Historia de una candidata
Publicada el Jue, jun 15, 2017

triunfo

Por Laura Paula López Sánchez.

En relación a lo que debe hacer una candidata, yo tengo mi propio criterio…sobre todo si es una candidata panista.

Es jueves 22 de enero de 2015 y en Monterrey hace frío. Apenas sale el sol y comenzaba a caer mi cabello después de la primera sesión de quimioterapia. Desayunaba con una amiga que me compartió esta información: en Guadalupe, mi pueblo natal, el Distrito 13 local sería reservado para mujeres, es decir, que el PAN postularía a una candidata. Por supuesto que el triunfo en ese distrito es muy remoto, ya que es “rojo”, dominado absolutamente por el PRI, lo que históricamente hace que cualquier abanderado de otro partido no entre ni siquiera por la vía de Representación Proporcional. Sin embargo, las expectativas de triunfo de nuestro candidato a la alcaldía eran muy altas y había que hacer una intensa campaña para sumar la mayor cantidad de votos.

A pesar de considerarme una mujer fuerte y echada para adelante, en esos momentos me encontraba en una situación vulnerable, mermada en salud y profundamente asustada, ya que cinco meses antes había recibido la peor noticia de mi vida: el diagnóstico decía “cáncer de endometrio fase 3”, pensé que me moría, que todo había acabado.

El camino a partir de ahí fue largo. Un año completo de luchar por sobrevivir con cirugías, quimioterapias, radioterapias y finalmente braquiterapias, cada una con un grado de tolerancia más difícil que la anterior. Mi familia quedó paralizada, mi esposo e hijos tenían más miedo que yo pues el panorama era oscuro. Sinceramente, es una situación que no le deseo a nadie.

Me dijo mi amiga: Laura, si físicamente eres capaz, si te sientes con la entereza que se necesita para ser candidata del Distrito13, deberías buscarlo. ¿Sabes lo que me estás diciendo? ¿saben que estoy enferma? Aun con el profundo amor que le tengo a mi Partido, la candidata puede ser cualquiera que no esté pasando por lo que yo estoy pasando… Ni siquiera sé si voy a vivir, conteste.

Debo aclarar que en 2018 cumplo 40 años de militancia en Acción Nacional, que fui diputada local hace 10 años y mi madre, doña María Luisa, fue fundadora del PAN en el municipio de Guadalupe. Quien comprenda esto sabrá de la pasión que siento por el Partido, la política y el bien común. Además, pensé que si de cualquier manera me iba a morir, al menos sería haciendo lo que más amo. Me vestí la camisa, tomé la bandera y pusimos manos a la obra.

El 6 de marzo comenzó la campaña y aún me faltaba la última quimio, así que con la mirada puesta en el cielo pedí permiso para emprender lo que sería mi mejor terapia: salir a las calles a pedir el voto. Los 90 días de campaña transcurrieron con muchas satisfacciones, pues los ciudadanos hartos de cuatro administraciones priistas, nos recibieron siempre con mucha esperanza de que el PAN nuevamente gobernara el municipio. Las banderas ondeaban, los rostros iluminados de candidatos y colaboradores sonreían, hacíamos recorrido en la mañana con una pausa para comer y volver al recorrido por la tarde, del cual yo me retiraba a las 7:30 pm, para correr al último turno de la radioterapia en el Hospital Universitario.

Los momentos que más regresan a mi mente son cuando tenía que sentarme en la banqueta a descansar un poco porque mi cuerpo lo pedía, o cuando Nena, mi hermana, me detenía para que comiera una sopita de lentejas en pleno recorrido, o cuando Poncho, candidato a Presidente Municipal, me buscaba con la mirada para asegurarse de que yo estaba bien, y cuando alguien me decía que me acomodara el cabello sin darse cuenta que toda la campaña use peluca.

Después de un gran esfuerzo no ganamos la alcaldía, aunque la diferencia en votos fue mínima, igual que en el Distrito 13 en el que obtuve 28 mil votos y mi contrincante 30 mil, lo que me permitió llegar al Congreso del Estado como diputada por la vía de representación proporcional. Cuando me invitan a dar pláticas sobre la enfermedad y ya con un poco de humor les digo: total que ni me morí y aquí estoy como diputada sirviendo a México.

Tengo muy claro que esto no hubiera sido posible sin la paridad de género que garantiza la participación de las mujeres, sin el apoyo del Partido y nuestros dirigentes que impulsan y preparan cuadros de mujeres guerreras, y sin las palabras de mi amiga Myrna y sin el apoyo de nuestros compañeros, amigos y familiares que hicieron posible una campaña más para el PAN.

Aunque sigo en el camino con vigilancia médica y tratamientos, mi pensamiento hoy es que tenemos que vivir intensamente el aquí y el ahora porque no sabemos que pasará mañana. Así que aprovecha el tiempo, disfruta la vida, pon atención a lo que de verdad vale la pena, di “te quiero” a quien no se lo hayas dicho, perdona y perdónate para seguir viviendo en paz, pero sin pensar en el final.

 

Laura Paula López Sánchez es Secretaria de la Comisión de Justicia y Seguridad Pública en la LXXIV Legislatura del Congreso de Nuevo León. Twitter: @LauraPaulaNL

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