Financiamiento y deuda de Pemex
Publicada el Jue, May 16, 2019

Por Salomón Guzmán.

El 13 de mayo, el gobierno de López Obrador firmó un refinanciamiento de deuda de PEMEX con tres bancos importantes: HSBC, JP Morgan y Mizuho Securities. Este es un fondo revolvente (su destino es para cubrir necesidades urgentes) que pone a disposición de PEMEX la cantidad de 8 mil millones de dólares: 2 mil 500 para refinanciar deuda anterior y 5 mil 500 para la renovación de dos líneas de crédito. Con ello, disminuirá la tasa de interés, pero con un plazo mayor a cinco años en lugar de tres (no obstante, será variable en relación a la tasa Libor). Debe quedar claro que al final de cuentas es un crédito que los bancos otorgan a PEMEX, es decir, son recursos accesibles cuando se requieran durante cinco años.

¿Cuáles son las razones para adquirir dicho crédito?

  1. En enero de 2019, Fitch Ratings bajó la calificación de PEMEX a una perspectiva negativa, como consecuencia del deterioro continuo del perfil crediticio de la paraestatal, es decir, un flujo de efectivo subestimado, por lo que su déficit sería mayor; en otras palabras, todas las medidas que pueda adoptar el gobierno de López Obrador para apoyar a PEMEX son insuficientes, esto implica que en el largo plazo se agravaría la situación crediticia del país;
  2. PEMEX no puede adquirir deuda en los mercados de capitales, es decir, enfrenta dificultades para crear instrumentos de financiamiento y así entrar al mercado de valores, lo cual es imposible en estos momentos; la deuda financiera de PEMEX al primer trimestre de 2019 se ubicó en 2 mil 064 millones de pesos, lo que equivale a 106 mil millones de dólares, una pequeña disminución del 0.9 por ciento debido a la apreciación del tipo de cambio. La deuda de corto plazo equivale a 14 mil 437 millones de dólares y la deuda de largo plazo en 92 mil 065 millones de dólares;
  3. La deuda financiera de corto plazo incrementó 46 por ciento como consecuencia de la reclasificación de vencimientos en los próximos 12 meses;
  4. Esta situación no resuelve el problema de fondo. De acuerdo con el informe de PEMEX al cierre del primer trimestre de 2019, la empresa petrolera presentó una pérdida neta en cerca de 36 mil millones de pesos; al día de hoy, PEMEX no puede generar ingresos para cubrir sus costos operativos y el pago de impuestos;
  5. Las ventas nacionales y extranjeras disminuyeron 16 y 1 por ciento respecto al mismo trimestre de 2018. La producción total de crudo en este primer trimestre de 2019 fue de mil 661 mil barriles promedios diarios, lo que representa 221 mil barriles diarios menos. Además, se redujo la producción de gas en cerca del 7 por ciento en comparación con el primer trimestre de 2018;
  6. Entre 2014 y 2015 los precios del petróleo a nivel internacional incrementaron sin que PEMEX ajustará sus costos de operación; por ejemplo, al cierre del primer trimestre de 2019 los costos de ventas y gastos generales incrementaron 2 y 3 por ciento en comparación a 2018;
  7. También informa el gobierno de López Obrador que se tienen 16 campos en aguas someras, dejando de lado la explotación, debido a que no le alcanza a PEMEX para invertir; la paraestatal necesita reactivar la producción y exploración.
  8. La adquisición de esta línea de crédito no mejora ni ayuda en nada la eficiencia del capital de PEMEX y su estructura de costos; debe señalarse que su pasivo laboral gira alrededor de los 60 mil millones de pesos;
  9. La explotación total de hidrocarburos disminuyó -8.5 por ciento al cierre del primer trimestre de 2019, en comparación con 2018; esto pone en contradicción las medidas de mejorar su operatividad de corto plazo vía la contratación del crédito con estos tres bancos;
  10. PEMEX informó que en el segundo trimestre de 2019 se iniciarán las preparaciones de la refinería de Dos Bocas, cuyo costo alcanzaría los 8 mil millones de dólares en tres años; esta obra elevaría la presión de las calificadoras para PEMEX y el Gobierno federal;
  11. Con esta medida, el gobierno de López Obrador envía la señal de que los inversionsitas privados no participan con PEMEX en la producción y exploración de petróleo que conlleve a mejorar los riesgos operativos y financieros de la empresa; el rescate de PEMEX lo quiere realizar con el uso de recursos públicos sin cambiar el modelo de negocios.

Conclusión

El modelo de negocios de la actual administración de PEMEX[1] no contempla compartir los riesgos financieros, por el contrario, se pone en riesgo la viabilidad financiera y presupuestal del país con esta nueva estrategia. La confianza crediticia de PEMEX con esta línea de crédito, sin cambiar las cosas de fondo, se sustenta en comprometer los recursos públicos de los próximos años y con ello el deterioro de la economía mexicana.

La estrategia de la contratación de estos recursos bancarios por parte de PEMEX no resuelve el problema de fondo, es decir, incrementar la producción y disminuir costos operativos, sólo aminora los problemas financieros de corto plazo de la empresa, poniendo en riesgo cada vez más que antes los recursos públicos del presupuesto en el futuro.

[1] http://www.pemex.com/ri/Deuda/Paginas/default.aspx

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