspectos, pero el Presidente López Obrador no sólo prefirió tirar todo a la basura, sino que con sus decisiones deja vulnerables a los más necesitados. Solo por mencionar algunos, el presidente decidió desaparecer programas exitosos como las de estancias infantiles, los refugios para mujeres víctimas de violencia, Prospera, y hasta el Seguro Popular, programa que permitía el acceso universal a salud y el cuál beneficiaba a 53 millones de mexicanos. Al presidente no le importa la protección de sus ciudadanos y prefiere lucrar con la necesidad dando el dinero en efectivo, sin programas eficaces y con estrategias responsables.
  4. El fortalecimiento institucional. No podemos aspirar a tener un país con un verdadero Estado de Derecho, en paz, con crecimiento económico y con genuino desarrollo social, si no fortalecemos a todos los organismos autónomos que sirven como equilibrio y que existen en cualquier nación democrática. López Obrador ha demostrado una intensa necesidad de desmantelar, debilitar e incluso desaparecer a todo aquello que represente una amenaza para su gobierno. Sin duda, uno de los hechos más alarmantes es lo vivido en la CNDH, pues una militante y dirigente de MORENA fue impuesta como presidenta después de una votación fraudulenta en el Senado. Con este tristísimo hecho, quedó demostrado que en el México de la 4T la división de poderes tampoco existe si de complacer los caprichos del presidente se trata.

Ha pasado un año. El tiempo necesario para haber visto resultados de aquél prometedor proyecto y que hoy parece ser que sólo jugó con la esperanza y con la necesidad de los mexicanos. El reto de nuestro Partido, el PAN, es seguir siendo una oposición crítica con una oferta atractiva para ser alternativa.

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