Juan Pablo Castillo. El objetivo del nuevo programa Hoy no Circula que entró en vigor el 1 de julio pasado era estandarizar todos los procesos de verificación para los automóviles, con el propósito de tener mejores condiciones de aire en el Distrito Federal; éste es un programa necesario, pero está mal implementado, lo que causó mucho descontento entre la ciudadanía. Tal molestia se generó porque Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno del Distrito Federal, anunció que se limitaría la circulación de los autos, con más de 15 años de antigüedad, todos los sábados del mes, además del día que no puede circular entre semana. En entrevista para La Nación, Laura Ballesteros Mancilla, diputada del PAN en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), señaló que para muchas personas el vehículo es un instrumento de trabajo y muchas familias de clase media lo utilizan para echar a andar sus pequeñas empresas o incluso para dar servicios con él. Los sábados eran los días idóneos para mover sus negocios, pero con esta medida le están entorpeciendo su economía, precisó. “Acción Nacional ha sostenido encuentros con el Gobierno del Distrito Federal para pedir que se hiciera una revisión específica al motor, no por la antigüedad sino por la calidad y el mantenimiento del mismo; esta es una medida que se utiliza en otros países del mundo como España”, explicó. La asambleísta señaló que se logró avanzar en esta propuesta y el GDF dio a conocer un programa de convertidores catalíticos, catalizadores, para que la gente pueda tener una mejor calidad en su motor. Por desgracia, comentó, este programa también afectó directamente a la movilidad y la economía de las personas, por lo que el Secretario de Acción de Gobierno del CEN, Marco Antonio Adame, y el presidente de la Comisión de Asuntos Metropolitanos del PAN, Adrián Juárez, exigieron un replanteamiento total del Hoy no Circula y que se discutiera en la Comisión de la Megalópolis, en donde participan representantes del Distrito Federal y de los estados de México, Hidalgo, Tlaxcala y Puebla. Se pidió una reimplementación por fases:
  1. Que este programa se aplique a todos los vehículos usados por el GDF y que los 100 millones de pesos que se iban a invertir en los catalizadores se utilicen para la renovación del parque vehicular del transporte público.
  2. El endurecimiento para los vehículos particulares pudiera darse bajo la luz de nuevas opciones de transporte público, para que la gente se pueda mover.
  3. El gran problema del Hoy no Circula es que nos han hecho usuarios cautivos del automóvil en nuestras ciudades y no nos han dado otras opciones de movilidad. Ahora y de la nada quieren que la gente se mueva distinto, eso es materialmente imposible, explicó Laura Ballesteros.
Veinte años sin invertir en el transporte público La legisladora panista consideró que el programa Hoy no Circula es un programa necesario, puesto que los niveles de la calidad del aire en el Distrito Federal ya no son sustentables; además, se tiene que ver hacia el futuro de la ciudad, no solamente por la infraestructura, sino por la calidad de vida y por la salud que puedan tener sus habitantes: Programas como el Hoy no Circula abonan a generar esta sustentabilidad. Sin embargo, sostuvo que está mal aplicado porque se da en un momento en donde no hay otras opciones de transporte para los capitalinos. Puntualizó que el sistema de microbús no ha podido ser sustituido por otro sistema más sustentable y funcional. Ballesteros Mancilla explicó que en 1989 se introdujo este tipo de transporte a la Ciudad de México y después de todos estos años no se ha renovado el parque vehicular, ni capacitado a sus choferes y el servicio que reciben los capitalinos es poco digno. Asimismo, señaló que desde hace 20 años no se ha invertido en el transporte público, ni en el mantenimiento de la Ciudad de México, razones que han causado un decremento en la calidad de vida de los capitalinos. “Todo esto se debe a que los gobiernos perredistas han administrado mal al Distrito Federal. Desde tiempos de López Obrador se ha preferido gastar en programas sociales asistencialistas, que lejos de resolver la pobreza de los habitantes de la ciudad, ha profundizado todavía más en ella y aumentaron las diferencias entre los niveles socio-económicos”. Al destinar todos los recursos a estos programas asistencialistas, los perredistas se olvidaron de invertir en el futuro de la ciudad y hoy, lejos de ser un referente para la región, se ha convertido en una promesa que nunca llegó a cumplirse. La promesa fallida del PRD, dijo, fue hacer un gobierno que fuera solidario con las personas que menos tienen, hoy vemos que ha dejado de invertir en esta gente, ya que ellos son los usuarios de transporte público. Estos ciudadanos reclaman un servicio eficiente y no lo tienen porque “lapidaron” los recursos en programas asistencialistas y en obras viales que no han servido. La diputada panista puso de ejemplo el segundo piso del anillo Periférico, el cual ha sido criticado por ser mal ejecutado, mal gastado, incompleto y por sólo beneficiar al 20 por ciento total de la población que tiene automóvil. Criticó también a la Línea 12 del Metro, la cual, además de inconclusa, está mal hecha y tuvo que ser suspendida por la corrupción y la mala implementación. “En el Distrito Federal no se han preocupado por tener una política de transporte y movilidad, es imposible pedirle a las personas que dejen de usar su auto sin darle otras opciones”. Tercer piso en Santa Fe y Tren Suburbano Tercer piso en Santa Fe y Tren Suburbano El PAN ve con preocupación el anuncio que hizo el Gobierno Federal el 23 de julio en el que, en conjunto con el GDF, destinará fondos para construir un tercer piso en Santa Fe que incluirá un Tren Suburbano. “Con esta acción le darán el tiro de gracia a la agenda de futuro y de sustentabilidad que necesitan las zonas metropolitanas. También demuestra el conocimiento y el interés nulo que tiene Enrique Peña Nieto para las agendas urbanas y, sobre todo, el crecimiento sustentable, ya que nos está quitando la posibilidad de tener Centros de Transferencia Modal (CETRAMS) que nos puedan dar un sistema integrado de transporte público”. Estos recursos van a ser destinados para construir, una vez más, una vialidad que no va a resolver el problema de movilidad; no solamente la vemos con preocupación sino que la rechazamos enérgicamente, declaró la diputada local. La gran pregunta con este proyecto es ¿cuántas personas vamos a beneficiar con esta obra millonaria?, contra la cantidad de personas que hoy son usuarios del transporte público y que necesitan que se invierta en él, cuestionó. No hay que olvidar, continuó, de que casi 28 millones de personas que viven en la Megalópolis, prácticamente 16 millones, es decir, un 80 por ciento de ellos son usuarios de transporte público. Destacó que los diputados de Acción Nacional están preocupados por recuperar las agendas ciudadanas replantearlas en todo el país. Por desgracia, el Gobierno Federal no tiene ningún tipo de interés por solucionar los problemas de las grandes ciudades y no debemos olvidar que en los siguientes años la población de manera natural se irá incrementando y acomodando en las zonas urbanas. “Prácticamente, el 60 por ciento de la población está viviendo en estas zonas y tiene dos problemas fundamentales: la seguridad y el transporte público. Si al día de hoy no nos preocupamos por trabajar en una agenda urbana que se concentre en resolver sus problemas de inseguridad y de transporte público, lejos vamos a estar de resolver otros problemas que le preocupan a la gente”. Las ciudades siempre han sido un factor importante para el PAN y es momento de retomar estas demandas ciudadanas y convertirlas en soluciones; ahí es donde estará el PAN trabajando para reconstruir la agenda ciudadana y específicamente la agenda urbana en cada rincón del país, concluyó.