Guardia Nacional, cargas ideológicas afectan su efectividad
Publicada el Mar, Jul 23, 2019

Por Andrés Castro Cid.

La Guardia Nacional ha estado en la lupa de la opinión pública desde su concepción como estrategia principal del Presidente de la República para contrarrestar los altos índices de inseguridad que padece nuestro país. Desde que era aspirante a la primera magistratura del país, López Obrador informó que al llegar a la Presidencia recuperaría a la Secretaría de Seguridad Pública, “pues haber concentrado esas funciones en la Procuraduría General de la República no ha funcionado, ya que sólo se han robado el dinero”.

Desde ese momento, en 2017, el político tabasqueño abrió el debate con la polémica propuesta de crear “una guardia nacional bajo las órdenes del Presidente”.

Con esa falsa y débil idea sus grupos parlamentarios impulsaron los cambios constitucionales que se requerían para que entrara en vigor esta nueva institución armada.

Luego de un intenso debate en el Poder Legislativo se aprobó en los primeros meses del año la creación de una Guardia Nacional civil y no una Guardia Nacional con disciplina y formación militar, como lo proponía en un principio Andrés Manuel López Obrador. La propuesta inicial del Gobierno federal era violatoria a los estándares internacionales en materia de derechos humanos, ya que emulaba los modelos propios de regímenes dictatoriales y antidemocráticos, como lo alertó en su momento el representante de la oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Jan Jarab.

Desdén del Ejecutivo a la Policía Federal

Como ya se comentó, el propósito de la Guardia Nacional es combatir los altos índices de violencia e inseguridad en todo el país, sin embargo, en medio de una crisis y mal manejo en temas de política exterior con nuestro vecino del norte, el Gobierno federal, por medio de su secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, envió 15 mil elementos a la frontera norte para cumplir el acuerdo, una exigencia en temas migratorios de Donald Trump, desvirtuando en gran medida el objetivo principal de la guardia: garantizar la seguridad pública de todos los mexicanos.

Frente a esta decisión, el Presidente Nacional del PAN, Marko Cortés, denunció que, con esta acción y movilización de la GN hacia la frontera sur del país por parte de la administración federal, la señal que manda es que le importan más las necesidades del mandatario estadunidense que brindar mayor seguridad a los mexicanos.

“El envío urgente de efectivos de la Guardia Nacional para frenar a los migrantes es ilegal y reduce en 28 por ciento la fuerza que se tiene prevista desplegar a finales de este mes en el país contra la inseguridad”, subrayó.

En medio de esta fuerte polémica, por la completa sumisión del Ejecutivo ante los Estados Unidos, el Coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Juan Carlos Romero Hicks, recordó que Acción Nacional contribuyó para aprobar una Guardia Nacional en favor de México. Sin embargo, la instrumentación de los mecanismos ha sido deficiente y el Presidente ha violado la Constitución desde su implementación.

En lo referente al desdén lanzado desde Palacio Nacional en el tema de las protestas de los elementos de la Policía Federal, que es parte fundamental en la creación de la Guardia Nacional puesto que desde el pasado mes de mayo, día en que se publicó en el Diario Oficial de la Federación la aprobación de la creación de la Guardia Nacional, Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana comenzó los trabajos para la transferencia de los policías federales a la citada guardia la cual, desde un principio, se planteó que sería conformada por elementos de la PF y el Ejército.

La mañana del miércoles 3 de julio, poco más de 300 elementos de la Policía Federal tomaron el Centro de Mando en Iztapalapa para protestar sobre la llegada de la Guardia Nacional a la CDMX y por las condiciones laborales en las que se lleva a cabo este proceso.

En este marco, el Presidente de México aseguró que “hay mano negra en este asunto, pues no hay ningún motivo, ninguna razón, no es una causa justa, no se está despidiendo a elementos”.

Dicho posicionamiento, fijado por medio de un video, se contrapone a lo documentado por distintos medios informativos donde, por medio de entrevistas, diversos elementos de la PF denunciaron tratos indignos y condiciones laborales críticas, traslados sin proporcionarles comida y sin espacios adecuados para descansar, pisoteando la dignidad de los elementos de la Policía Federal.

Al respecto, el líder nacional albiazul, Marko Cortés, hizo un llamado al Presidente de la República para que actúe con prudencia y respeto a las fuerzas policiacas y se trabaje en una correcta integración de la Guardia Nacional en las labores de seguridad porque, dijo, de ello depende que se recupere la paz.

Advirtió que mientras no se logre una adecuada instrumentación de la Guardia Nacional, “el Presidente de la República volvería a incumplir su promesa de que en seis meses (en octubre) dará resultados en materia de seguridad.”

Finalmente, aseguró que a los mexicanos se les podría acabar la paciencia porque conforme pasa el tiempo se sigue a merced de la delincuencia y la inseguridad, mientras que las autoridades continúan tratando con torpeza los asuntos relacionados con la seguridad pública.

 

Comentarios

comentarios