Ferviente defensor de los derechos humanos
Publicada el Vie, mar 17, 2017

tarcisio navarrete

Por Héctor Larios Córdova.

Ricardo Tarcisio Navarrete Montes de Oca nació el 29 de julio de 1954 en la Ciudad de México. Es abogado con estudios especializados en derechos humanos por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado diversos libros, entre los que se destacan Derechos Humanos y Elecciones Democráticas, Los Derechos Humanos al alcance de todos e Historia de las Relaciones Internacionales del PAN: 60 años de vida.

Su trayectoria como militante del PAN comienza en 1973. Ha sido Consejero Nacional, integrante del Comité Ejecutivo Nacional, Secretario Nacional de Acción Juvenil, colaborador editorial de La Nación y Secretario de Relaciones Exteriores del Partido durante la presidencia de Abel Vicencio Tovar.

En su trayectoria política ha sido candidato a diputado en cuatro ocasiones: 1979, 1982, 1994 y 2000. Se desempeñó como diputado federal en dos ocasiones: Legislaturas LVI (1994–1997) y LVIII (2000–2003).

Tarcisio Navarrete tiene además una trayectoria de más de 12 años de vida diplomática fuera de México. Fue ministro de la OEA en Washington, embajador de México en Honduras, Chipre y Moldavia. Recientemente desempeñó dicho cargo en la embajada de México en Grecia.

Recién llegado de Grecia, este ilustre panista comparte con nosotros sus inicios en el PAN, sus memorias de campañas, su experiencia legislativa y su trayectoria en la vida diplomática.

“Como anécdota inicial recuerdo las charlas que se organizaban en casa de mi tío, Juan Montes de Oca. Eran con panistas que invitaban a hacer algo por el país. Acudían personajes de la talla del ingeniero Limón Maurer, de José González Torres. Yo he de haber tenido como 10 ó 12 años. No entendía muchas cosas, era yo un niño, pero escuchaba con mucho interés”.

Con mayor responsabilidad, nuestro entrevistado se involucró en 1970 en la campaña de Efraín González Morfín. “Me tocaba hacer campaña por el barrio de la Merced y Tepito. Nunca faltó que detuvieran a alguien, que nos quitaran la propaganda. Pero aún con eso, la repartíamos, organizábamos reuniones y mítines, y conseguíamos representantes de casilla. Sin tener la mayoría de edad, me apunté para cuidar una. Recuerdo que perdimos cuatro a uno, la maquinaria del PRI era apabullante”, rememora.

Secretario Nacional de Acción Juvenil

En 1970, Tarcisio, junto con otros jóvenes, se dio a la tarea de organizar la estructura de Acción Juvenil en la Ciudad de México, esfuerzo que se mantuvo y que en 1979 concretó el Primer Encuentro Nacional de Jóvenes.

El ex legislador federal recuerda que entre quienes impulsaron este esfuerzo se encontraban Sergio Hernández, Jesús Galván, María de la Luz Chávez y Teresa Chávez, entre muchos otros. Señala que ese Primer Encuentro se llevó a cabo en el Hotel Ontario del centro de la ciudad y asistieron cerca de 100 jóvenes de distintas delegaciones.

“Había jóvenes dispersos en muchos estados. Se congregaban más en campañas, pero después desaparecían. En pocos estados se tenía una estructura formal. El Partido no establecía del todo como dirigir a los jóvenes. Si de manera horizontal o vertical, si darles más autonomía o menos. Para entonces, el PAN había tenido algunas experiencias con jóvenes de la Democracia Cristiana. La presidencia nacional del PAN correspondía a Abel Vicencio Tovar, con quien generamos una colaboración estrecha”.

Llegada a la Cámara de Diputados

En el año de 1994 se postuló como candidato a diputado federal y logró ser parte de la LVI Legislatura. “Lo intenté por las dos vías e hice campaña en el Distrito XXVII de Tlalpan, era un distrito muy grande. Impulsamos iniciativas para abolir la pena de muerte y propuse integrar en los principios de Política Exterior de México la defensa de los Derechos Humanos desde el ámbito internacional”.

Años después, en el 2000, nuestro entrevistado fue de nuevo diputado federal en la LVIII Legislatura. “Nos tocó vivir la lamentable experiencia de las Torres Gemelas. Tenía bastante actividad en los posicionamientos de política exterior, hice una defensa insistente de los Derechos Humanos en Cuba. Me vinculé con Oswaldo Payá y logramos enlazarlo con medios de comunicación de la Cámara para que hablara sobre la falta de libertades en su país. Lo acompañé a que recibiera el premio Sájarov para la Libertad de Conciencia, galardón que entrega el Parlamento Europeo. Desde la Tribuna, Federico Ling, Cecilia Romero y yo hicimos posicionamientos importantes para señalar lo que sucedía en Cuba, intentamos visitar la isla, pero no nos dieron la visa”.

Perfil diplomático

Tarcisio Navarrete comenta que de 2004 a 2007 trabajó como Ministro en la OEA. Ahí, le tocó conocer en la reunión del Consejo Permanente la noticia de que el Tribunal Electoral de México había determinado que el triunfador de la contienda de 2006 había sido Felipe Calderón. Victoria que le valió el reconocimiento y la felicitación de todos los países, salvo Venezuela, que hizo una crítica señalando que tenía dudas sobre el resultado”.

“Posteriormente, en 2007, el presidente Calderón me propuso como embajador de México en Honduras. Lo consulté con la familia y acepté. Me tocó el golpe de Estado en 2009, en donde el presidente Manuel Zelaya fue interrumpido abruptamente de su ejercicio Constitucional. Por esta irrupción del orden constitucional tuve que abandonar Honduras y trasladarme rápido a México”.

Tiempo después fue designado embajador de México en Grecia. Llegamos, menciona, cuando la crisis ya estaba haciendo erupción. Me tocó lo más fuerte, que incluyó los desencuentros de Grecia con los acreedores derivando en la sustitución del Ministro de Finanzas y en el cierre de bancos por un tiempo.

Ricardo Tarcisio Navarrete Montes de Oca señala que “la trascendencia de uno mismo no se mide por la cantidad de credenciales. Al final de la vida, lo que mejor habla de ti, lo que permanece y da sentido a tu paso en esta tierra, son tus logros encaminados al servicio de tu prójimo”.

Twitter: @LariosHector, @ExperienciaMex

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