Gobernar o destruir
Publicada el Mar, Jul 23, 2019

Por Héctor Larios Córdova.

Desde antes del inicio de esta administración, una de las características que la distinguen es el cierre de muchos instrumentos de políticas públicas sin previamente establecer cómo se mantiene esa función, necesaria para el Estado. Lo común era que se mantuvieran los instrumentos, se mejoraran y se les cambiara de nombre de sexenio a sexenio, ahora no, simplemente se cierran, se destruyen.

Desde luego que el mayor símbolo es la cancelación del Aeropuerto de Texcoco y la pérdida de miles de millones de pesos, sin tener en claro cual es la alternativa.

Sin embargo, la cancelación de instituciones ejecutoras de política pública es mucho más grave, pues no es la pérdida económica sino el abandono de funciones del Estado con el perjuicio para la población, la economía, la educación y la salud de los mexicanos. Aquí algunos ejemplos:

El programa PROSPERA, programa insigne de desarrollo social en los últimos 21 años, inició con Zedillo como prueba piloto con el nombre de Progresa, cambió con Fox su nombre a Oportunidades y dio cobertura más de 6 años, con Peña cambio el nombre a Prospera, y esta nueva administración lo cancela y lo sustituye por las Becas Benito Juárez. Para sacar paulatinamente de la pobreza a mas de 6 millones de familias, se otorgaban subsidios a cambio de la asistencia de los niños a la escuela, de todos a las instituciones de salud y las madres a la vigilancia y complementos alimenticios, hoy ya no existe.

El programa PROSPERA, para monitorear la salud preventiva, estableció más de 300 clínicas, que han anunciado su cierre.

El Seguro Popular, que nació en el 2000 para dar cobertura de salud a los no afiliados al IMSS o ISSSTE u otra institución, que significó el mayor incremento presupuestal a la salud en la historia, hoy desaparece porque “ni es seguro, ni es popular”, dejando sin cobertura a la mayor parte de los mexicanos.

El antiguo CAPCE, ahora INIFED, que fue uno de los pilares del impresionante crecimiento de cobertura educativa, a través de la construcción de escuelas, ahora desaparece y se anuncia que entregará recursos a cada escuela a un comité de padres, maestros y estudiantes, que lo administrarán e informarán sus acciones por pizarrón, aparte del abandono de la función se siembra la semilla de la discordia en cada escuela del país.

En la promoción del turismo se desaparece el Consejo Mexicano del Turismo, que era financiado por el DNR (derecho de no residente), simplemente se abandona para destinar los recursos al Tren Maya.

En la atracción de inversiones desaparece PROMEXICO, en un país que más de la mitad del PIB tiene relación con el comercio exterior, y no sólo eso, se desaparecen la mayoría de las delegaciones de Economía que facilitaban los trámites y permisos del comercio exterior.

Lo mismo ha sucedido con las Estancias Infantiles, guarderías subsidiadas y con pago de los usuarios, para la población no derechohabiente del Seguro Social. Hoy, las madres de este sector tienen graves dificultades para poder trabajar.

Los ejemplos de destrucción de herramientas para el ejercicio de funciones públicas necesarias son muchos, desde el Estado Mayor Presidencial, la cancelación de Pueblos Mágicos hasta el INADEM, con muy buenos resultados en el fomento a las vocaciones y el apoyo a los emprendedores jóvenes.

Qué bueno que #NOMASDERROCHES se ampare contra el tiradero de dinero con la cancelación del aeropuerto, pero necesitamos todos acudir a instancias legales para que el gobierno no renuncie a ejercer funciones públicas, lo que ocasionará graves daños a todos, particularmente a los más necesitados.

 

Héctor Larios Córdova es Secretario General del CEN del PAN.

Twitter: @LariosHector

Comentarios

comentarios